Cilantrofobia: una cuestión de carácter

por  |  15 de septiembre de 2012
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Siempre como una alma en pena. Cabizbajo y con la mirada gacha, cada vez que alguien me hacía la temida pregunta. ¿No te gusta el cilantro? Y yo pensando: si sólo fuera eso… Porque no es que no me guste. Es que lo odio, lo detesto, me ofende, me repugna.

Si por mala suerte o un descuido, un minúsculo pedazo de esa hierba perniciosa (que algunos venden como aromática) llega a entrar en mi boca, lo escupo como quien quisiera expulsar de su ser al propio Satanás. Imaginad el adjetivo que designe con la mayor precisión posible algo repulsivo y nauseabundo, y sabréis exactamente lo que yo siento por el cilantro.

Años y años sintiéndome como un desgraciado cada vez que iba a un mexicano, tratando de apartar los pedacitos de hoja verde ignominiosa con la precisión de un neurocirujano. No me atrevía a pedir unas pinzas y una lupa por decoro, y mucho menos, el guacamole sin cilantro, para no tener que soportar las miradas asesinas del camarero.

Ir a un peruano, misión imposible. Y esa sensación de miseria por no poder disfrutar de un cebiche como Dios manda, temiendo ver aparecer a un aguerrido camarada de Sendero Luminoso, dispuesto a terminar con mi vida de cerdo capitalista opresor del cilantro.”¡No sabes lo que te pierdes!”, me decían con compasión inmisericorde (o sea: con muy mala leche).

Pero cuando ya las cosas no podían estar peor y creía que sólo una severa reeducación palatal o lo que es peor, el psicoanálisis, podrían salvarme de mi perversión, leo que la ciencia ha terminado por demostrar, después de estudiar la genética de 30.000 personas, que el odio hacia el cilantro tiene un claro componente hereditario y genético. Según ha concluido el equipo dirigido por Nicholas Eriksson, un tipo con apellido de teléfono del Pleistoceno Superior, la culpa la tienen los aldehídos del cilantro y como los percibe el gen, con nombre de androide de Star Wars, OR6A2.

Alborozado, llamé a casa de mis padres. Respondió mi madre:

-Mamà ¿a ti te gusta el cilantro?

-Hijo, no me mata, pero me lo puedo comer.

El desasosiego se volvió a apoderar de mí, pero insistí:

-¿Está Papà? ¡Que se ponga!

-Papà ¿a ti te gusta el cilantro?

-¿El cilantro? No me gusta nada. LO ODIO.

¡Lo odia, Papà lo odia. Bendita música para mis oídos! ¡Era la genética, estúpido! Así que a partir de ahora, cuando alguien me pregunte cómo es posible que no me guste el cilantro, responderé con aplomo y tranquilidad: ¡Es una cuestión de carácter! Con un par.

 

* Foto: Getty Images.

Acerca de Albert Molins

Me llamo Albert Molins Renter y, hasta donde recuerdo, siempre me ha gustado la comida y su mundo. Desde que acompañaba a mi madre al mercado y, después, compartía con ella tiempo y cazuelas en la cocina de casa, hasta que mi abuelo Joan me empezó a llevar a mis primeros restaurantes importantes o me perdía por la cocina y las cámaras frigoríficas del hotel que regentaban mis abuelos paternos. Será por eso que me gusta escribir sobre gastronomía en mi blog Homo Gastronomicus y, ahora, también aquí (donde publicaré mis caras B). Estudié Periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona porque quería contar historias y en eso sigo (lo gastro tiene su relato). También estudié Ciencias Políticas pero me quedé a dos asignaturas de licenciarme... Somos gente civilizada y no vamos a hablar de ello, ¿verdad?

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34 Comentarios


  1. EN GUSTOS SE ROMPEN GENEROS

  2. Es lo más horroroso que existe en la cocina.

  3. Pues a mí me encanta. Eres la primera persona de la que tengo noticia que tiene algún problema con el cilantro… Tú verás.

    • Apreciado Tony, como puedes ver hay algún que otro comentario de gente a quien tampoco le gusta el cilantro. Seguro que como yo, no sabían que era por culpa de sus genes, y ahora al descubrirlo, se han sentido liberados y por fin lo pueden decir sin sentirse amedrentados. Me parece estupendo que te guste. Disfrútalo tú que puedes.

