Por Antonio Martínez
Le pusieron de nombre Liza por “Liza all the clouds’ll roll away”, la canción de Gershwin que cantaba su madre, la gran Judy Garland. Su padre, el director Vincente Minnelli fue otro de los pesos pesados del cine musical clásico. Era obvio que con esos genes la niña tenía que acabar siendo artista y así fue. Sus comienzos fueron fulgurantes. Con 17 años tuvo su presentación oficial como cantante en un mítico concierto en el Palladium de Londres junto a su madre y poco después grababa su primer disco, el comienzo de una discografía que en la actualidad ronda los 30 álbumes.
Como actriz también comenzó pronto y con fuerza. Con tan solo 19 años ganó un premio Tony por la obra “La amenaza roja”, siendo hasta entonces la actriz más joven que lo conseguía. Y con su segunda película, “El cuco estéril” de Alan J. Pakula, logró su primera nominación al Oscar. Sin embargo el salto a la fama definitivo llegó en 1973 el día en que se metió en la piel de una cabaretera del Berlín de los años 30.
“Cabaret” es uno de los grandes musicales de la historia del cine y las canciones que Liza Minnelli y Joel Grey cantaban forman parte destacada de la antología del género. Ella misma, con ayuda de su padre Vincente Minnelli, diseñó su imagen. El corte de pelo, los pantaloncitos cortos, el maquillaje… una imagen que acabaría convirtiéndose en uno de los iconos de la década de los 70.
Gracias a “Cabaret” Liza ganó el Oscar a la mejor actriz pero a partir de entonces su carrera daría grandes bandazos. Rodó buenas películas como “New York, New York” a las órdenes de Scorsese, taquillazos como “Arthur el soltero de oro” pero también títulos mediocres y fracasos estrepitosos. Los problemas con el alcohol se cebaron en ella durante la década de los 80 pero Liza siempre conseguía superarlos. En las últimas décadas se ha alejado cada vez más del cine para dedicarse sobre todo al teatro y a cantar en directo. Prácticamente lleva 12 años en una gira continua presentando diversos espectáculos. A sus 66 años Liza Minnelli puede estar orgullosa de haber mantenido el prestigio familiar porque sigue siendo una de las grandes del espectáculo americano en todas sus vertientes. Como decíamos de Marvin Hamlisch hace unos días, ella también es una de las once personas que han ganado los cuatro grandes premios del show business: El Oscar cinematográfico, el Grammy musical, el Emmy televisivo y el Tony teatral. En el programa de hoy le rendimos homenaje dedicándole el capítulo semanal de nuestro “Libro gordo de la música de cine”, donde además escucharemos algunos de sus mejores temas.
Hoy sentamos en nuestra silla de las “Conversaciones en clave de sol” a Julián López, el protagonista de “Muchachada nui” o “La hora chanante” y al que hemos visto también en películas como “El pagafantas”, “Que se mueran los feos” o “No controles”. Resulta que además de cómico Julián López es músico. Estudió magisterio musical y el instrumento en el que se especializó en el conservatorio es la trompa. De hecho forma parte de un grupo llamado Mancha Brass con el que desarrolla una segunda actividad artística al margen de la comedia.
Vamos a darle una escucha a la banda sonora de “Total recall” el remake de “Desafío total” que llegó a nuestras carteleras hace una semana. Su autor, Harry Gregson Williams, lo tenía complicado. La comparación con la banda sonora de la película original se hacía inevitable y ahí llevaba todas las de perder, ya que la música que compuso el maestro Jerry Goldsmith para “Desafío total” se encuentra entre las mejores partituras del género fantástico de la década de los 90. Una música, por cierto, bastante conocida en nuestro país ya que Canal Plus la lleva utilizando muchos años en sus programas deportivos. Gregson Williams ha intentado huir de comparaciones creando algo completamente diferente. Una banda sonora electrónica con inclusiones orquestales, contundente y ambiental en la que abunda la música de acción y las piezas tensas que describen el mundo angustioso y claustrofóbico que rodea a los protagonistas.
En nuestra sección dedicada a los musicales hablamos hoy de “Un beso para Birdie” un film protagonizado por Ann Margret, Dick Van Dyke y Janet Leight que dirigió George Sydney en 1963. Se trata de uno de los primeros musicales rock de la historia y está basada en un hecho real, la conmoción que supuso para sus fans el reclutamiento de Elvis Presley en 1958. Parece ser que el propio rey el rock and roll estaba dispuesto a auto parodiarse en la película pero su manager, el coronel Parker, le prohibió actuar en el film ya que consideraba que su papel era demasiado pequeño. Le sustituyó el cantante y actor Jessie Pearson pero la verdadera estrella de la función es Ann Margret en el papel de una jovencita elegida en un concurso de televisión para darle el último beso de despedida al ídolo musical Conrad Birdie antes de marcharse al ejército.
Y como postre al banquete tenemos la película que destacamos de la programación de los canales TCM y que no es otra que “Toro Salvaje” una de las mejores películas de boxeo que se hayan rodado jamás, con un inmenso Robert de Niro en uno de los mejores trabajos de toda su carrera. El actor tuvo primero que adelgazar y luego engordar 27 kilos para poder ponerse en la piel del boxeador a lo largo de las distintas etapas de su vida.
Destaca también poderosamente la forma en la que se rodaron las escenas de los combates. Martin Scorsese metió la cámara dentro del ring, prácticamente pegada a la cara y al cuerpo de los dos púgiles, consiguiendo una serie de ángulos novedosos y una autenticidad nunca antes conseguida en los filmes de boxeo.
“Notas de cine” se emite en la cadena SER las madrugadas del sábado al domingo de 5 a 6 y a partir del lunes podéis bajaros el audio del programa en las webs de cadenaser.com y canaltcm.com
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