En los últimos años se veía venir, pero en esta edición se ha confirmado que los Globos de Oro ya no son la antesala de los Oscar. El propio ganador de anoche, mejor película dramática y dirección para Ben Affleck por Argo, se quedó atónito cuando escuchó su nombre. Argo es una entretenida y muy correcta cinta de acción, pero de está muy lejos de películas de mucha más envergadura como The Master o La Noche más Oscura. Tarantinoalucinó cuando recogió el galardón a mejor guion por su grotesca visión de la esclavitud, Django desencadenado, y el austriaco Cristoph Waltz casi se echa a llorar de la sorpresa al recibir un premio por un papel casi idéntico al de Malditos Bastardos. El musical Los Miserables sí cumplió su parte del guion al conseguir los tres premios – mejor comedia o musical, Hugh Jackman y Ann Hathaway, mejor actor protagonista y actriz de reparto respectivamente.
Los Globos se anticiparon a los Oscar en lo obvio: los premios a Daniel Day Lewis como extraordinario protagonista de Lincoln y Jessica Chastain, excelente y gélida espía de La Noche más Oscura. Los Globos de Oro se han quedado en una divertida fiesta donde corre el champán y manda el petardeo. Las películas candidatas se eligen anteponiendo la presencia de estrellonas a la calidad de las películas. ¿Y qué valoramos aquí? ¿Merece El exótico hotel Marigold o La Pesca del Salmón en Yemén una candidatura que las distinga entre las 10 mejores películas del año? Evidentemente no. Por eso, resulta especialmente justo que en esta edición la Academia de Hollywood haya anticipado sus candidaturas tres días a la ceremonia de los Globos y haya dejado claro el mensaje. En la Academia se atreven a reservar 5 candidaturas para la minoritaria (y estremecedora) Amour de Haneke, mientras que en los Globos de Oro han utilizado al forzudo para entregarle el premio de mejor película de habla no inglesa a su paisano, un cineasta puro que se rió de la zafiedad de la broma . Un chiste fácil y televisivo que sitúa estos premios en su nivel: el de un programa de televisión con profusión de estrellas luciendo modelitos. No hay nada de malo en ello, pero ya no hablamos de calidad cinematográfica sino de negocio televisivo.
‘La Noche Más Oscura’. La fría caza de Bin Laden / María Guerra
EEUU tardó una década en vengar los atentados del 11 de septiembre. Sin embargo, la película que narra la operación que finalmente abatió al líder de Al Qaeda no es una epopeya bélica sino un gélido diario de batalla que arranca con 45 minutos de tortura a un sospechoso en Pakistán. Un relato poco heroico que no ha gustado en Washington, porque deja en evidencia el uso de tortura sistemática de los agentes de la CIA de la Administración Bush. Y vuelve a situar a Kathryn Bigelow – la única mujer que ha ganado el Oscar como directora- a las puertas de su segundo premio de la Academia americana.
Hay directores como Spielberg que se empeñan en dar su versión de los grandes acontecimientos de la Historia americana y europea, narrados con grandes dosis de emotividad. Sin embargo, el mayor acierto de Bigelow es plantar la cámara ante el presente y en seco. De ‘En Tierra Hostil‘ surgió un retrato poco favorecido de un hombre enganchado a la guerra, un especialista en desactivar minas en Irak. Y ‘La Noche más Oscura’muestra las interioridades de la caza de Bin Laden, cuya captura se demoró y humilló a EEUU durante 10 años. Fue un trabajo profesional, y para ello se utilizaron todos los métodos que los políticos de turno permitieron, asesinatos incluidos.
‘La Noche más Oscura’ está rodada con pulso de documental, sin dar ningún detalle personal del personaje de Jessica Chastain, la agente de la CIA -un personaje real- cuya obsesiva perseverancia llevó a los soldados de elite americanos a abatir a Bin Laden en su propio dormitorio en mayo de 2011. Tanto Bigelow, como su guionista Mark Boal, aseguran que la película es una ficción basada en datos muy bien documentados. Pero su impacto sobre el espectador no es solo el resultado de un excelente trabajo periodístico – filtraciones que dejan en evidencia los métodos de la CIA-, sino que sobretodo se debe al enfoque de la narración.