    • ¿la primera persona? pues no debe de conocer usted a demasiados seres humanos

  4. a mi me encanta!!! un caldito de papas de mi tierra con su mojo de cilantro!! cuestión de gustos ;)

  5. A mi me ocurre exactamente lo mismo con el ajo

  6. yo tambien odio el cilantro. Y lo que mas odio es cuando me dicen:
    -Si casi no lleva nada!! No te vas a enterar!!

    Pues si me voy a enterar y ademas si el resto del mundo no se iba enterar, por que lo pones?

  7. Muerte al cilantro, o “culantro” como dicen en Costa Rica. Quemaría todas las plantaciones de cilantro del mundo.

    • Guillermo muchas gracias por tu comentario, pero no estoy de acuerdo. Hay gente que lo valora y lo disfruta. A mi me parece estupendo. Yo me conformo con tenerlo lejos y no comerlo jamás. Así, de paso, dejó más para los que lo saben apreciar.

  8. Eso siempre se ha curado con la edad, pro si a ti no se te ha quitado la fobia al cilantro, deberías ir a que te reeduquen por lo menos. De todas forma el cilantro no se come, el cilantro se cocina entero y se aparta al comer si te ha tocado.

    • Norberto, el cilantro puede cocinarse o no. Se puede infusionar en un caldo como hace Yaiza o se puede comer fresco picado como condimento, como por ejemplo en el guacamole que menciono en el post y donde por cuestiones de física de partículas, es muy difícil de apartar. Incluso en el caso de que se infusione en un caldo y luego se retire, el sabor y el olor ya están ahí y eso es lo que me molesta. No su presencia física: es el sabor y olor… y mis genes.

  9. Divertida explicacion . Excelente !!!

  10. huele a meada de gato es nauseabundo y estropea las comidas lo odio y eso que como de todo y de todos los paises me debes preguntar que no me gusta y te contestaria,,, solo el cilantro…

  11. Estimado amigo, me ha encantado el articulo, lo que para mi también es verdad. Muchas conductas y comportamientos tienen una base en nuestra herencia y genética y lo iremos sabiendo con los años, el desarrollo de genética y neurociencias, mientras tanto la ignorancia está cuasi matando, muchas veces sin en el causi, a muchas personas. El motivo de fondo de mi intervención es que lo que se denomina carácter es lo influenciable por el ambiente o entorno de la persona, mientras se denomina temperamento a lo que es heredable o dependiente de la genética. Saludos

  12. Buenos dias. A mí me pasa lo mismo con el perejil fresco…

  13. En Portugal cualquier plata lleva cilantro (coentres).No veas que incordio para mi mujer cada vez que ibamos a un restaurante solicitarlo todo sen coentros.Porque en Lisboa todos los platos van con coentros.

    • Tala, viajé a Portugal la Navidad antepasada, a la zona de Obidos. No tuve ningún problema con el cilantro. No recuerdo que me lo encontrar en ningún plato. Supongo que tiene su distribución geográfica.

  14. Tala,

    Sí, en Portugal a muchas comidas, sobre todo las típicas les ponen cilandro.

    Albert,

    Quizás te hospedaste en un hotel de comida no muy típica ;D

    Cada vez que he estado en Portugal, me disfruto la comida típica. Ergo, podéis discernir que a mí si me gusta el cilantro. Es más, ¡lo adoro!

    Gran explicación esa que viene de los genes el rechazo a esta hierba. Mi marido lo odia y siempre le decia: !Mira que eres raro!. Es que solo el olor de cilantro lo pone de los nervios y no exagero.

    Me gusta como escribes, ¿para cuándo otra entrada? :D

    Saludos

  15. Sin.Lantro (muy agudo el nickname, por cierto): La verdad es que por una vez nos dimos el gustazo y nos alojamos en el mismo hotel en el que se concentra la selección Portuguesa de fútbol, pero en general no recuerdo mayores inconvenientes en Portugal con el cilantro. Tu esposo no es raro, querida. Es su gen OR6A2 que le hace ser así. Seguro que él y yo nos llevaríamos muy bien, puesto que compartimos genética.

    En principio el sábado 29 de septiembre vuelvo al ataque.

  16. Es curioso que el cilantro sea el responsable de un olor que se me quedó marcado en Colombia. No seré con Victoria Beckham con el olor a ajo en España, pero sí es cierto que una vez lo olí, no dejo de reconocerlo y me oculta el resto de olores de la cocina.

