27 abr 2012
Las críticas de ‘La Script’. La ruleta de ‘The Pelayos’… y la apuesta segura de ‘Los vengadores’
‘The Pelayos’. Salir del cine con ganas de asaltar la banca / María Guerra
‘The Pelayos’ tiene vocación popular y elige el camino de la campechanía con trazas de ‘Ocean´s Eleven’, en versión castiza. Cortes se ha esforzado por montar una familia de actores muy solventes y con química entre ellos: Lluis Homar es el patriarca; Daniel Bruhl, el capataz del equipo; Miguel Ángel Silvestre, el primo botarate y ligón, Vicente Romero, el miedoso y Oriol Vila, el empollón. Todos muy correctos, y especialmente cómico Silvestre, que encuentra un filón en su interpretación de macizo descerebrado.
Brilla, como siempre, con una credibilidad monumental Eduard Fernández, que se mete en el traje gris y la cara de perro del gerente del casino que descubre el método Pelayo. Sin embargo, la estética americanoide chirría en esta comedia agridulce y picaresca. Esta apuesta visual –ya muy trillada en el cine americano- hace perder fuerza a esta historia de soñadores de arrabal, que son más mucho más creíbles detrás de un botellín de cerveza que haciendo el paseíllo de entrada en un casino con gafas negras y fanfarria.
Se echa de menos una mirada más local, que posiblemente le hubiera dado más universalidad a la película, que por otro lado, resulta un largometraje correcto y divertido. ¿Estuvieron los Pelayos demasiado cerca? La realidad puede ser tan peligrosa como la literalidad de las novelas.
Sin embargo, tiene momentos mágicos y personajes delirantes, como la actriz china Hui Chi Chiu, que le contagian a uno la ilusión de que aún siendo diminutos, esta vez sí que vamos a ganar al gigante.
‘Los vengadores’. Vuelve la diversión Marvel / David Martos
El universo Marvel se expande y lleva hasta la cartelera ‘Los Vengadores’, la sexta película basada en los famosos cómics de superhéroes. Nick Furia [Samuel L. Jackson], el líder de la organización ficticia S.H.I.E.L.D, convoca a los seres más extraordinarios de la Tierra y los recluta para intentar frenar la amenaza bélica de un villano del espacio exterior [Loki, el malvado hermano de 'Thor' interpretado por Tom Hiddleston]. A la llamada, con más o menos reticencias, acuden el hilarante ‘Iron Man’ compuesto por Robert Downey Jr. [no pierde ni una pizca de humor con respecto a sus películas anteriores, si acaso gana cuerpo], un temido Hulk que encuentra la horma de su zapato con Mark Ruffalo o la Viuda Negra que interpreta Scarlett Johansson. A ellos se une un siempre sorprendido Capitán América, que ha pasado durmiendo un buen puñado de décadas desde la Segunda Guerra Mundial.
La cinta, que se estrena antes en Europa que en Estados Unidos, ha sido convertida a 3D después del rodaje, que incluso llenó de escombros Park Avenue en plena isla de Manhattan [la escena de la batalla neoyorquina es divertida y espectacular]. La banda sonora de Alan Silvestri, quizá menos emblemática que la de ‘Capitán América’, acompaña con acierto las andanzas de estos superhéroes, que encuentran su mayor comodidad en las rítmicas peleas [salvo en el caso de Downey] y no en alguna larga escena de laboratorio en la que se especula con las intenciones de los invasores. En cualquier caso, la película es puro entretenimiento, y el director Joss Whedon consigue acoplar bien las atmósferas individuales de los personajes-planeta para agruparlos en un universo con sentido. Los productores anuncian secuela [están en el horno el tercer 'Iron Man', el nuevo 'Capitán América' y la segunda parte de 'Thor'] y, desde luego, si siguen componiendo películas tan disfrutable… dinero para llevarla a cabo no les faltará.
‘Martha Marcy May Marlene’. Pesadilla y desasosiego / María Guerra
Desde el primer plano la cámara del debutante Sean Durkin te mete en la pesadilla de Martha (Elizabeth Olsen): una joven que huye de una comuna liderada por un sádico de modales suaves (John Hawkes) y que se refugia en casa de su hermana, donde intenta olvidar la tortura y humillaciones de la secta.
Con rotundidad y afilado montaje, Durkin va llevando al espectador desde el presente de Martha –refugiada en casa de una hermana (Sarah Paulson) que se siente culpable por su desaparición- hacia el pasado y la amenaza permanente de los fanáticos con los que convivió.
Martha Marcy May Marlene desborda la película de terror psicológico y sirve de espejo a los miedos habituales. La mente de Martha está llena de grietas por las que se cuelan los recuerdos. Es un espejo de los terrores individuales que nos empujan al abismo de la locura. Las transiciones entre el presente y el pasado son espectaculares, de una suavidad magistral. Sencillamente brillante.
‘Las nieves del Kilimanjaro’. Elogio de la compasión / David Martos
Michel y Marie-Claire son un matrimonio en la cincuentena. Él trabaja en una naviera de Marsella, inmersa en un proceso de despidos a causa de la crisis. Como líder sindical, su puesto está blindado, pero decide incluir su nombre en el sorteo de quienes tendrán que abandonar la compañía. La suerte no le acompaña y se queda en la calle. Sus amigos y familiares organizan una fiesta para celebrar los 30 años juntos del matrimonio, en la que este recibe como regalo unos pasajes a África, para ver las nieves del monte Kilimanjaro. Con esta premisa comienza una historia que habla, básicamente, de la compasión; pero no de la que surge del sentimiento religioso, sino de la que se pone en práctica con otros seres humanos desde el igualitarismo [casi político].
Uno de los compañeros de Michel, afectado por el ERE, planea un asalto a su vivienda. Entre otras cosas, roba los pasajes y la ilusión que mantenía feliz a la pareja tras el despido. A partir de ahí, vamos descubriendo las circunstancias familiares que rodean al asaltante -no las desvelaremos-, que pondrán a prueba los sentimientos encontrados de los asaltados [¿tener piedad o no de quien te ha hecho daño?]. La cinta de Robert Guédiguian, que lanza una mirada optimista pero serenamente consciente a la crisis económica y moral de este siglo XXI, nos habla también de la madurez y del valor de la familia. Una cinta recomendable que ganó el premio del público en la Seminci de Valladolid y que concursó en la sección paralela ‘Una cierta mirada’ del Festival de Cannes.
‘La maldición de Rookford’. Una lenta fantasmada / Daniel de la Fuente
Entre 1914 y 1919 la gripe “española” y la primera Guerra Mundial arrebataron la vida de un millón de personas solo en Inglaterra. “Solo quedan fantasmas”. Así arranca ‘La Maldición de Roockford’, con una similutud con la última cinta de Rodrigo Cortés (‘Luces Rojas’). Florence Cathcart, Rebecca Hall (‘The Town. Ciudad de ladrones’, ‘Vicky Cristina Barcelona’), se encarga de desenmascarar a falsos videntes y casas encantadas en una sociedad entregada al oscurantismo. Hasta que Robert Mallory, Dominic West (‘The Wire’, ’300′) le pide que investigue las apariciones de un niño fantasma en un colegio de internos.
El tráiler promete mucho, sin embargo, aunque la película cuenta con algunos elementos originales, es muy previsible y extremadamente lenta, le cuesta mucho metraje hasta que se mete en cintura (la última media hora). Nick Murphy, escritor y director de series para la BBC, se estrena en la gran pantalla con un film rodado en Escocia y Reino Unido que, a pesar de sus giros y trampas, acaba siendo una fantasmada.



