Por Antonio Martínez
Fue uno de los artistas franceses más prolíficos del siglo XX pero por encima de todo Serge Gainsbourg era un personaje en si mismo que hizo de su vida su más importante forma de expresión: pintor, actor, director, fotógrafo, músico, cantante y también compositor de cine. Todo lo hacía en exceso. En poco más de treinta años de carrera Gainsbourg grabó 26 álbumes a nombre propio aunque el grueso de sus derechos de autor corresponde sobre todo a canciones que compuso para decenas de vocalistas. Pero hay una parte importante de esos derechos que provienen también de las cerca de 40 bandas sonoras que compuso para el cine.
En el cine Gainsbourg encontró el instrumento ideal en el que desembocar toda su fuerza interior. Solía decir que el cine mostraba su lado artístico mientras que la música el profesional. Su primer trabajo cinematográfico llegó como actor. En 1959 hizo un pequeño papel en “¿Quiere usted bailar conmigo?”, una película una película protagonizada por Brigitte Bardot, la que años después se convertiría en su amante y musa. Luego rodó una serie de peplums italianos en los que casi siempre hacía de romano despiadado. Su aspecto solía encasillarle en papeles de villano o de macarra y así, a lo largo de su vida, Serge Gainsbourg interpretó 45 películas. Además fue responsable de otras 4 como director.
Su relación con la música de cine también comenzó pronto. En 1960 compuso su primera banda sonora para la película “L’eau a la bouche”, con la que iniciaba una carrera cinematográfica de cuatro décadas, ya que su último trabajo musical fue precisamente una banda sonora, “Stan the Flasher” que compuso un año antes de su muerte en 1991. En sus bandas sonoras, la mayor parte de ellas para el cine francés, Gainsbourg experimentaba con todos los géneros: el jazz, el pop, la música sinfónica, los ritmos tropicales, la música disco… Solía componer y a menudo interpretar diversas canciones como parte de sus bandas sonoras y, de hecho, algunas de las mejores canciones que creó están en sus discos de cine. Es el caso de “Réquiem pour un con” de la película “Le Pacha”, de “Yesterday yes a day” de “Madame Claude” o de “Dieu fumeur de havanes” de “Os amo” que Gainsbourg cantaba a dúo con Catherine Deneuve. Incluso el famoso “Je t’aime moi non plus” que escandalizó al mundo no era más que una melodía reciclada que había compuesto previamente para la película “Les coeurs verts”. Eso sí, acompañada de una letra provocadora y una interpretación incendiaria a cargo de su compañera Jane Birkin.
Dicen que si solo se hubiera dedicado a la música de cine habría sido uno de los grandes pero esta faceta quedó diluida por sus otras actividades musicales. En el programa de esta semana vamos a escuchar muchas de estas melodías y a repasar con detalle la carrera cinematográfica de Serge Gainsbourg.
Nuestro invitado de esta semana en “Conversaciones en clave de sol” es el director Alberto Rodriguez que desde hace unas semanas tiene en las pantallas la muy recomendable “Grupo 7”. Hemos charlado con él sobre la banda sonora que ha compuesto para su película Julio de la Rosa, sobre Bambino o sobre sus gustos musicales, al tiempo que escuchamos la sugerente música que ha creado el ex guitarrista y cantante del grupo El Hombre Burbuja.
La película musical de esta semana nos lleva a un tradicional colegio británico en los años 30. Allí imparte sus clases de latín un profesor llamado Chipping pero al que todo el mundo llama Chips. “Adios Mr. Chips” fue la versión musical de otra famosa película de similar título de los años 30 por la que Robert Donat ganó el Oscar al mejor actor. La nueva versión llegó en 1969 de la mano del director Herbert Ross y protagonizada por Peter O’toole y la cantante británica Petula Clark. Entre canción y canción nos contaban un argumento que ha marcado las pautas de todo un género cinematográfico: el de los maestros que poco a poco se van ganando la confianza de sus alumnos y a los que enseñan, no solo una asignatura, sino sobre todo una forma de enfrentarse a la vida.
Vamos a escuchar también la banda sonora del nuevo rompetaquillas adolescente: “Los juegos del hambre”. Una banda sonora que se ha editado por partida doble. Por un lado la música incidental compuesta por James Newton Howard. Por otro, las canciones que suenan en la película y que incluye temas creados especialmente para el film por grupos y solistas como The Arcade Fire, Neko Case, The Decemberits o Tylor Swift.
Y la película que destacamos de la programación de TCM es esta semana “Barry Lyndon” de Stanley Kubrick, protagonizada por Ryan O’Neil y Marisa Berenson. “Barry Lyndon” es la historia de un arribista irlandés con una vida llena de aventuras que le llevará a alistarse en ejército, combatir en la Guerra de los Siete Años, desertar, caer prisionero de los prusianos, servirles como espía, llevar una vida como jugador de cartas por media Europa y finalmente casarse con una viuda. Todo ello contado con el estilo y virtuosismo de Kubrick que hace que la película parezca un fragmento de la historia arrancada del pasado, trasladando al espectador al mismísimo siglo XVIII. La meticulosidad del director era tal que exigió que la película se rodara con luz natural. Los interiores debían estar iluminados únicamente con velas, por lo que el director de fotografía John Alcott tuvo que modificar la cámara y utilizar unos objetivos que habían sido especialmente diseñados para la NASA.
La cita con Notas de cine es en las madrugadas del sábado al domingo de 5 a 6 y a partir del lunes podéis descargaros el audio del programa en la sección de podcast de cadenaser.com
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