Chastain solo muestra su lado profesional: su vida personal no asoma jamás a la cámara, y no hay nada impostado en esta ausencia, sino que es el elocuente reflejo de una mentalidad profesional y deshumanizada destinada a cumplir con su deber. Hasta el final y sin redobles de tambor. Chastain llena de contenidas emociones su personaje y se desvela como una actriz llena de matices y registros. Estamos ante una gran película, además de necesaria. Los atentados del 11 S generaron tal avalancha de palabrería y grandilocuencia, que La Noche más Oscura supone un grato jarro de agua fría.
‘The Master. Perturbador’ retrato de la Cienciología / María Guerra
Paul Thomas Anderson, el director de ‘Magnolia’ y amigo íntimo de Tom Cruise, cuenta en ‘The Master‘ los primeros años del líder de una secta muy parecida a la Cienciología. Pero quien vaya al cine para conocer detalles de la secta fundada por L. Ron Hubbard, pierde el tiempo. ‘The Master’ es, ante todo, una mirada libre y pura a la malsana relación de dominación y sometimiento entre dos hombres: Philip Seymour Hoffman interpreta al gurú y y Joaquin Phoenix a un seguidor borracho y agresivo que entra en la secta en 1950.
‘The Master’ es un portento visual, rodada al viejo estilo en 70mm, y los actores dan vida a dos pobres diablos que establecen una enfermiza relación de dependencia: uno, como amo del rebaño y Phoenix como un perturbado que encuentra cobijo bajo la protección de un visionario de pacotilla. No nada épico en esta historia, y quizá eso sea lo que más pueda herir a Tom Cruise, del que Anderson se limitó a deciren Venecia: “Tom ha visto la película y seguimos siendo amigos. El resto queda entre nosotros”. Este líder mesiánico es un pobre hombre rodeado de pobres diablos, y ¡atención! a la silenciosa y despiadada mirada de Amy Adams, que interpreta a la esposa maquinadora del gurú.
‘The Master’ tiene una inmensa fuerza visual e interpretativa. De la pantalla no solo surge una desasosegante historia, sino también un torrente de imágenes bellísimas y poderosas, a veces inconexas, pero que dan sentido al malestar de los personajes y también al propio acto cinematográfico. Anderson es mucho más que un narrador a secas, es un artista plástico total que hace de su pantalla un lienzo brillante y complejo.
Demasiado perturbadora y sexual, ‘The Master’ quizá no consiga el reconocimiento de premios convencionales como los Oscar, pero desde luego ya empezó en el festival de Venecia su merecida recolección de galardones: mejor director para Paul Thomas Anderson y Copa Volpi ex-aequo para los actores Philip Seymour Hoffman y Joaquin Phoenix. Los dos hacen un despliegue enorme de emociones: Hoffman sobrecoge por su contención, y Phoenix, aunque a ratos se excede en su animalidad, construye un ser quebradizo y conmovedor.
Sin ninguna intención de pagar peajes comerciales, ‘The Master’ no es una película que tenga un motor narrativo constante. Hay lagunas, posiblemente buscadas por Anderson, que lleva al espectador hacia las emociones puras y no precisamente bellas. Sitúa su cámara ante la mediocridad y la pequeña sordidez de estos hombres perdidos. Brillante y perturbadora.
‘El hombre de las sombras’. El hombre del saco a la americana / María Mur
Poco o nada se puede decir de ‘El hombre de las sombras’ sin meter la pata y sin caer en los castigados spoilers. Solo sugerirles que estén atentos a los informativos porque es posible que, después de ver la película, les resulte sospechosamente familiar algún caso mediático muy de actualidad estos días. Y hasta aquí se puede leer.
