¡Una portabilidad que cuesta 700 euros!
Después de estar 18 meses con Vodafone, pido la portabilidad a Movistar y me pasan una factura de 700 euros por incumplimiento de contrato. ¿Qué puedo hacer?
Responde el experto: César Díaz (CECU)
El importe de la sanción dependerá de varios factores: el valor del terminal entregado por el operador al suscribir el contrato y/o la tarifa contratada, el plazo de permanencia y el que resta, desde la solicitud de baja, para la finalización del periodo mínimo de permanencia.
El operador, en función de la contraprestación ofrecida (terminal o tarifa), puede imponer un periodo mínimo de permanencia y, en caso de incumplimiento, una sanción, que en ningún caso podrá ser desproporcionada ni abusiva.
Ha de tenerse en cuenta que si se solicita la resolución del contrato antes de la finalización de dicho periodo mínimo de permanencia el consumidor puede estar obligado a abonar una penalización. Ésta no será la inicialmente fijada sino que será proporcional al tiempo que reste para que finalice el periodo de permanencia. Por otro lado, el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, califica como abusiva toda cláusula que imponga una indemnización excesivamente alta y/u obstáculos onerosos o desproporcionados al ejercicio de los derechos reconocidos en el contrato.
Teniendo en cuenta lo anterior, podrá reclamarse a la entidad la reducción de la penalización y proceder posteriormente en función de su respuesta. En este sentido, le sugerimos que contacte con su asociación de consumidores a fin de estudiar las posteriores vías para reclamar sus derechos. En materia de telefonía, los usuarios, en función del motivo de su reclamación, tendrán la posibilidad de dirigirse ante la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones o solicitar arbitraje de consumo.













hay 4 comentarios.
César dice,
¿Que puedes hacer?
Pues muy sencillo: leer el contrato que firmas con vodafone antes de abrir el paquete del super-mega-chuli movil que te han “regalado”.
Nos estafan por que nos dejamos.
joaquin dice,
Eso es lo que no hacemos la mayoría de los consumidores leer la letra pequeña y despues vienen los problemas.
Cristina Santos dice,
¡INDIGNAOS!
¿Inmobiliaria House ladr-Ona?
Cuando una persona es engañada, la víctima lo suele ocultar por miedo a ser considerado codicioso o bien un panoli. A mí no me importa reconocer que fui esa panoli de la que hablo, si al menos puedo prevenir e informar a la gente de cómo actúa la inmobiliaria arriba mencionada.
Los hechos: Pregunto en la inmobiliaria “House Ona”, sita en Henao 4, por la casa de Alameda de Rekalde nº 20, piso 4º. Se me dice que vale 82 millones de pesetas, que tiene 80 metros cuadrados -hábiles-, que no puedo verla porque hay un inquilino, pero me enseñan unas fotos muy bonitas, pues aunque es una cáscara de nuez, está muy bien decorada.
La gerente se muy hace amiga mía, hasta que consigue que firme la señal de arras-7000 euros. Me engaña con el típico comentario de que hay una parejita que puja también por la casa. Me enseña la casa por fin. En la tasación descubro que tiene 65m2, ella pretende retenerme con los 7000 euros y me muestra otras casas carísimas más grandes e igual de caras, porque me ve decepcionada por su mentira. Le pido que me devuelva el dinero. Me dice que lo tiene el propietario, un tal Jon, que está muy enojado conmigo. Pobrecito. El tiene la casa alquilada a una persona que trabaja en un banco que le paga 1300 euros al mes, pobre.
He perdido ya otros 600 euros en las tasaciones y 200 en abogados. Intento llegar a una conciliación con ella y se desdice, pues me propone que me descuenta los 7000 euros con tal de que compre otras casas carísimas más grandes que vende. Parece que el dinero ya no está en manos de Jon.
Esto sucedió el año pasado. Por favor, tengan cuidado. No podemos permitir que esta gente juegue con los sueños de las personas y nos engañe de esta manera. La casa sigue en venta y no sé si ha usado este truco ya con alguien más, amparándose en lo de los metros (ella no especifica por escrito si son útiles o construidos) y lo del inquilino, que no tiene culpa ninguna. Sé que fui idiota, que estas inmobiliarias surgen y desaparecen de igual manera, llevándose lo que pueden mientras tanto, que son despreciadas por las de toda la vida que sí tienen interés en crearse una buena reputación con la clientela. He pagado caro mi error, pues sé que el mayor error es mío: fiarme de esta gente.
Afortunadamente, no todas las inmobiliarias son así. La que me ha vendido mi nueva casa es profesional y honesta y quiere que haga una compra de la que esté satisfecha. Como me dicen ellos, no se dan cuenta de que este mundo es pequeño, que el boca a boca es importante, que esa codicia desmedida a la larga no lleva a ninguna parte. Pero el disgusto y la ansiedad que me han provocado no se lo voy a perdonar nunca. Le he mandado varios emails a esta individua, pero sin repuesta alguna, algo que no me sorprende.
Cuando he visto que la casa está de nuevo en venta, he sentido tal dolor, tal indignación ante su falta de escrúpulos, ante los pícaros de este mundo, que no he podido sino decidirme a escribir esta nota de advertencia e indignación.
Una consumidora muy indignada.
P.S: Puedo justificar todo lo que digo a petición suya.
Cristina Santos dice,
Tened enorme cuidado con esta inmobiliaria.