Las arenas movedizas del pato y el foie gras

por  |  9 de enero de 2013
Tuenti
Compartir en Menéame

Llegó la Navidad y no lo pude evitar. Con una amiga francesa en casa, me lancé a guisar un pato al moscatel de Málaga. Así, sin más problema ético. Y después de aderezarlo con mucho tomillo y de dejarlo cocer lentamente entre el jugo de la cebolla y el vino, me asaltó la moral. ¿Es este un pato que sufrió el convertirse en foie gras?

A juzgar por la grasa de la pechuga, lo parecía. Así que me puse a leer sobre la cuestión. Y me encontré con el mejor: Agustín Blasco.

Según este estudioso, la degeneración de grasa en el hígado de un animal no induce a pensar que se traduzca en malestar. De hecho, entre los humanos es bastante frecuente y muchos de quienes lo padecen gozan de gran felicidad.

No obstante, el tubo en la boca podría ser indicio de abuso, aunque como el animal a estudiar cuenta con buche, parece diseñado genéticamente para ingerir grandes cantidades de alimento sin sufrimiento alguno, apunta Blasco.

Sin embargo, cuenta este estudioso que el conflicto ético existe, pues se está forzando a una serie de individuos sin objetivo moral a ser engordados, ya que no hay un fin objetivamente digno como es el dejar de pasar hambre por parte del humano.

Pero el problema es, a veces, sólo cuestión de imagen, ya que parece más ético comer buey de Kobe que foie gras, pese a que las terneras japonesas pasan su vida privadas de la libertad de andar. Además, eso que llaman masajes, es sólo movimiento de tripas inducido, debido a que la estabulación absoluta les impide que el intestino se mueva por su propia naturaleza. De la cerveza, sólo un litro al año, y con el objetivo de que sirva para diluir algo  el exceso de grasa y evitar que mueran de un infarto.

Así que, llegados a este punto pienso que lo más honesto es quizás dejar de comer carne, porque tanto da que sea pato, pollo, ternera o cordero. Todo depende del nivel de humanidad que se ponga en el contrincante a comer. Y estas son las arenas movedizas en las que moral y ética se hunden en el fango del consumo humano.

 

* Imagen: Getty.

Acerca de Yanet Acosta

Escritora y periodista, es autora de la novela 'El Chef ha muerto', coordinadora del fanzine gastronómico enCrudo y directora de The Foodie Studies. Ha sido profesora en el Centro Universitario Villanueva y en la Universidad Camilo José Cela de Madrid, así como fundadora y directora del Curso de Experto en Periodismo Gastronómico y Nutricional de la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado como directora de comunicación de Cooperativas Agroalimentarias y en la Agencia Efe. Ha colaborado con El Mundo, El País y Público, así como con las revistas Sobremesa, Distribución y Consumo, Spain Gourmetour y El Gastronómico. Ha sido la organizadora de la primera exposición colectiva de fotografía gastronómica en España ('Del bodegón al porn food. Imágenes de los fotógrafos de la cocina actual en España'), y desde febrero de 2011 es la presidenta de la Asociación de Prensa Gastronómica y Nutricional.

Archivado en: Rumiaciones



8 Comentarios


  1. Genial! “Y estas son las arenas movedizas en las que moral y ética se hunden en el fango del consumo humano.” A cuantos articulos podria adherirse esta conclusion…

  2. Nos ponemos tiquismiquis con el Foie, pero nos parece “cool” la ternera Kobe ; nos ponemos guerreros con los abrigos de piel, pero ,pero no le hacemos ascos al consumo de carne, de pescado, de huevos… ¿ sufre el atun en la almadraba ? ¿la merluza en el palangre ? ¿ el cerdo en la matanza? ¿ la gula en la malla ? ¿ sufren los moluscos,los mariscos,los cefalopodos…?
    Pues hala a comer tofu que no da problemas de conciencia.
    Yo es que la tengo laxa en materias de “comercio y condumio”.

  3. Hay q comer, para alimentarnos, pero lo k hacen cn los patos vacas japonesas, y otros animales, es una.salvajada.

  4. Se tiene que comer, eso seguro, pero se puede comer de manera ética sin ser complice del sufrimiento de ningún ser vivo y también vestir sin complementos reales de animales… Tan fácil como hacerse vegano.

    • Lo que propones Soución es un cambio radical de patrones. Es un reto, que incluso podría trascender la alimentación, ¿no crees? Eso sí, difícil ha de ser para muchos, lo mismo que dejar de fumar para otros.

Trackbacks

  1. Nuevo artículo para Tinta Calamar: Las arenas movedizas del pato y el foie gras « El Chef ha muerto

Deja un comentario

La moderación de comentarios está activada, no hay necesidad de reenviar comentarios.

© CADENA SER 2013 ? Gran Vía, 32. 28013 Madrid. Tel: 34 91 347 77 00 | Tinta de calamar arriba ↑