Por lo demás, esta versión americana del hombre del sacoencaja a la perfección en la parrilla de una conocida televisión privada muy aficionada a los telefilmes de sobremesa.Jessica Biel deja la comedia romántica (‘Historias de San Valentín’ (2010) y ‘Un buen partido’ (2012) para meterse en la piel de una angelical enfermera que, tras el secuestro de su hijo, trata de ponerle cara al encapuchado que rapta a los niños de un decadente pueblo de la América profunda.
El encargado de dirigir este thriller es el francés Pascal Laugier. Thriller que, por cierto, tiene poco de francés y mucho de americano. Laugier, en esta su tercera película, ha rodeado a la guapa y correcta Biel de dos veteranos como Stephen McHattie y William B.Davis. (‘Expediente X’). ‘El hombre de las sombras’ tiene vocación de sátira social, aunque a su moralina final solo le falta un lazo rosa y un cartel que rece “el fin justifica los medios”. Aun así, ya sea por la estupefacción que despiertan los hechos o por su ‘relativa’ cercanía (vean el telediario), el caso es que la trama consigue mantener en vilo al espectador y removerle en la butaca.
‘Despedida de soltera’. Cuando las damas de honor son unas arpías / Pepa Blanes
La comedia estadounidense está plagada de bodas, desepedidas de soltero, banquetes familiares, etc. Por eso, sabemos lo difícil que es hacer una comedia con estos elementos y que quede original. Hace sólo un año lo lograron con ‘La boda de mi mejor amiga‘ (2011) de Paul Feig. En ella descubrimos a unas actrices con una vis cómica excelente que hacían humor con un punto gamberro dentro de ese género que podríamos denominar “la comedia de chicas”.
Con ‘Despedida de soltera‘, Leslye Headland ahonda en unas bromas mucho más gamberras y a veces algo despiadadas. La historia es bastante básica: la chica fea del instituto se casa y sus damas de honor son unas arpías muy juerguistas que pondrán en apuros a la novia. La cinta tiene un arranque divertido y potente que se va diluyendo a medida que avanza una trama algo escasa de guion y contenido que acaba derivando en subtramas con menos fuerza y menos originalidad. Eso sí, los diálogos directos y poco sobreactuados -tan comunes en las comedias románticas de bodas y de chicas- se agradecen.
Lo mejor de ‘Despedida de soltera’ son sus actrices y algunos momentos desternillantes que Kirsten Dunst, Lizzy Caplany -sobre todo- Isla Fisherse marcan. Lo peor, que quiera ser un ‘Resacón en las Vegas‘ (2009) en femenino y que al final, por mucha cocaina que haya, la familia es la familia.
‘Cirque du soleil: mundos lejanos’ / Circo en 3D
Andrew Adamson dirige esta historia donde dos jóvenes enamorados separados tendrán que viajar a través de los mundos de ensueño del Cirque du Soleil para volver a encontrarse. La pelíucla cuenta con James Cameron como productor y ha sido rodada en 3D. Lo más original es que ncluye algunas de las actuaciones artísticas y acrobáticas más elaboradas de Cirque du Soleil.
‘Así somos’. Drama con un reparto de lujo
Chirs Pine, Michelle Pfeiffer, Olivia Wilde, Mark Duplass, Elisabeth Banks… encabezan un reparto lleno de nombres conocidos para este drama que cuenta la historia de Sam, quien tras la muerte de su padre se ve obligado a mantener a una hermana alcohólica de la que no sabía nada.
El director de Magnolia (1999) y Pozos de Ambición (2007), en su tour de promoción de The Master por Europa reconoce que, a pesar de las expectativas creadas, su película basada libremente en líder de la secta de la Cienciología no ha convencido en EEUU: “No gustó a la crítica. Ya me ha pasado antes y supongo que no será la última vez”.
En una entrevista que concedió a La Script en París en diciembre, Paul Thomas Andersonreconoce que el tema de la Cienciología funcionó como un reclamo que luego no se ha cumplido:”Creo que si no gustó, no fue por motivos religiosos. Probablemente los espectadores ven al personaje de Joaquin Phoenix y piensan:¿Quién coño es este loco? No les interesa. Es así de simple. A los espectadores no les inspira compasión este hombre”. The Master se estrena en España este viernes 4 de enero.
