Por Antonio Martínez
Vayamos por partes. Los tres primeros rubios del título, más la morena, son los componentes de Abba, uno de los grupo pop más famosos de la historia. Del cuarto rubio os hablaremos un poco más adelante. El próximo martes se cumplen treinta años del punto y final del cuarteto sueco. Ese 11 de diciembre de 1982 Abba hizo su última presentación pública en un programa de la televisión británica y a partir de ese momento el grupo se disolvió. Nosotros aprovechamos la efeméride en el programa para dar un repaso a la relación entre Abba y el cine.
El nombre de Abba es el acrónimo de las iniciales de sus cuatro componentes: Agnetta, Bjorn, Benny y Anni-Frid. Con una fórmula infalible basada en melodías pop muy pegadizas en las que destacaba el uso de las armonías vocales, Abba se convirtió en uno de los fenómenos musicales más impactantes de la década de los 70. En Suecia eran todo un símbolo nacional, llegando a aportar más ingresos a la economía de su país que la marca de coches Volvo. Es de hecho el grupo que más discos vendió en todo el mundo en aquella década.
Curiosamente su huella cinematográfica tiene mucho que ver con un país en las antípodas de su Suecia natal: Australia. En 1977 se rodó su película oficial, titulada “Abba, el gran show” dirigida por un joven Lasse Hallstrom, el futuro realizador de películas como “Chocolat” o “Las normas de la casa de la sidra”, quien también dirigió la mayoría de sus videoclips. La película ofrecía los diferentes conciertos de la gira australiana del grupo adornada con las tribulaciones de un periodista de ficción que intentaba entrevistarlos. En Australia también transcurría “La boda de Muriel”, la historia de una fan del grupo humillada por sus amigas. También eran fans y cruzaban Australia un grupo de travesties a bordo de un peculiar autobús: “Priscilla, reina del desierto”. Hay otras muchas películas con momentos Abba, escenas en las que hablan de ellos o aparecen referencias al grupo, por no hablar de las incontables bandas sonoras que incluyen canciones suyas.
Nada más disolverse el grupo, Benny y Bjork, los chicos, crearon un musical titulado “Chess”, junto al famoso letrista Tim Rice. En la década de los años 90 los dos compositores escribieron otro titulado “Kristina Fran Duvemala” que solo se representó en Suecia, pero su obra magna en el campo del musical teatral hasta la fecha es “Mamma mía”. Desde su estreno en Londres en 1999 la obra se ha convertido en uno de los espectáculos más vistos en la historia del género y todavía se sigue representando por todo el mundo. Está construido a base de canciones de Abba cuyas letras encajan perfectamente en la narración.
En 2008 “Mamma mía” fue adaptada a la pantalla en una película protagonizada por Meryl Streep que prolongaría el éxito del musical. Bjorn y Benny hicieron labores de supervisión, adaptando también algunos temas y dirigiendo las grabaciones musicales de los actores. El estreno de la película volvió a colocar de paso el álbum de grandes éxitos de Abba, “Gold”, en el número uno de las listas británicas, dieciséis años después de su lanzamiento. Era la cuarta vez que este mismo disco con los grandes hits del cuarteto llegaba a lo mas alto. No está mal para un grupo que lleva disuelto treinta años.
Lo del cuarto rubio del título hace referencia a que no es el único aniversario del que hablamos en el programa. El lunes dia 10 el canal TCM dedica un especial a la película “Lawrence de Arabia” ya que ese día se cumple el 50 aniversario de su estreno en Londres.
“Lawrence de Arabia”, protagonizada por el rubio Peter O’toole, pero muy bien secundado por otros actores como Omar Shariff, Anthony Quinn o Alec Guinness, es una de las cumbres del cine épico. Hay batallas, escenas de masas… pero a la vez le da la vuelta a los esquemas clásicos del género al centrarse también en el retrato psicológico de Lawrence, un personaje complejo y ambiguo atormentado por su propio mito. Thomas Edward Lawrence fue una de las figuras más fascinantes del siglo XX. Un oficial británico que unió a las tribus árabes contra el dominio turco.
Hay muchas historias y personajes en la película pero por encima de todos destaca un protagonista físico: el desierto. Una interminable extensión de dunas y espacios abiertos filmados como nunca antes ni después se ha visto en el cine. La película tuvo una gestación larguísima. Dos años de pre-producción y 14 meses de rodaje en Jordania, Marruecos y España. Steven Spielberg, que la considera su película favorita de todos los tiempos, calcula que rodarla hoy en día costaría casi 300 millones de dólares, 60 millones más que la película más cara hasta la fecha que es Avatar.
“Lawrence de Arabia” ganó siete Oscar en 1962, incluido el de mejor película y cuenta también con uno de los temas musicales más bonitos de la historia del cine; la maravillosa melodía que compuso Maurice Jarre.
