tupper alimentación infantilEsos polvos traerán esos lodos, o esas lluvias traerán esos lodos, o si lo modernizamos más, esos recortes traerán esos tupper. Sí, hemos pasado de los “niños-llave”, con la llave de casa colgada al cuello para poder entrar en caso mientras llegan los padres, a los ”niños-tupper”, nacidos de padres que no pueden pagar el comedor del colegio y, como hay becas que se han ido para otro barrio, pues tienen que recurrir a la comida casera.

El problema es que como tantas cosas, ha mandado la improvisación y los coles no tienen medios para guardar los alimentos, los niños no se saben quién los controlará (aunque se ha querido ‘cargar’ a los docentes) y, naturalmente, muchos padres no tienen conocimientos y sí muchas dudas para elaborar los platos más adecuados para esta situación, con bastantes horas sabe Dios dónde, que se van a calentar en un microondas, que ni siquiera sabemos si van a comerse o terminarán en el cubo de la basura…

Hablamos de un problema serio, sobre todo teniendo en cuenta los problemas nutricionales en nuestro país, con un porcentaje altísimo de sobrepeso (hasta un 25%) y obesidad (un 19%) en algunos tramos de edad de nuestros niños. Un problema que diferentes políticas de la Administración, administraciones, profesionales de la nutrición, industria alimentaria, que no han sabido atajar hasta ahora ni con programas de choque específicos.

Y lo digo porque al sector de las comidas en centros escolares se les ha obligado en los últimos años a cuidar al máximo los menús desde el punto de vista nutricional, para evitar intoxicaciones alimentarias. Y esto parece haberse olvidado de repente. Ahora vale todo, parece no preocupar nada. Algunos pasan de algo tan fundamental como la alimentación de nuestros hijos. Si no hay medios para los ‘niños-tupper’, podemos tener problemas o agravar los que ya tenemos. La comida del mediodía es la más importante y, curiosamente, para muchos niños puede ser la más descontrolada del día. Sin entrar a valorar que me parece una barbaridad cobrar 2 o 3 euros al niño por llevar el tupper cuando comer el menú cuesta entre 4 y 6 euros. Y, sobre todo, cuando se cobra a los que no usan el comedor porque no pueden.