Marin Cilic es un tenista con talento y competitivo que parecía que se había estancado. Sin embargo, el croata ha demostrado que no es así, ya que se ha clasificado por segunda vez para los cuartos de final del US Open. La primera fue en 2009, cuando perdió ante Juan Martín del Potro, posteriormente campeón del torneo. Por entonces solo tenía 20 años. Era la primera ocasión en la que se había colocado entre los ocho mejores de un Grand Slam y su inexperiencia le pasó factura. Ahora tiene la oportunidad para redimirse. Su rival será el británico Andy Murray, que se encuentra en un gran estado de forma (ha sido finalista en Wimbledon y medalla de oro en Londres 2012) y que está decidido a conseguir, al fin, su primer Grand Slam.

En caso de eliminar al escocés, Cilic alcanzaría las semifinales e igualaría su mejor resultado en un ‘major’. Fue precisamente ante Murray, en el Open de Australia de 2010. Aquel partido fue un festival de golpes ganadores de ambos tenistas y que se acabó adjudicando el británico en cuatro sets.

A pesar de su 1,98, el actual número trece del mundo se mueve muy bien en la pista gracias a un gran juego de piernas. No es el típico jugador grande que se limita a realizar buenos servicios, como Karlovic. Él mismo ha reconocido que alcanza su mejor rendimiento en pista dura y hierba. A pesar de que su buen servicio le permite subir más a la red, normalmente prefiere jugar más desde el fondo de la pista.

Lo que más destaca de su juego es el saque. Tiene uno de los mejores servicios del circuito. Ocupa el segundo puesto en la clasificación de aces conseguidos, con un total de 733 en 47 partidos. El croata es el tenista que más juegos de servicio ha ganado, con un 93%. Además es el que más puntos gana con el primer servicio (83%) y también el segundo que más consigue con el segundo saque (57%).

Este no está siendo su mejor año. Ha ganado en Queen’s, pero su mejor resultado en un Grand Slam son los octavos de Wimbledon. En los Masters 1000 tampoco le ha ido mucho mejor. Lo más destacado son los cuartos de final en Cincinnati, último torneo importante antes del US Open, con lo que se encuentra en su mejor momento de la temporada. A sus casi 24 años, vuelve a tener una oportunidad de hacer algo grande. Otra vez contra Murray, con el que tiene una cuenta pendiente.