La expectación en torno a The Master por su relación con la Cienciología surgió sobretodo en las primeras fases del rodaje, y en el estreno mundial en el pasado Festival de Venecia, Anderson – íntimo amigo de Tom Cruise con quien trabajó en Magnolia- tuvo que aclarar que Cruise ya había visto la cinta: “Sí, Tom la ha visto y seguimos siendo amigos. El resto queda entre nosotros”.
The Master narra los primeros años de la formación de una secta muy parecida a la Cienciología fundada por L. Ron Hubbard, y se centra sobretodo en la malsana relación de dominación y sometimiento entre dos hombres: Philip Seymour Hoffman interpreta al gurú y y Joaquin Phoenix a un seguidor borracho y agresivo que entra en la secta en 1950. A sus 42 años, delgado, con rostro aniñado y vestido con un jersey con las mangas rotas, Anderson defiende con pasión a sus actores y especialmente a Joaquin Phoenix que se mete en la piel de un personaje perturbado y que se comporta con una inquietante animalidad: “Joaquin se tomó muy en serio la idea que estaba en el guión de que su personaje tuviera un cierto aire de un hombre que se comporta como un animal. Con esa idea se enfrentó su trabajo, se pasó horas y horas observando animales en You Tube, en particular animales enjaulados“.
Especialista en sacar oro de las interpretaciones de sus actores, en los Globos de Oro que se celebran el próximo 13 de enero, los tres actores protagonistas – Joaquin Phoenix, Philip Seymour Hoffman y Amy Adams- han conseguido nominaciones por sus trabajos. Phoenix vuelve al cine de ficción tras su anuncio de retirada en 2008, y después del escandaloso documental I´m still here (2010) en el que exhibía como un excéntrico personaje harto del cine y dispuesto a iniciar una carrera como rapero: “¿Se ha estrenado I´m still here en España?”, pregunta Anderson,” ¿Le interesó a alguien? A mí sí, y de hecho, le ofrecí trabajar conmigo cuando terminó esa película. Es un tipo duro. Yo sabía que era el tipo de actor que puede hacer una gran transformación física. En su carrera siempre ha demostrado su fisicalidad. Ha sido muy excitante trabajar con él. Se le podría comparar con Daniel Day Lewis, con el que me gustó trabajar en Pozos de Ambición”.
Philip Seymour Hofman es un viejo conocido de Anderson, con quien ha trabajado en Boogie Nights (1997) y en Magnolia, y al que corresponde el papel más contenido, de un líder déspota con sus fieles y sumiso con su esposa que interpreta una feroz Amy Adams: “Es como una especie de personaje a lo Lady Macbeth. No es tan dura, pero le anda cerca. Es una mujer que puede ser monstruosa en su busca de la perfección”. Anderson ha dedicado cuatro años a The Master, y tras su tibia acogida en EEUU se muestra “algo confuso. Me entristece levemente el hecho de sentirme incomprendido, pero sé que es un sentimiento temporal que se desvanece con el tiempo. Entiendo que la gente siente mucha curiosidad por la Cienciología porque es un movimiento que siguen las estrellas de cine. Yo tenía que hacer esta película y no porque fuera polémica. No soy un director polémico, si algo me tengo que preguntar a mí mismo es que si merece la pena hacerlo. Con respecto a la polémica, posiblemente infravaloré la controversia que podía acarrear”.
El coreano Kim Ki-Duk ha recibido el León de Oro entre insultos de una parte de la crítica que le considera que un trastornado por su película Piedad. Es posible que así sea. Pero el valor de su película Piedad – una historia de extrema violencia y ternura sobre un matón a sueldo que mutila a morosos y cuya vida cambia cuando aparece una mujer que dice ser su madre- consiste en saber llevar al espectador por la senda de las emociones, un desfiladero donde conviven el desgarro violento y el amor.
