Chicote for president!

por  |  26 de octubre de 2012
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Sin haberse ido del todo, la cocina ha vuelto a la tele por la puerta grande del prime time. La adaptación española de Pesadilla en la cocina, estrenada este jueves y protagonizada por el chef Alberto Chicote, ha logrado un 13,7% del share y casi tres millones de espectadores. Cifras que hacen de Pesadilla ¡el mejor arranque de un programa en la historia La Sexta!

Había mucha expectación porque, más allá de los chistes de Arguiñano y del carisma de Robin Food (en ETB), llevábamos mucho tiempo sin saborear una receta de entretenimiento cocinada entre fogones. La memoria gustativa, de hecho, nos retrotrae al granhermanesco ‘Esta cocina es un infierno‘ de Telecinco, con Sergi Arola y Mario Sandoval; y también al concurso de Cuatro ‘Todos contra el chef’. Alberto Chicote ha subido el listón. Pero aunque el programa entra fácil (por la vista) y su estrella promete, Pesadilla ha arrancado echando mano de recursos muy fast food que, a la larga, pueden acabar siendo indigestos.

Como el original Kitchen Nightmares, que lleva tiempo emitiéndose en España, Pesadilla en la cocina presenta semanalmente un restaurante en crisis, y Chicote (en la versión americana, Gordon Ramsay) acude al rescate. Para intentar salvarlo se vale de truquillos de chef con tablas, críticas por doquier… y momentos de magia a lo Pretty Woman.

En el primer capítulo de la Pesadilla española Chicote se planta en Pinto (Madrid) para intentar reflotar La Tana: un local con pretensiones de modernidad en el que, de tan sucio y grasiento que está, el chef se queda “pegado a todo”. Tampoco tarda mucho Chicote en descubrir que la mitad de los platos de la carta no están disponibles, y en rajar de lo que le traen (“esto está helado y el bacalao, seco de cojones”). Pero, hasta ese momento, la decadencia del restaurante aún compite con el llamativo atuendo del chef…

El verdadero drama explota cuando la cámara se mete en la cocina: primeros planos de roña, alimentos en mal estado… Chicote ve la bechamel y pregunta: “¿Qué es esto”. Pero enseguida se corrige: ¿Qué mieeeeerda es esto?”. Los propietarios del negocio, Alfredo y Fátima, aguantan el chaparrón con caras de circunstancias y argumentos defensivos (“no hemos matado a nadie”). Y la cocinera, Claudia, más de lo mismo…

Pero Chicote no se corta un pelo y suelta perlas del tipo: “Esto no es cuestión de pasta, es cuestión de ser un cerdo”, u “os juro que no entiendo cómo no han venido a cerrar el chiringuito”. Y es entonces cuando Twitter se da cuenta de que lo que España necesita es un tío como Chicote

Pero mientras Internet se regodea en la honestidad brutal del cocinero madrileño, los habitantes de La Tana acaban entregándose al riquísimo repertorio castellano de tacos, insultos y groserías:

– ¿Qué quiere el señor que te ha devuelto el filete? –pregunta Fátima.

  Que le des un beso en el culo – responde su marido.

Alfredo, lleno de ira, amenaza con despedir a Claudia. Y la tensión sigue tan in crecendo que los problemas del restaurante empiezan a confundirse con una monumental crisis de pareja. ¡Fast food televisivo! Como si alguien hubiese decidido trasladar el plató de Sálvame a una mugrienta cocina de Pinto, en Pesadilla se habla, durante largo rato, de todo menos de cocina.

Pero entonces, cuando parece que todo va a desmoronarse, Chicote propone cocinar  “la mejor hamburguesa del sur de Madrid”, acompañarla de un kétchup “customizado” a base de comino, tabasco, pimienta y curry… y ¡voilà! Todo empieza a cambiar mágicamente. ¡Vaya! Que ni en las películas de Disney.

El imprescindible momento lagrimilla llega cuando Chicote apela al rugby (“si has jugado a esto, lo llevas dentro: el esfuerzo, el equipo”) y (¡oh, sorpresa!) la charla hace que Alfredo se venga (muuuuy) arriba. Tanto que Pesadilla acaba impregnando la cocina de La Tana de pseudomachismo y ofreciendo un final digno de Lo Que Necesitas Es Amor. En resumen: cocinero, hay. Pero ¿con eso basta? Yo creo que no.

 

* Foto: Alberto Chicote (EFE).

Acerca de Carlos G. Cano

Periodista de Barcelona que, después de un par de años como free-lance en Centro América, aterrizó en Madrid para hacer el Máster de EL PAÍS... ¡y se quedó! Le encanta escudriñar las rendijas por las que la cocina se cuela en la vida de la gente, y entiende la gastronomía como un vector más de la cultura pop. Se rumorea que no cocina del todo mal pero él prefiere comer y, cuando un plato le gusta mucho, cierra los ojos para disfrutarlo sin distracciones. Actualmente coordina GASTRO en la web de la Cadena SER.

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15 Comentarios


  1. Hacen falta más programas como estos..donde se les diga a los empresarios que son unos guarros..todos salimos ganando, mejor servicio, mayor calidad… En bares, peluquerias, tiendas…. eso que se llama ser competitivos y que en españa no se conoce.

