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Frente a la versión de los fabricantes, algunos profesionales, como fisioterapeutas y podólogos, plantean serias dudas sobre la supuesta ventaja de los llamados Zapatos Plataforma: incluso creen que, en ciertos casos,  podrían producir lesiones.

Pies doloridos
En los últimos meses – aunque ya llevan más tiempo en el mercado – se ha puesto de moda un tipo de calzado que llama la atención por su aspecto, con gruesas suelas, tipo ligeramente curvo en algunos casos, vamos, no muy estéticos, incluso feos, que prometen ciertos beneficios para el organismo: mejoras en la espalda, en las articulaciones, en el “trasero”… El problema es que algunos profesionales de la salud ponen en duda muchas que muchas de estas supuestas ventajas que conlleva su uso sean del todo ciertas. Algunos de los principales fabricantes de éste calzado aseguran que sus beneficios para el cuerpo están demostrados científicamente; otros profesionales, como algunos fisioterapeutas y podólogos, no lo ven tan claro: ni creen que haya suficiente literatura científica “independiente” que acredite algunas de sus propiedades, que achacan más al marketing, incluso  consideran que la propia forma del calzado, insisto, con grandes plataformas, que obliga a caminar con ellos de una forma distinta, puede generar algunos problemas físicos. Incluso lesiones. Algún profesional incluso llegan más allá: considera que antes de utilizar éste calzado debería hacerse posteriormente a una consulta a un profesional cualificado, sobre todo cuando se tengan problemas precisamente de espalda, piernas, articulaciones…Utilizarlos no solo no podría ser beneficioso sino todo lo contrario, perjudiciales, que agravaran sus problemas.
Está claro que el calzado es tan importante para el ser humano  como los neumáticos para los coches y por eso nosotros en Ser Consumidor queremos pedir opinión sobre éste tipo de calzado precisamente a profesionales que saben de qué hablan: fabricantes, fisioterapeutas y podólogos. Más si tenemos en cuenta que en España se venden 300 millones de pares de zapatos y zapatillas al año y cada día éste calzado tiene más cuota de mercado. Y si se confirman las dudas, sobre todo en aquellas imitaciones que siempre salen en cuanto algo triunfa, quizá las autoridades sanitarias deberían tomar cartas en el asunto.  No solo porque nos puedan estar vendiendo, en algunos casos, una “moto”, sino por atajar ciertas publicidades que no se ajustarían a la verdad. Vamos, que podrían ser engañosas. Y eso sería como para obligar a que, cuanto menos,  se obligara a cambiarlas.

Este domingo, en Ser Consumidor ( 6 a 7 de la mañana )

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