La gran favorita del festival, The Master, consigue los premios que se merecía: la copa Volpi compartida para los actores Joaquin Phoenix y Philip Seymour Hoffman por sus irreprochables interpretaciones del gurú de la secta de la Cienciología (Hoffman) y un seguidor borracho y perturbado tan patético como su líder (Phoenix). Paul Thomas Anderson consigue el galardón de mejor director con justicia, pues, The Master es un portento de fuerza visual y tiene momentos de una emotividad sobrecogedora. Sin embargo, pierde fuelle en la segunda parte de la película. El motor narrativo se gripa y los personajes quedan perdidos. Le falta la coherencia que Piedad consigue.
Me resulta inexplicable el Gran Premio del Jurado para Paraíso: Fe del austriaco Ulrich Seidl, una primitiva crítica del catolicismo . El francés Olivier Assayas consigue con justicia el premio a mejor guión por Después de Mayo, y la jovencísima actriz israelí, Hadas Yaron, se lleva una copa Volpi que le queda grande por la película ultraortodoxa Fill the Void.
En resumen, concluye una Mostra irregular, en la que directores consagrados como Terrence Malick, que no solo se va con las manos vacías, sino con una considerable ración de abucheos.
Llega la hora de las quinielas. Es el momento de mirar con lupa los gustos de los miembros del jurado. El presidente, el americano Michael Mann, podría decantanse por The Master, el inquietante retrato del líder de la Cienciología de Paul Thomas Anderson, que sin ser una pelicula redonda – tiene serios altibajos de guion-, sin embargo, cuenta con brutales momentos de fuerza visual y soberbias interpretaciones de Philip Seymour Hoffman como el gurú de la secta, y Joaquin Phoenix, en la piel de un seguidor borracho y perturbado.
En el otro lado del ring, la francesa Après mai de Olivier Assayas, que describe con poesía y profundidad, la confusión de un grupo de adolescentes en 1971, en plena resaca política del mayo del 68 francés. Es una película con fuerza emotiva y política que puede convencer a otros miembros del jurado como el director italiano Matteo Garrone. Aunque quizá el argentino Pablo Trapero prefiera el desgarro del coreano Kim Ki-Duk, que culpa al capitalismo extremo por la deshumanizacion de las relaciones en la trágica e hiperviolenta Piedad. La filipina Thy Womb de Brillante Mendoza, también está en las candidatas a premio. Todo son cábalas en estos momentos.
Brian de palma cosecha una tanda de abucheos
La Mostra no respeta grandes nombres. S una película no gusta, la crítica la abuchea sin contemplaciones. No importa que haga 6 años Brian de Palma ganase el León de Oro por la escalofriante Redacted. Ayer presentó Passion, el remake de la película francesa Crime d´amour de Alain Corneau. Passion resultó ser un auténtico engendro que provocó risas y estupor en la sala Dársena.
La onmipresente actriz suecaNoomi Rapace (Millenium, Prometheus) y Rachel McAdams protagonizan una historia de rivalidad profesional y pretendida tensión sexual que roza lo delirante. Pésimas interpretaciones de las dos actrices, y bufidos del director en la rueda de prensa: “Es un sueñooooo”, bramó a un periodista que le pidió que explicará un giro del argumento. Y a otro, que le preguntó por su relación con el cine de Hitchcock, le contestó: “¿Hitchcock? No sé quién es”.
Brian de Palma y la directora italiana Francesca Comencini, con la comedia agridulce Un día especial, cerraron ayer la sección oficial con sendos bajonazos. Ninguna de las dos tiene pinta de aspirar a premio, aunque los gustos de los jurados de festival son tan inexplicables como la última pelicula de De Palma. Los galardones a veces son de pesadilla. Esta tarde a partir de las 7, lo sabremos. Y a las 8, lo contamos en La Script
Dice María Guerra que, en el rodaje de una película, 'la script' es la persona que apunta y detalla la continuidad de las tomas, siempre armada con lápiz y papel. Ese mismo espíritu tiene este blog: el de contar los entresijos de los festivales, estrenos y rodajes de cine