Los notarios y registradores está demostrado que han cobrado en exceso a sus clientes que, desde 2007, han cancelado sus hipotecas. Más de 200 euros de media, lo que, según OCU, supondría que habrían ingresado ¡400 millones! que deben devolver a los usuarios afectados, más o menos 1.600.000. En octubre de 2012 el Tribunal Supremo desestimó los recursos presentados por notarios y registradores y a finales de octubre la Fiscalía ya requirió al Director General de los Registros y Notariado para que les exigiera la devolución de lo cobrado en exceso. Todo viene de una denuncia de OCU en 2011 que denunció la aplicación indebida, a su favor, claro, del arancel a cobrar en las cancelaciones.

Tras la confirmación de esos cobros indebidos por parte del Supremo y la Fiscalía, Ser Consumidor habló con los responsables de los Consejos del Notariado y de los Registradores. Todos aseguraron entonces – negando que sea tanto montante de dinero – que pondrían todos los medios para arreglar el asunto, que darían todas las facilidades para devolver el dinero que se hubiera cobrado erróneamente.

El caso es que no es así. Hasta el punto que varios meses después, la semana pasada, Izquierda Unida tuvo que plantear una pregunta al Gobierno en sede parlamentaria para que instará a los notarios y registradores a devolver el dinero.

El caso es que este programa ha llamado a diferentes notarios, registradores y ambos colegios profesionales durante esta semana y, como ha quedado patente en el programa de hoy, la información que dan a un usuario supuestamente afectado por el problema es escasa, deficiente, cuando no engañosa al decirles por ejemplo que “ha caducado”. Lamentable.

Unas comprobaciones que han sorprendido incluso a la portavoz de OCU, Ileana Izverniceanu, que el viernes habían solicitado al Director General de los Registraos y el Notariado para que comparezca en el Congreso y de explicaciones.

La verdad es que, como dice la propia OCU, “lo mejor para limpiar la imagen de estos colectivos es que comenzarán a devolver, de oficio, todas las cuantías”.

Esta claro que si hay voluntad de dar facilidades, notarios y registradores su actuación debería ser muy distinta. Lo demás puede parecer otra cosa. ¿No hay mecanismos para informar correctamente, para revisar las cancelaciones, para no quedarse con un dinero que no es suyo? Una actitud bastante lamentable.