La alfombra roja de Cannesruge cuando ve parejas tan divinas como ésta: Marion Cotillard y Guillaume Canet son el equivalente en Francia a Javier Bardem y Penélope Cruz en España. Canet todavía no tiene Oscar – su mujer sí por La vida en rosa (2007)- pero, pero juega con la baza de que, además de actor, es un director muy solicitado en Estados Unidos. Después del drama burgués de Pequeñas mentiras sin importancia (2010) se ha lanzado, sin demasiado acierto, a la aventura americana con Blood Ties, intentado entrar en el selecto club de directores que retrataron la violencia del Nueva York de los años 70 como Martin Scorsese o Sydney Lumet. Se ha metido en corral ajeno y se nota.
Blood Ties es un remake de la película francesa Les Liens du sang (2008) que protagonizó Canet en la piel de un policía en eterno conflicto con su hermano delincuente (François Cluzet). Ahora Canet, con ayuda en el guión de James Grey, ha trasladado toda la acción de París al Nueva York de los años 70. El papel del hermano policía lo interpreta Billy Cudrup y Clive Owen es el pendenciero. Zoe Saldana, Mila Kunis y Marion Cotillard son las mujeres sufrientes de esta familia, cuyo padre es el grandioso James Caan, quien ha dicho que siente lástima por que sus hijos no puedan ver ahora cine como el que se hacía en los años 70: “Entonces las películas tenían principio, nudo y final. Ahora solo triunfan las sagas. Soy muy pesimista con el cine actual”, ha dicho el actor de El Padrino.
A Canet y Cotillard les han recibido los fans entre gritos de alegría, sin embargo, la crítica ha sido gélida. Blood ties intenta ser un dramón familiar violento y frenético, y que se queda en un básico ejercicio de imitación de Scorsese – música a todo trapo y violencia cortante-, pero la batuta de Canet no tiene ni fuerza ni ritmo, incluso los tiros a quemarropa y los puñetazos están rodados de forma púdica y mano temblorosa. Se ha quejado Canet en la rueda de prensa de la falta de compromiso emocional de los técnicos de Nueva York. Le ha faltado la humildad para reconocer que ha sido el que no ha encajado en el género americano por excelencia.
El mayor acierto de la película es la dirección de actores. Ese sí es su territorio y se nota. Cotillard, que tiene un pequeño, pero memorable papel de la esposa prostituta de Clive Owen, ha echado un capote a su marido: “Guillaume siente auténtica fascinación y tiene una gran facilidad en la dirección de actores”. La parte teatral y emocional de la película – los dos hermanos cuyas vidas se destrozan el uno al otro- alcanzan momentos de gran hondura que no están bien integrados en el thriller.
En las antípodas de Canet en lo que respecta a acción está el maestro japonés Takashi Miike que hoy ha presentado Escudo de paja, una brutal historia de honor encarnada por un policía que tiene que custodiar y proteger a un pederasta en contra de todo un país que quiere lincharlo y cobrar la recompensa. Con hechuras de western urbano, Miike hace una extraordinaria e histriónica puesta en escena. Con grandiosas escenas de violencia, choques e incendios, uno siente que el honor todavía es importante. En estos tiempos de cinismo, Escudo de paja es un brindis de caballeros rebosante de gestos que todavía emocionan.
‘Amor’. Mirar a la muerte con sobriedad / María Guerra
En una época de glorificación de los formatos y la tecnología, resulta que es el cine más sobrio y seco el que se está llevando el gato al agua. A sus 70 años, y sin ninguna pretensión de soltar doctrina, el director austriaco Michael Haneke ha llenado la pantalla de ternura en ‘Amor’ (Amour), un conmovedor y sobrio retrato de un matrimonio de octogenarios, en el que el marido (Jean-Louis Trintignant) cuida a su esposa (Emmanuelle Riva) en los últimos meses de su vida.
