7 sep 2012
Las críticas de La Script. El Holmes español llega a las salas
Holmes & Watson, Madrid Days. Hispanizar sin rubor / María Guerra
José Luis Garci es un tipo sin complejos. Ha mamado cine clásico americano y ha aprendido la lección: no hay nada malo en adaptar a su cultura historias que pertenecen a otras. Si en Hollywood es lícito americanizar lo sueco, para Garci no hay problema en españolizar lo anglosajón. Aunque no deja de ser chocante ver al doctor Watson disfrutar con un cocido de Lhardy y hasta llevarse puntas de jamón a Londres. ‘Holmes & Watson, Madrid Days’ es una aventura inventada y castiza de la famosa pareja de detectives de Conan Doyle que José Luis Garci ambienta en el Madrid decimonónico.
Con la excusa de seguir una derivada española del caso de Jack el Destripador, los investigadores ingleses, interpretados por Gary Piquer y Jose Luis García Pérez, viajan en tren hasta Madrid y allí se ponen en contacto con la policía local para estudiar unos asesinatos de prostitutas muy parecidos a los del famoso asesino en serie.
Como siempre, Garci ambienta visualmente las escenas con un toque acartonado y muy teatral. El engolamiento anticuado también lastra los diálogos y la historia, que avanza con un exceso de coreografía formal que ralentiza la acción. Zapatero a sus zapatos: Eduardo Torres Dulce, fiscal general del Estado y coguionista no aporta bríos al libreto, más bien lo contrario. En cambio, hay que reconocer a Garci su buen tino con la elección de actores. Tanto Piquer, como García Sánchez y Enrique Villén hacen un trabajo magistral y consiguen dar ver y verosimilitud a tanta pedantería y pretenciosidad. El gusto por lo lapidario entierra una película con actores de altura.
Todos tenemos un plan. El thriller que no arranca / Pepa Blanes
Viggo Mortensen llevaba tiempo buscando un papel en una película Argentina. No es la primera vez que rueda en español, pero quería poder actuar con su acento. La oportunidad le llegó de la mano de una directora primeriza, Ana Piterbarg, y no fue uno sino dos papeles a la vez. Y es que en ‘Todos tenemos un plan’, Mortensen interpreta a dos gemelos con problemas para encontrar su camino en la vida. Una interpretación que borda y que podría ser más brillante si los personajes fueran más profundos.
Esa dualidad es lo que retrasa el arranque de las escenas de acción de este thriller policíaco y además, hace que el espectador se pierda intentando econtrar verosimilitud en las escenas. La parte dramática lastra el ritmo y el film se hace lento y tedioso, ni siquiera el personaje de Rosa, la actriz Sofia Gala, consigue reanimar la historia. Es interesante la mezcla de drama con el género negro, pero nunca sabemos el motivo por el que actuan como tal sus personajes.
Las actuaciones son brillantes, aunque Soledad Villaamil esté algo desaprovechada. La fotografía es excelente y el retato de la región del Delta del Tigre es de lo más interesante que se muestra en pantalla. Lástima que la historia quede coja con la mezcla de géneros.
Eternamente comprometidos. Romanticismo nupcial / Pepa Blanes
El problema con las comedias románticas, además del peligro de empacho, es que sabes qué va a pasar en todo momento, salvo en algunas excepciones como, por ejemplo, ‘La boda de mi mejor amiga’, de Paul Feig. Por eso, en ‘Eternamente comprometidos’, que comparte productores con el film de Feig, hay momentos de brillantez y de originalidad, pero el resultado final acaba siendo del montón.
The Possession. Asustar con una cajita / Pepa Blanes
Dredd. El videojuego justiciero / Pepa Blanes






