2 jul 2012
Lucas Vidal: “Me veo como un chaval normal”
Lucas Vidal nació en Madrid en el año 1984. Tiene, por tanto, menos de 30 años… y ha compuesto la banda sonora de películas tan conocidas como ‘Mientras duermes’ o ‘La fría luz del día’. Hemos conversado con él sobre su obra más reciente, ‘El enigma del cuervo’, que acaba de llegar a las carteleras. Y nuestra primera curiosidad tiene que ver con su propia percepción de la situación que vive. ¿Juega Lucas Vidal en la Liga de las Estrellas de los compositores? “No, qué va, qué va, estoy tratando de hacer lo mejor posible mi trabajo, y efectivamente creo que estoy teniendo bastante suerte con los proyectos para los que me están llamando. Parece que cada proyecto va siendo más importante, pero yo me tomo todas las películas exactamente igual. Me veo como un chaval normal, la verdad”.
Resulta interesante leer, en sus propias palabras, cómo llegó hasta Los Ángeles. “Yo estudié en el Berklee College of Music, me dieron ahí una beca, pero la música siempre ha estado en mi casa. Sobre todo la música clásica, mis padres siempre me apoyaron, y tuve la suerte de tener un abuelo que estaba en el mundo de las discográficas Bueno, a raíz de todas las clases de piano que tomaba -me gustaba mucho componer y sobre todo improvisar-, pues vi que lo que me gustaba a mí era la música. También me gustaba el cine. Después de la beca me fui a Boston, y ahí fue donde conocí al que hoy es mi socio en Mumo Productions, Steve Dzialowski. Luego me fui a estudiar a Nueva York, a una escuela de música, y comenzaron a salirme películas muy jovencito. Empecé a tener proyectos en Los Ángeles y tuve que tomar la decisión de irme. Ahora estoy entre Madrid y Los Ángeles”.
Asegura Vidal que, para ‘El enigma del cuervo’, realizó una intensa labor de documentación sobre las sonoridades de la época en la que se desarrolla la trama… pero que, esta vez, el director le pidió algo especial: “El director -James McTeigue- quería que no fuese una película de época aunque transcurra en el siglo XIX, que hubiera un elemento que fuera totalmente contemporáneo. Y así fue. Hicimos un score muy electrónico, todo bastante de hoy en día; de hecho, el tema principal está protagonizado por una guitarra eléctrica distorsionada, o sea que no tiene nada que ver con la música que oía Edgar Allan Poe. Creo que también es interesante desde el punto de vista musical, esto creo que ha sido muy interesante”, asegura. Tardó tres meses en escribir la partitura, un tiempo superior al habitual… porque pudo comenzar a charlar con el director antes de la edición de la cinta.
Referencias y consejos
¿Quiénes son los mitos de este jovencísimo compositor? “Hay tantos… Me gusta mucho John Williams, es el grande, ¿no? Ojalá sea la mitad de lo que es él. Alberto Iglesias también es un ‘crack’, no solo como músico sino como persona. El consejo más importante que me ha dado es la humildad, estar con los pies en la tierra. Y de hecho él es la persona más humilde que he conocido”. ¿Y con qué director querría trabajar? “Lars Von Trier, la verdad es que me encantaría trabajar con él, y luego Amenábar, también me gustaría mucho. Recuerdo cuando vi ‘V de Vendetta’, tendría 14 ó 15 años. Cuando salí del cine pensé… ‘qué guay debería ser trabajar con este director‘. Y luego mira, tuve la suerte de hacer ‘El enigma del cuervo’ con James McTeigue”, dice entre risas.
¿Y cuáles son sus próximos proyectos? Primero, los confesables: “Ahora acabo de terminar la banda sonora de ‘Invasor’, una película de Daniel Calparsoro, española, que sale en octubre, y también otra película española que se llama ‘Afterparty’, que se estrena yo creo que en noviembre. Ahora empiezo una peli de terror que se llama ‘The quiet ones’, una inglesa bastante guay, y luego tengo tres proyectos más, que ahora mismo no puedo decir (ríe). Estamos ahí en negociaciones…”. Vaya, proyectos… ¿de qué tamaño? “Dos bastante grandes y uno medianito. Dan mucho vértigo (ríe de nuevo)”. No suelta prenda, aunque podemos apuntar que su nombre suena para el próximo biopic sobre Steve Jobs.
¿Preparado para que lleguen los premios? “Nunca en la vida pienso en los Oscar, no son mi objetivo. Mi objetivo es hacer las cosas bien, aprender de directores buenos, poder contar historias bonitas y tratar de hacer mi trabajo lo mejor posible”, asegura.