Sin salir de un piso de París, una pareja de profesores de música retirados convive con la decrepitud, el amor y la certeza de la derrota. Es un descarnado retrato, que no morboso, del final de la vida. Haneke obliga a sus criaturas a mirar de frente a la muerte y la enfermedad. Lo hace con el ritmo parsimonioso de la domesticidad de dos ancianos inteligentes que se quieren y que ven que la vida se les escapa entre los dedos. Desgarradora en su falta de dramatismo. Una vez más, Michael Haneke entra en el santuario del dolor humano y sale victorioso.
A pesar de estar rodada entre cuatro paredes -un decorado que reproduce la casa de sus padres en Viena- ‘Amor’ no transmite la sensación de estar viendo estático teatro filmado. La maestría de Haneke consiste en llenar de angustiosa tensión el dificultoso ir y venir de los protagonistas, convierte su día a día es una caída en vacío que el espectador comparte… cada uno a su manera. Magistral.
‘Volver a nacer’. Penélope Cruz se equivocó de guion / María Guerra
Tras el éxito ‘No te muevas’ (2004), el director italiano Sergio Castellitto vuelve a recurrir al registro más dramático y desgarrado de Penélope Cruz para interpretar a Gemma, la protagonista de ‘Volver a nacer’: una mujer obsesionada con la maternidad y marcada por las masacres de la guerra de los Balcanes.
Como ya hizo en ‘No te Muevas‘, donde Cruz se afeaba hasta la nausea en su papel de yonqui, en esta ocasión la actriz madrileña arranca la película en la piel de una mujer madura demacrada por el sufrimiento, primero de una maternidad frustrada, y después por la vuelta a Sarajevo con su hijo de 16 años. ‘Volver a nacer’es una película ridículamente dramática del clan Castellitto, en la que hay exceso de familia y una clamorosa falta profesionalidad que frene los excesos: está basada en la novela y guión de su mujer, Margaret Mazzantini, el propio Castellitto actúa en un personaje secundario e incluso el hijo de ambos, Pietro Castellitto, interpreta con rigidez adolescente el papel de hijo de Penélope.
‘Volver a nacer’fue recibida por la prensa en el festival de san Sebastián entre risas y pateos en los momentos más dramáticos. Los abucheos estaban dirigidos a la delirante y eterna sucesión de desgracias, innecesariamente subrayadas por Castellitto. Pese a lo lacrimógeno del guión, Penélope Cruzdefiende con oficio y disciplina su desquiciado personaje. Lo suyo ha sido un error de elección. Sin duda, por su despacho llegan otras historias dramáticas de más calado y hondura.
‘Jack Reacher’. Tom Cruise busca su saga / Pepa Blanes
‘Jack Reacher‘, es un thriller basada en la novela homónima de Lee Child con tramas de espionaje, conspiración y mucha acción. Pero además, la cinta que dirige Christopher McQuarrie-guionista de ‘Valquiria’ (2008) o ‘Sospechosos habituales’ (1995) y protagoniza Tom Cruise, cuenta con uno de los arranques más interesantes de los que se han visto en las últimas películas de acción. Se trata de la escena de un tiroteo con el que se inicia la trama. A partir de ahí aparece una historia con intriga, con corrupción policial, con espías, con buenos y malos.
El problema es, por un lado, el héroe dotado de una fuerza extraordinaria y que protagoniza algunas escenas de acción exageradas. Por otro lado, la acción se alarga y se vuelve tan inverosímil como el que sea Tom Cruise quien interprete a este personaje literario, un ex militar alto y fornido. Agradecemos que haya modernizado un poco su papel de héroe y sea algo menos machista que en ‘Mission Imposible’, aunque todavía tiene algunos tics.
Más creíble resulta Rosamund Pike (‘Muere otro día’, 2002, ‘Orgullo y prejucio’, 2005), que interpreta a una abogada asociada con Cruise. Inverosímil también resulta la aparición de Werner Herzog, de villano aterrador. Lo mejor, algunas pildoritas de humor que el personaje de Cruise va soltando durante la película.