  2. Bien por Chicote……

  3. una mala copia del original,por que nadie dice que esto es un remake del programa de Gordon Ramsay,prefiero el original,por cierto Chicote tampoco mira directamente a càmara,como tambièn hace Gordon

  4. Marce, gente como tú es la que sobra… Evidentemente es una adaptación…de eso va la tele, como es una “copia” La Voz, Gran Hermano, Pekin Spress, Quien quiere casarse con mi Hijo..etc, etc, etc, etc, etc, etc…. Despierta hija.

  5. lo vi y me gusto seguiré viéndolo, a veces las verdades duelen y en las cocinas de los grandes restaurantes hay mucho que se tendría que cuidar, sobretodo en cuestión de limpieza también vale para los pequeños y para casi todos, no se cuida el detalle que es muy importante.

  6. Y no creéis que se habló demasiado de ‘trapos sucios’ y poco de cocina?

  7. Despierta amigo, si ves bien el programa, lo de menos es la cocina en si, se trata de un espectáculo que de momento engancha a la gente, eso si, sobraron unos cuantos tacos e insultos pero bueno, eso, como diría el propio chicote…¡vende de la hostia!

  8. Supernany, el encantador de perros, este programa…todos siguen el mismo guión. Lo que tendrían que hacer, como en el encantador de perror(que bien podría ser el encantador de personas, porque realmente entrena a las personas), sería visitar el restaurante un mes o dos después, porque viendo como se trataban…¡igual le han prendido fuego al final!.

  9. Me da a mi que tiene pinta de más carnaza tipo telecirco y menos de cocinas y como hacer de comer ( bien).

    Pues eso, escéptico soy! Y en el camino nos encontraremos…

  10. De trapos sucios y/o cocina no sé….es discutible.

    Lo que no es discutible es ese pseudomachismo que apuntaban por ahí….¿no era el negocio de Fátima? ¿No estaba el señorito muy a disgusto porque eso no era lo suyo? ¿en cuanto le han puesto una moto de decoración se ha venido arriba y ahora lo ve todo de color de rosa cuando era un &%$#$&% insoportable? ¿ahora es el rey, el que dueño, el que si no es por él, todo se hunde (cuando es un tipo a tener bien lejos)?

    He visto con gusto muchos programas de la versión original y aunque la manipulación muchas veces también es evidente, a la versión española no le pienso perdonar más ni un programa con tíos validísimos castrados por inútiles mujeres.

    Que últimamente, en toda la sociedad, el tema ya canta mucho.

  11. No tiene personalidad,es una copia barata de la personalidad del chef Ramsay,su vestuario es esperpentico y me gustaría ver como es su restaurante porque tiene una facha de cerdo,aunque el mono lo vistan de ágata Ruiz de la Prada,jaja,elegir a esa diseñadora ya lo dice todo,un enchufadito copian de Ramsay ,ojalá hubiesen traído al chef Ramsay para el programa en España y no a ese petardo

  12. Apreciado boss,

    Estoy absolutamente de acuerdo con usted y no por ser el boss, sino porque tiene razón. Además el programa me pareció especialmente sobre guionizado. Y para más INRI (adecuadísima palabra hoys festividad de Todos los Santos) los guiones son un calco de la versión anglosajona. La misma estructura, el mismo tipo de planos, los mismoa apartes de Chicote /Ramsay haciendo confidencias a la audiencia. Nada nuevo. Pero tampoco pidamos peras al olmo. Esto no es un programa de cocina, ni mucho menos. Claro que tampoco lo pretende. Es un reality en toda regla, donde más que sus habilidades o inhabilidades, los protagonistas acaban mostrando sus miserias. La versión de Gordon Ramsay es lo mismo, cierto, y esta no es más que una copia. Y no es una mala copia. Es una copia fiel.

  13. Ayer pude ver el segundo programa, acompañado de Chicote, y me gustó más… Mañana por la mañana publicamos el texto!

  14. Vamos a ver; este programa no es un programa de recetas, es un programa de como hacer las cosas bien en un restaurante, para ver recetas ya tenemos a Arguiñano, me parece un programa fantastico en el que Alberto sobretodo educa a la gente desde el punto de vista de la limpieza y la capacidad de liderazgo y eso me parece muy importante, ya que programas que te enseñen a cocinar a habido muchos, pero que te enseñen a triunfar en tu restaurante no, y esto engloba mucho mas que hacer bien de comer.

  15. Totalmente de acuerdo con G.Cano. Pero añadiria que los cocineros si son buenos, mejor en la cocina y no perpetrando programas televisivos a lo Merceditas Milà y sus experimentos sociológicos. Francamente sobre cocina no aporta nada y sobre gastronomia menos. Lo he visto una vez. La última. Los restaurantes de mierda terminan sepultados en la mierda y finalmente cerrados. No hace falta montarles programas. Pero tampoco no espero nada de la TV generalista donde hace muchos años que no se hace nada serio sobre cocina ni sobre nada si no és para mostrar misérias y niserables.

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