Muchos decían que 300 millones era mucho dinero para un recinto del que solo se hablaba una semana al año –cuando se juega el Madrid Open-. La crisis, el ayuntamiento de Madrid, la Federación Madrileña de tenis y algún equipo de Fórmula 1 se han empeñado en darle el protagonismo que le faltaba, aunque quizás fuera de lugar.
Hasta el momento, la Federación Madrileña se encargaba de la explotación del complejo. Más de quince pistas de tierra y otras cuatro o cinco ‘indoor’ han venido siendo usadas por niños y jóvenes adheridos a la Federación tanto para cursos de formación como para torneos internos.


El pasado 27 de enero se hacía oficial la salida del tenis madrileño de la Caja Mágica. La culpa la tienen 200.000 euros, la cantidad  que se adeuda a la empresa municipal ‘Madrid, Espacios y Congresos’ en concepto de mantenimiento.  Una importante suma de dinero que obviamente no tiene una institución sin ánimo de lucro como es la Federación Madrileña.
La Federación ha querido mantenerse  a toda costa en la Caja Mágica aduciendo la labor social que hace a un barrio hasta hace poco muy alejado del tenis, pero ni con esas y ni siquiera planteando una nueva oferta, la empresa ha cedido. Por lo que a finales de enero dejarán las oficinas, y a finales de marzo las pistas.
Todo esto se sucede entre los rumores que apuntan a la más que posible llegada de la escudería HRT a las instalaciones de Villaverde. Es decir, el panorama resultante en el futuro podría ser el de unas magnificas instalaciones para el tenis explotadas por un equipo de fórmula 1, y el de una federación regional de tenis sin pistas para poder formar a los niños. ¿Tiene sentido?