21 jul 2010
Karate Kid es 'Kung Fu… Smith'
Will Smith ha tenido cinco deseos: 1.-Que su hijo Jaden (en la foto, con rastas) sea Karate Kid. 2.- Cambiar Karate por Kung Fu. 3.- También ha querido que el maestro sea Jackie Chan. 4.- Rodar en la Muralla China y la Ciudad Prohibida. 5.- Por último, el Principe de Bel Air deseó que su Kung Fu Kid fuera un taquillazo. Pleno al 5!
Esta mañana, la familia Smith ha paseado su poderío por Madrid durante la presentación de Karate Kid, que se estrenará en España el 27 de agosto. Y por la tarde, han visitado a Esperanza Aguirre para donar 6.000 euros para aulas hospitalarias.
Will Smith y su mujer, Jada Pinkett Smith, son los productores de la película y se han deshecho en halagos hacia su retoño de 12 años: “Estamos muy orgullosos de él, es muy disciplinado. Estamos deseando que trabaje tanto que nos retire, y su bella mamá y yo podamos pasar más tiempo juntos”. (Risas, babas y aplausos del séquito inmenso que traían).
Jackie Chan, que empezó ” a romperse los dedos en las películas de Hong Kong allá por los años sesenta“, se ha tomado la promoción de Karate Kid con obediencia de samurai y ha regateado bien las preguntas sobre el cambiazo de Karate a Kung Fu.
Atención a la respuesta de Jackie Chan: “Hemos introducido el Kung Fu sencillamente porque NO queríamos hacer un remake de Karate Kid. Queríamos hacer algo diferente y fue idea de Will Smith lo de rodar en China. No soy Pat Morita, soy Jackie Chan y hago Kung Fu. La gente no podrá decir que ha visto un remake. Aquí todo es nuevo”. (Risas sin babas de los asistentes a la rueda de prensa)
El argumento es el mismo del Karate Kid de 1984: un vecino oriental y de pocas palabras enseña a un crío artes marciales para defenderse de los matones del colegio. Las lecciones sobrepasan la autodefensa, y se convierten en filosofía vital de la buena.
Y…. ¿se da cera, se pule cera? Ralph Machio se pasaba la pelicula encerando un coche, técnica desquiciante para desarrollar la paciencia y al final, poder ganar el caombate contra el malo. En la nueva Karate Kid, Jaden Smith no da cera, pero se quita y se pone la chaqueta hasta la extenuación. Mismo objetivo, misma desesperación.
También, hay un guiño a la mosca cazada con palillos, y dejamos en blanco el espacio dedicado a la patada de la grulla.
La gran diferencia es el tono violento de videojuego que ha levantado muchas críticas entre los fans primigenios. Los chavales se dan patadas a ritmo de banda sonora cañera y con efectos sonoros de rotura de piernas. “Hemos intentado retratar una violencia realista, pero sin pasarnos”, sonríe Will Smith y añade: “En Estados Unidos no ha molestado”.