‘El muerto y ser feliz’. Road movie para mentes abiertas / Pepa Blanes
Decía Godard que lo único que se necesitaba para hacer una película es una pistola y una chica. Javier Rebollo–el cineasta español más cercano a la Nouvelle vague- cuenta con esos elementos en su último film, ‘El muerto y ser feliz’ tiene además otro gran valor: José Sacristán (Concha de Plata en San Sebastián). El actor está magnifico y eso que habla poco, o quizá la escasez de diálogo hace que muestre una actuación distinta a la que estamos acostumbrados a ver del actor madrileño.
Dispone además Rebollode una historia singular, quijotesca, la de un asesino a sueldo que está a punto de morir y ya no mata sino que viaja, no se sabe a donde, con su escudero, por una la Argentina profunda. A pesar de tener todo eso y de ser uno de los directores más atrevidos, algo que demostró con creces en ‘Lo que sé de Lola’ y en ‘La mujer sin piano’, Rebollo firma una historia desdibujada que no acaba de convertirse en “la película” vanguardista que busca.
Hay quien le acusa de que en sus películas no pasa nada, más bien la acusación debería ser que su presencia se siente a cada plano y acaba por distanciarte de lo que está narrando. Lo que podría ser una de sus grandes virtudes, se convierte en algo incómodo y quita efectividad a las metáforas y los juegos narrativos, como la voz en off. En definitiva, película curiosa, aunque no vaya a más.
Hay cineastas que cogieron una cámara por primera vez para rodar un videoclip, por ejemplo, el flamante director de ‘Lo imposible’,Juan Antonio Bayonarealizó vídeos musicales para OBK o Camela. También Spike Jonzerodó yrodó videos y vídeoshasta que firmó ‘Cómo ser John Malcovich’. Otro amigo suyo, Michael Gondry también realizó infinidad de vídeos para grupos tan exquisitos como Bjork, hasta que dio el salto al cine.
Frente a este grupo, hay otros laureados directores que -a la vejez, por así decirlo- se pasan a este formato.El último en hacerlo ha sido Tim Burton. Después de estrenar ‘Frankenweenie’,una cinta de animación en blanco y negro basada en uno de sus primeros cortometrajes, ahora el director de ‘Eduardo Manostijeras‘ o ‘Pesadilla antes de Navidad’, está preparando el nuevo vídeo de The Killers.
Para ello, viajó a la localidad de Blackpool, al norte de Inglaterra, donde, se grabará el vídeo. Todo ese “mundo Burton” parece que se verá reflejado en este proyecto. De momento ya ha elegido protagonista: Wynona Ryder, una de sus musas que, precisamente, pone voz a uno de los personajes de su último largometraje.
No es la primera vez que Burton rueda un videoclip. Ya lo hizo en 2006 también con The Killers. En esa ocasión puso imágenes a la canción “Bones”. Además la banda liderada por Brandon Flowers ha compuesto temas para las películas de Burton, concretamente para ‘Sombras tenebrosas’.
Algo pasa con The Killers porque otro codiciado director, Werner Herzog rodó un mini documental sobre la banda donde rastreaba las raíces de sus miembros en Las Vegas. El proyecto pertenecía a una serie de piezas audiovisuales que pretendían unir a un director de cine con algunos de los grupos del momento. Otras parejas famosas de esta serie llamada American Express Unstaged fueron Arcade Firey Terry Gilliam, Spike Lee con el grupo My Morning Jacket y Duran Duran nada menos que con David Lynch.
Más directores
En los 80, Brian de Palma dirigió un videoclip para el boss. El director de ‘El precio de el poder’ moderó su estilo para “Dancing in the dark” de Bruce Springsteen. El autor de ‘Deseando amar’, Wong Kar Wai, puso imágenes a “Six days”de Dj Shadow. Piscinas, tatuajes, tono asiático para esta canción que se hizo muy popular grancias a ‘Fast and Furious’.
El líder y alma mater de The White Stripes, Jack White contó con Jim Jarmusch para dirigir uno de los vídeos de The Raconteurs, otro de los proyectos de este músico. Jarmusch y él se conocieron en la cinta ‘Coffee and Cigarettes’. Madonna tuvo al cineasta David Fincher a sus órdenes en “Vogue”y “Oh Father”. El director de ‘La red social’ también ha trabajado con los Rolling Stones, Michael Jackson o Patti Smith.