  17. Yo era de esas, con el agravante de pasar los veranos en Lisboa y ante cualquier plato, siempre la retaila, sem cuentros…….pero se me ha debido metilar algun alelo…..y ahora….ME ENCANTA EL CILANTRO!!!!!, habra que investigar en mi genotipo, tb la aversion a las verduras tiene un componente genetico….de pequeña las odiaba, me sabian muy amargas y ahora parezco una cabra….con los genes tb se interactua…..

    • Ana,

      Interesante concepto ese de que se puede interactuar con los genes. Habrá que investigarlo. Gracias por tu comentario

      • Gracias por contestar, te diré que si se puede, de hecho factores alimentarios, ambientales ( tóxicos, contaminantes…) ….pueden producir modificaciones en partes de éstos, que se traducen en mejoras o enfermedad…..se esta investigando incluso si estas variaciones podrian incluso ser heredables….y parece que si….maravilloso mundo el de la genetica y las nuevas disciplinas a desarrollar como la Nutrigenetica y Nutrigenomica…

        • Ana, gracias a ti por tan interesante aportación. Yo sabía que obviamente la genética se modifica de forma evolutiva, de lo contrario aún andaríamos saltando de rama en rama y que los factores que mencionas tenían mucho que ver, pero pensaba que esa ear una “adaptación” a largo plazo.

  18. Estoy totalmente de acuerdo contigo…no puedo con el cilantro!
    Muchisimas felicidades por tu blog HOMO GASTRONOMICUS y por tu participación en este. Es siempre un placer leer tus articulos llenos de humor, ironía y mucho conocimiento. Se nota que disfrutas y nos haces disfrutar!

  19. La verdad es que lo del cilantro es bastante curioso. Hay quienes son adeptos, otros que bueno (ni fú ni fá) pero hay quienes como tú no pueden con él para nada. El abuso del cilantro también esta muy visto en la cocina pero todo tiene su justa medida. Los rollitos vietnamitas son deliciosamente refrescantes -para el que le guste el cilantro- siempre y cuando los acompañes con la cantidad adecuada de hierbas aromáticas. Una pastela marroquí de pichones es algo sublime pero otra vez, siempre y cuando tenga la cantidad de cilantro adecuado de lo contrario parecerá una maceta de hierbas en tu boca y tampoco agrada eso. Estoy seguro que el gen tiene que ver en muchos casos pero en otros es una mala experiencia gastronómica que no necesariamente ha sido bien hecha.

    • Oso con Botas, gracias por tu comentario. Es obvio que lo comentas puede pasar con cualquier ingrediente que no se use en su justa medida. El ejemplo más simple sería el de la sal: si nos pasamos el plato resulta salado y por tanto mal, sin ponemos demasiado poca, entoces el plato esta soso y otra vez mal. Aunque eso también es muy relativo, pues hay gente que le gusta comer con mucha sal y hay gente a quien le gusta los platos con muy poquita sal. Pero yo con el cilantro ni mucho ni poco. Lo abomino y no quiero ni una brizna en mi comida. Oye, a Ferran Adrià no le gusta el pimiento, pues a mi, sin querer entrar en comparaciones, no me gusta el cilantro en ninguna proporción.

  20. Ahora puedo salir del armario!!! Llevo toda mi vida odiando el perejil y a las pescateras (pobres, no tienen la culpa) que en el mercado siempre se empeñan en regalarme esa horrorosa hierba!!! Será genético?
    Muy bueno tu artículo

    • Xavi, gracias por tu comentario. To te sientas atribulado. Libérate y haz saber al mundo su perejilifobia, pues lo más probable es, como bien dices, que la culpa sea de tu genes.

  21. A mi que me encanta el cilantro, odio sin embargo el pepino crudo en ensaladas y, si me ponen al lado de alguien que lo esté comiendo me levanto y me voy.
    En cuanto al apio, aun peor: mato, directamente mato.

  22. Cilantro is a very strong flavor that overpowers any food you put it in.It is so different than the mild flavors of cucumbers and celery.They do not over power anything.
    Hating cilantro is not genetic.I come from a familia of seven.I am the only one who hates cilantro, one loves it and the others tolerate it.The genetic study is incorrect.My mom is Mexican and my dad is Irish, and I still cannot tolerate the taste or smell of cilantro that smells like stinkbug.

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