Este jueves se ha celebrado el Día Mundial del Agua, que, nos guste o no nos guste, no ha servido para reducir mucho el caudal de agua que despilfarramos cada día, pero sí para concienciarnos de que estamos ante un grave problema: el agua es un bien escaso, cada vez más escaso.

Asusta escuchar a los expertos decir que cada día va a llover menos y que se prevé que de aquí a 2025 el consumo aumente un 50% en los países en desarrollo y un 18% en los desarrollados. ¿Quién me explica la ecuación? Más consumo, menos agua, gente que se sigue muriendo de sed… ¡Es desolador!

Está claro que hay que buscar mecanismos y hábitos nuevos para consumir menos agua. Es importante reducir el desperdicio en las conducciones (sobre todo en la agricultura, que supone el 70% del consumo tota) y fomentar unos hábitos de alimentación con productos para que el agua sea menos esencial en su fabricación. Para producir un bistec, por ejemplo, hacen falta 7.000 litros de agua;  2.400, para una hamburguesa; unos 70, para una manzana, y únicamente 13 para un plato de hortalizas.

Nosotros también gastamos lo nuestro. Si sumamos el consumo anual de agua real (grifo, ducha, bebida…) y el virtual (el de producir alimentos), en EEUU se consumen 2.500.000 litros, unos 7.000 diarios; en China, 700.000 (1.920 al día) y en España, alrededor de 1.000.000, es decir, más de 2.000 al día. Un despilfarro que ya es preocupante y que, si se cumplen los pronósticos, en 2025 lo será más.

Es verdad que los planes de ahorro y concienciación de algunos municipios han logrado importantes niveles de ahorro, pero también es cierto que solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando lleva tiempo sin llover o cuando comienza las restricciones porque la sequía acecha. Está en manos de todos llevar a cabo nuevas medidas para ahorrar agua. La industria, los fabricantes de electrodomésticos con aparatos más eficientes, las administraciones públicas y, sobre todo, los consumidores evitando el despilfarro.

Por eso, como ya hicimos en nuestro especial ahorro, aquí os proponemos 10 sencillas pistas para no derrochar agua en nuestra vida cotidiana:

- Coloca atomizadores en los grifos. Cuestan entre 6 y 20 euros, pero permiten ahorrar hasta un 50%, con lo que nos saldrán muy rentables.

- Ojo con los grifos que gotean. El gasto al final de mes puede ser de hasta 200 litros de agua.

- Ahorrar en el aseo personal. Mantener el grifo abierto cuando nos afeitamos, nos cepillamos los dientes o nos lavamos las manos supone un gasto de entre 12 y 15 litros por minuto cada vez.

-Ducha en vez de baño. Ahorrará unos 120 litros cada vez.

-Aprovecha cada litro. Si recoges en un cubo el agua fría mientras se calienta la ducha, podrás usarla después para fregar o regar las plantas.

-Rebaja la llave de paso. Ahorrarás mucho sin perder confort.

-Usa cisternas de doble carga. Cada vez que tiras de la cadena gastas entre 6 y 12 litros de agua. Instalar cisternas de doble carga puede suponer un ahorro de más del 50%. Recuerda que el WC no es una papelera.

-Reutiliza el agua sobrante de las comidas. Puede servir para regar las plantas o dar de beber a los animales.

-Enfría el agua en la nevera. En verano y épocas de calor, en vez de dejar correr el agua del grifo hasta que se enfríe, métela en una jarra o en una botella a la nevera. Ahorrarás muchos litros cada vez.

- Llena al máximo los electrodomésticos. No uses el lavavajillas y la lavadora si no están llenos hasta el tope. Además, es importante mirar el consumo de agua de cada aparato antes de comprarlo ya que puede haber grandes diferencias.