Actores de videoclip
No sólo los directores de Hollywood se han enamorado de este formato. Los actores también se dejan llevar y de qué manera. Sea LaBeouf no tuvo reparos en desnudarse para un melancólico vídeoclip de Sirgu Rós, el de la canción”Fjögur Píanó”.
Aunque nunca les hemos visto juntos en la gran pantalla, Natalie Portman y Johnny Depp rodaron juntos el vídeoclip de “My Valentine” del ex Beatle Paul McCartney. Lo mejor del vídeo es su fotografía que firma Wally Pfister, ganador de un Óscar por ‘Origen’. Otra pareja de actores reunida en un vídeoclip es la compuesta por Zooey Deschannel y Joseph Gordon-Levitt en una canción del grupo de la actriz She & Him, “Why do you let me stay here”.
Los últimos en sumarse han sido James Franco y Lindsay Lohan. Más bien, él direge a ella en el nuevo vídeo de R.E.M., “Blue”. La mayor sorpresa del clip es la aparición de James Franco vestido de mujer.
A Roma con Amor. Postales repetidas / María Guerra
Woody Allen continúa practicando el turismo cinematográfico anual. Este año toca Roma, y el viaje tiene un cierto aroma de fatiga. El maestro de la comedia, el americano especialista en reírse de sí mismo y sus compatriotas ha tocado la misma tecla de sus viejas historias europeas. Y se nota.
A Roma con amor arranca con la narración de un guardia de la circulación que presenta las mil historias que se cruzan cada día ante el atasco del Coliseo. Allen opta por varias y las desaprovecha miserablemente. Alec Baldwin es un arquitecto maduro que se convierte en la voz de la conciencia de Jesse Eisenberg, que identificándose con sus errores juveniles intenta evitar que los repita. Penélope Cruz es una prostituta exuberante y vulgar que se cruza por error en la vida de una modosa pareja. El propio Woody Allen es un especialista en ópera que descubre las dotes de tenor de su consuegro italiano, propietario de unas pompas fúnebres. Y por último, Roberto Benigni es un oficinista que de la noche a la mañana, sin entender por qué se convierte en una celebridad, al que persigue la prensa sin piedad.
Chispazos cómicos y gags brillantes. Actores solventes con personajes poco desarrollados. A Roma con amor es un nuevo reencuentro con el universo Allen, pero que en esta ocasión está muy poco trabajado. El maestro se repite y no se ha esforzado.
Mátalos suavemente. Matones pretenciosos / María Guerra
Balazos y verborrea política: “América no es un país, es un negocio”. Este es uno de los diálogos de Mátalos suavemente, una historia de asesinos y timbas de póker, ambientada en las elecciones del 2008, en plena crisis de la hipotecas basura y con Obama recién llegado a la Casa Blanca. La estética de la película es ultraviolenta y Pitt interpreta a un sicario impasible que acribilla sus victimas hasta dejarlas como un colador, pero con suavidad, sin aspavientos.
Mátalos suavemente está libremente basada en la novela Cogan´s Trade que publicó hace 40 años el escritor George V. Higgins, pero el director australiano Andrew Dominik – que ya dirigió a Brad Pitt en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007)- ha querido ambientarla en el final de una campaña electoral americana, y de paso reflexionar sobre la sociedad: “Siempre he pensado que las películas de crímenes en realidad hablan del capitalismo. Es un género que se basa en que la motivación de todos los personajes es ganar dinero”, afirmaba Dominik cuando la presentó en el pasado festival de Cannes.
Pretenciosa en su planteamiento, la película no pasa de ser una correcta historia de matones en la selva del crimen, que no aporta novedades ni en lo estético ni en lo narrativo. El discurso político no se desarrolla, sino que queda desdibujado y diluido en la ensalada de tiros. El reparto es impecable: Brad Pitt, James Gandolfini y Ray Liotta descerrajan tiros e ironías a bocajarro. El resultado tiene un brillo fugaz, sin profundidad.