En nuestras “Conversaciones en clave de sol” charlamos con el director Cesc Gay que acaba de estrenar su nueva película, “Una pistola en cada mano”, una historia dividida en varios episodios sobre una serie de hombres que rondan los cuarenta y tantos y que pasan por momentos complicados en sus vidas. De la música de este film compuesta por Jordi Prats, y de la de otras películas suyas como “Krampack”, “En la ciudad” o “Ficción” hemos hablado con el director catalán.
Vamos a escuchar la banda sonora de la película que ganó la Concha de Oro en el pasado festival de San Sebastián: “En la casa” del director François Ozon. Está compuesta por su músico habitual, Philippe Rombi, con el que lleva trabajando desde comienzos de su carrera. De hecho fue Ozon quien le animó a dedicarse a la música de cine cuando en 1998 le encargó la banda sonora de su primera película, “Los amantes criminales.”
“En la casa” está planteada casi como un thriller de suspense aunque en ella no hay nada de violencia ni de acción. A este clima de intriga contribuye decisivamente la música con una banda sonora insistente, sobria y elegante que impregna toda la película. Una música a medio camino entre Phillip Glass y el Bernard Herrmann de las películas de Hitchcock.
La película musical que recordamos esta semana es “Al sur del Pacífico”, adaptación de la obra teatral de Rogers y Hammerstein II que Joshua Logan dirigió en 1958. Se trata de un musical bastante peculiar porque en él hay canciones y romance pero también muerte. Está ambientado en la Segunda Guerra Mundial en unas islas de la Polinesia donde combaten japoneses y norteamericanos. En el reparto destacan unos fantásticos Rossano Brazzi y Mitzi Gaynor y cuenta con una serie de canciones que forman parte por derecho de la antología del género.
Como os decimos siempre, si queréis ponerle sonido y música a todas estas historias nos encontraréis en el dial de la SER, la madrugada del sábado al domingo en “Notas de cine”.
2 Comentarios
pablo
Hola antonio, esta semana a falta de una pregunta, un par. La primera: en las conversaciones de este programa Cesc Gay habla de lo caro de los derechos de usar determinadas músicas. Me imagino que la cosa varía mucho en función del artista pero ¿en que cifras se pueden mover esos derechos?.
La segunda es algo que desde los tiempos del cine en la ser me pregunto: ¿cómo es el proceso de elaborar esos estupendos reportajes y como sois capaces de cuadrar los dialogos de peliculas con la narracion del tema , al modo del libro gordo o el de los musicales? ¿haceis primero un guion y luego meteis los cortes o viceversa? En cualquier caso me parece alucinante el poder recordar tanto dialogo.
Muchas gracias por dejarnos disfrutar del cine y de la musica más allá de las salas.Un saludo
11 dic 2012 11:12 pm (@Twitter)
Antonio Martínez
Hola Pablo, sobre la primera pregunta tú mismo lo dices: la cosa varía muchísimo en función del artista. Es como si te preguntas qué vale un coche, pues depende de que sea un Panda o un Ferrari. Pero bueno, por lo que sé los precios se mueven entre los 500 euros y los 12.000 por canción. Hay algunos casos en que se supera esa cifra y hay casos en que te pueden dar los derechos gratis, depende de los artistas y las editoras musicales. Eso para meterlo en la película si luego editas la banda sonora ya es otro negociado.
Respecto a lo segundo la respues es obvia, dedicarle mucho tiempo. Primero te documentas bien y tienes una idea más o menos clara de lo que quieres contar; los hechos, anécdotas y datos que quieres transmitir. A partir de eso buscas los cortes acudiendo a las películas, en cuanto oyes uno que responde a lo que tienes en mente lo trincas. Así se consiguen los que encajan con el guión, que luego tú adaptas un poco para que el corte te consteste, ilustre o reafirme el párrafo. Hay otros que solo tratan de ser un corte representativo de la película y esos más o menos los tienes en mente o lo sacas porque hacen referencia al título, etc. Pero como ves todo consiste en echarle tiempo y dedicación que siempre ha sido nuestra marca de fábrica. Nosotros llevamos 23 años utilizando cortes de película en nuestros reportajes. Antes no lo hacía nadie. Ahora mismo lo hacen todos los programas de radio de cine pero nos seguimos diferenciando en que nosotros siempre buscamos el corte preciso y la mayoría de los otros (no todos, eh) se limitan a dejar sonar un trailer o el primero que pillan de youtube. La clave está, insisto, en el tiempo dedicado, y a nosotros el minuto de radio siempre nos ha salido muy caro en cuanto a trabajo. Pero eso es lo que nos gusta, que conste.
Un saludo Pablo
Antonio
12 Dec 2012 09:12 am
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