Llamemos a las cosas por su nombre

por Javier Gallego  |  27 febrero, 2013
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Cospedal quiere prohibir la palabra “desahucio”. Ha prohibido que el Gobierno de su Comunidad utilice las palabras “desahucio”, “desalojo”, “pérdida o privación de la vivienda” cuando se dirijan a las personas que van a ser desahuciadas, desalojadas o privadas de su vivienda. La Consejería de Vivienda de Castilla La Mancha pide que se utilicen palabras menos contundentes para evitar la inquietud de los ciudadanos. Es obvio pero no está de más recordarle a la señora Cospedal que lo que causa inquietud, desasosiego, intranquilidad, alarma, ansiedad, pánico, incluso la muerte, no es la palabra desahucio, es el desahucio en sí.

También causa inquietud, desasosiego, intranquilidad, alarma, ansiedad, pánico y mucha indignación que el Gobierno del partido de esta señora no esté haciendo mucho más para parar los desalojos. Creen que ocultando la palabra, ocultan el drama y ocultan que el PP no va a admitir la dación en pago, lo que provocará probablemente nuevas muertes. La realidad no se prohíbe, señora Cospedal, se afronta y se encara. No va usted a prohibir que la gente se mate. 

Como los niños, creen muchos mandatarios, estos y los anteriores, que la realidad desaparece cuando no se la nombra. Por eso Zapatero no decía “crisis” y por eso el PP no dice Bárcenas. Por eso dicen crisis en lugar de decir estafa. Llevan estafándonos con este juego dañino de manipulación desde que empezó la crisis. Pero la crisis no ha desaparecido. Ni desaparecen los desahucios. Ni desaparecen las muertes por desahucio que, muchas veces, son crímenes diferidos porque son resultado de la usura y el abuso de prácticas bancarias denunciadas incluso por los jueces. No desaparecen los delitos de la banca que estafó a miles de ciudadanos con las preferentes. No desaparecen tras los barrotes los delincuentes que llevaron a cabo esa estafa, ni los que llevaron a cabo la estafa de las cajas y andan sueltos con un millonario sueldo de retiro y colocándose en otros millonarios trabajos. Ni desaparecen los indultos a criminales amigos que andan sueltos mientras personas rehabilitadas y mucho más inocentes están en la cárcel.

No, no desaparecen las mentiras, ni las de este ni las del anterior gobierno, por mucho que las disfracen de palabras falsas. Cuanto más hablan, más mienten. Cuanto más dicen, dicen menos. Todo lo que dicen, a mí me suena a nada.

Por eso, me van a permitir que les llame lo que son: mentirosos. 


3 Comentarios


  1. Es un artículo muy acertado y llama a las cosas por su nombre. La estafa es “estafa”, el robo es “robo” la mentira es la “mentira”. En definitiva “al pan pan y al vino vino”.
    Al hilo del artículo, se me ha ocurrido una idea que puede que sea un poco absurda, pero ¿han pensado ustedes que si cada vez que algún impresentable político (ignorante de su rico idioma) nos intente camuflar una palabra o frase de nuestro idioma para despistarnos, inmediatamente saliera el academico de la Real Academia Española que le correspondiera por la letra de la palabra que nos intentara camuflar o colar el político sensurándole que no utilizan correctamente el idioma y que no llaman a las cosas por su nombre. De todas formas, tengo entendido que los académicos están un poco aburridos.

  2. Muy buen anuncio del programa en el que se llaman a las cosas por su nombre. ¿Hay algún sitio desde el que se pueda descargar?

  3. depongansuactitud

    Mi empresa acaba de presentar un ERE. Buenos siempre han estado ERRE que ERRE con eso de ganar menos. Bueno, de ganar menos los trabajadores, porque los sueldos de ellos son muy EREvados siempre, antes y ahora. Perdón, voy al grano al hilo del tema del blog. Han conseguido hacer un ERE (realmente llamado expediente de despidos colectivos)donde no aparece la palabra “Despido”.
    Ahora se llaman “recolocaciones diferidas” (básicamente se quedan con parte de tu indemnización y te juran palabrita del niño jesús que te buscarán otro trabajo)Para otros agraciados les dejan al 50% de jornada y a otros les quitan tres categorías. Pero despido, lo que se dice despido no aparece.
    Un detalle, si no quieres, tevas, pero te vas tú extinguiendo el contrato.
    La verguenza ellos la extinguieron de sus vidas hace muchos años, sin es que la tuvieron.
    El insipirador uno de los principales bufettes y mi empresa una muy fina que es la primera del sector en hacer ERE.
    LLamemos a las cosas por su nombre.
    Salud.

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