Somos la Noche. Vampiras al borde de un ataque de nervios / Pepa Blanes
Denis Gensel tuvo un sorprendente debut con ‘La ola’, una película que tocaba un tema tabú en la Alemania contemporánea: el nazismo. Una película cargada de realismo y dureza que le encumbró, pero muy distinto es su nuevo trabajo, Somos la noche, una cinta sobre un trío de mujeres vampiresas que se dedican a vivir la vida y a morder a diestro y siniestro.
Los personajes son poco creíbles y los tópicos del género están por todas partes: vampiresas buenorras -salidas de Sexo en Nueva York-, besando a otras vampireses buenorras, sangre, colmillos falsos e incluso una escena a lo Bladede un montón de vampiros bailando y drogándose en una discoteca. La historia ya está vista, ahí está Crepúsculo. Y es que el propio Gensel reconoce que sufrió un duro golpe cuando se estrenó la famosa saga. En su favor diremos que se estrena con tres años de retraso y que en ganó el premio especial del jurado en el Festival de Sitges.
Después de ver ‘La ola’, es lógico esperar alguna lectura política, pero no lo hay, es una película de género con la originalidad de que las sexis vampiresas hablan alemán.
Verdades verdadera, la vida de Estela. Memoria histórica en Argentina / Pepa Blanes
Las abuelas de la Plaza de Mayo son todo un símbolo en la lucha de los Derechos Humanos. Conocemos su sufrimiento, desapariciones forzosas de sus hijos, nietos y maridos, y han enseñado al mundo que su lucha ha tenido sentido, en la actualidad se siguen celebrando juicios por esos asesinatos y muchas familias recuperaron a sus hijos robados.
En Verdades verdaderas, Nicolás Gil Lavedra ha retratado la vida de Estela Carlotto, desde que era una simple ama de casa hasta convertirse en la presidenta de dicha asociación. Más que una crónica de la cruel dictadura de Videla, esta ópera prima se centra en la búsqueda de esos bebés robados. La historia es trágica per se, pero su director se aleja de escenas crueles para realzar la figura de su protagonista. Se echa en falta más política y produce envidia que en Argentina sí sea posible resolver casos de ese tipo.
Sin Frenos. Forrest Gump sobre ruedas/ María Mur
El protagonista de ‘Sin Frenos’ es Joseph Gordon-Levitt, un actor que este mes va a estar hasta en la sopa porque, además de ser el héroe de este thriller bicicletero, en dos semanas estrena ‘Looper’, con Bruce Willis y Emily Blunt. Gordon-Levitt es un mensajero que se tira pedaleando y pedaleando toda la película encima de una vieja bici que no tiene ni marchas ni frenos. Pero es también un estudiante de Derecho que ha dejado la facultad porque se le “suben los huevos a la garganta” viendo a gente de su edad en traje y corbata y se dedica a entregar paquetes y a esquivar a los miles de coches que circulan por las abarrotadas calles de Nueva York. Una mezcla entre Peter Pan y Forrest Gump, pero sobre ruedas. Su vida es muy tranquila hasta que le llega un paquete sospechoso. Aquí es cuando entra en acción Michael Shann, un poli corrupto, que resulta bastante cómico pero poco creíble, aficionado a las timbas ilegales.
Aunque el argumento de la persecución está bastante trillado y el final es bastante predecible, ‘Sin Frenos’ tiene algunos puntos cómicos que la pueden llegar a hacer apetecible. Quizá sea porque quien firma el guión y dirige la cinta es David Koepp, guionista de taquilleras cintas como ‘Parque Jurásico’, ‘Misión Imposible’ y ‘Spider-man’. Lo que convence menos es el trasfondo sobre la inmigración ilegal y el conflicto entre China y el Tíbet que salpica la historia.
Viendo la película resulta imposible quitarse de la cabeza ‘Pacific Blue’, esa mítica serie de los 90 en las que los polis de Santa Mónica restablecían el orden en el paseo marítimo subidos en una bici.
