Llego al congreso Murcia Gastronómica, hace un par de semanas, y Pablo González, jefe de cocina del restaurante La Cabaña, hace los honores:
–Cristina, te presento a El Pollo Rockero.
–Encantado de conocerte. Luego, si quieres, te hago el amor –me suelta el tío.
“Cocina sin comida, comida sin cocina. Cocina en el aire. No le hace falta nada. Lo ha hecho 1.000 veces, siempre se divierte. Se nota que en sus manos siempre hay cocina. Si no le queda nada, él se lo imagina. Lo hace en silencio. En eso gasta el día“.
Podría estar hablando de Ferran Adrià y de su obsesión por la cocina. ¡Crear, crear, crear! Pero Juan José González ‘Espaldamaceta’ habla, en realidad, de sí mismo. Y es que a él le pasa con las canciones, más o menos, lo que al chef de L’Hospitalet con los platos.

“El gazpacho es uno de esos platos que nunca te sale igual: o te pasas con el pepino, o te queda demasiado líquido. Pero siempre sabe a fresco, a verano, a estar bien. ¡Es un plato que te da felicidad!”.
Al otro lado del teléfono está Ricardo Lezón, voz y guitarra de McEnroe, y autor (aunque él se resista a aceptarlo) de algunas de las letras más tristes que se han escrito en España en lo que llevamos de siglo. “La gente me dice que Tú nunca morirás (Subterfuge, 2009) es devastador pero no creo que sea para tanto. Es cierto que el hecho de usar acordes menores, la cadencia de la música o mi misma voz pueden entristecer un poco la canción. Pero las letras no. Solo son algo melancólicas. Eso talvez sí”.