Contrarreloj. Nicolas Cage se repite/ María Mur
La historia del padre que libera a su hija secuestrada ya está contada. En el año 2008, Liam Neeson, en el papel de un supergante retirado, consiguió librar a su hija de las garras de una banda de albanokosovares dedicados a la trata de blancas. Neeson no sacó ni mucho menos sobresaliente pero entretuvo. Por eso, en pocas semanas veremos la segunda entrega de ‘Venganza’.Ahora le toca el turno a Nicolas Cage y a su escueto catálogo de caras. La diferencia entre estas dos historias es que Cage no es un superagente respetado sino un superladrón que ha pasado unos cuantos años en la cárcel y que el secuestro tiene lugar en Nueva Orleans en medio de la celebración de su famoso carnaval y no en París, como ocurre en la cinta del francés Pierre Morel .
El director de ‘Contrarreloj’ es Simon West, el mismo que ha dirigido a Stallone y compañía en ‘Los Mercenarios 2′ y a Angelina Jolie en ‘Tom Raider’. Dice Nicolas Cage que es uno de los mejores directores con los que ha trabajado y que le “diría que sí prácticamente a todo”. Trabajaron juntos en el año 1997 en el thriller ‘Con Air’, en el que unos peligrosos convictos la montan en pleno vuelo.
El principal problema de ‘Contrarreloj’, aparte de que el argumento está muy manido, son los personajes tan estereotipados: el malo, que en realidad es un santo (Nicolas Cage), el secundario, con una cara de loco que no puede ni él (Josh Lucas) y la niña, rebelada con el padre ausente (Sami Gayle). Las interpretaciones están tan sumamanete forzadas que no transmiten. Si los actores dejasen de fruncir tanto el ceño y no se lo tomasen tan a pecho, quizá la historia convenciese algo más.
Y en los siguientes 7 días John Travolta, Ewan Mc Gregor, Tommy Lee Jones, Oliver Stone y Dustin Hoffman recibirán premios Donostia para celebrar este cumpleaños en el que el certamen donostiarra saca músculo y hace gala de una impresionante capacidad de convocatoria.
Además, el escaparate cinematográfico no se limita a nombres americanos de relumbrón: Penélope Cruz vendrá a San Sebastián a presentarVolver a Nacer, del director italiano Sergio Castellito, con quien tras No te muevas, vuelve a interpretar un personaje muy dramático (y físicamente muy avejentada), un drama ambientado en la guerra de los Balcanes, que competirá por la Concha de Oro.
De las 14 películas que compiten en la sección oficial, se presentan tres de las cintas españolas más esperadas de la temporada: Blancanieves (muda y en blanco y negro) de Pablo Berger, El artista y la modelo de Fernando Trueba y El muerto y ser feliz de Javier Rebollo. Y el cine europeo atrae a San Sebastián a grandes directores como Costa-Gavras, Laurent Cantet y François Ozon.
Fuera de la competición, Juan Antonio Bayona estrena Lo imposible, basada en la historia real de una familia española cuyos 5 miembros sobrevivieron al tsunami de 2004, una superproducción en inglés que protagonizada Ewan Mc Gregor y Naomi Watts.
Huelga a la vista
Todos los festivales tienen imprevistos que alteran la rutina diaria de proyección, alfombra roja y entrevistas. Todavía se recuerda la cacerolada que los trabajadores del hotel María Cristina dieron a los huéspedes en el año 2003. Estrellas tan ilustres como Robert Duvall soportaron con una sonrisa la huelga de los trabajadores del mítico hotel donostiarra.
Esta edición se verá afectada el miércoles 26 por la huelga general convocada en todo Euskadi por los sindicatos nacionalistas para protestar contra los recortes impuestos por la crisis. La organización del festival ha suprimido actos y proyecciones, manteniendo únicamente aquellos de las películas de concurso para que no se vean injustamente perjudicadas.
Dice María Guerra que, en el rodaje de una película, 'la script' es la persona que apunta y detalla la continuidad de las tomas, siempre armada con lápiz y papel. Ese mismo espíritu tiene este blog: el de contar los entresijos de los festivales, estrenos y rodajes de cine