La Academia de Hollywood nada y guarda la ropa. Ha sido muy osada en las candidaturas, pero luego no se ha atrevido a materializar la apuesta. ¿Haneke consigue 5 candidaturas para luego irse con el premio de consolación de la película extranjera por su monumental Amour? Francamente decepcionante. ¿Jennifer Lawrence mejor actriz protagonista por la cursi El lado bueno de las cosas? Completamente olvidable. En realidad es la peor opción de las 5 candidatas en esa categoría: la más ñoña y convencional. Y no, porque Lawrence sea una actriz floja, sino porque Riva o Chastain eran muy superiores, y ella misma merecía mucho más el galardón hace un par de años por The Winter´s Bone.
El premio a Argo como mejor película es de carril en un año en el que, como siempre, Hollywood huye de política y polémica. Argo es correcta pero el premio le queda muy grande, y la opción de Ang Lee como mejor director ha sonado a viejas rivalidades con Spielberg, que una vez más se ha ido con las manos en los bolsillos. ¿Le tienen tirria al maestro? Indiscutible el tercer Oscar para Daniel Day Lewis por su impresionante resurrección de Lincoln. Decepcionante por blandito el de Anne Hathaway, estando en la misma categoría monstruos como Jacki Weaver o Amy Adams. Y repetitivo el de Christoph Waltz en Djiango Desencadenado, al que ya vimos haciendo prácticamente lo mismo en Malditos Bastardos.
La ceremonia tampoco ha aportado nada nuevo. Seth Mc Farlane, del que se esperaba un humor irreverente del nivel de su serie Padre de familia o la película Ted, se ha quedado pegado al guión. Rígido e inmovilizado. Los Oscar tienen todavía esa cuenta pendiente: encontrar su Billy Crystal del siglo XXI o directamente atreverse a repetir el patrón de los Globos de oro que resultan más frescos.
‘Lincoln’. Otra lección de historia de Spielberg / María Guerra
A Steven Spielberg le duele la esclavitud por encima de todas las injusticias de la historia americana. ‘Lincoln‘ es su tercera película sobre el tema tras ‘El color púrpura’ (1985) y ‘Amistad‘ (1997). En su afán por ser preciso y no simplificar la envergadura de la doble empresa de Lincoln en el año 1865 – acabar la Guerra Civil y abolir la esclavitud- Spielberg se embarra en un guion prolijo que hace eterna la película.
Ya pasada la primera hora de zafarrancho leguleyo en el Congreso de la época, dividido por la aprobación de la décimo tercera enmienda a la Constitución, la película cobra emoción y vida. Solo cuando se centra en la dimensión humana del personaje al que Daniel Day Lewis resucita literalmente, Lincoln despega y se convierte en el monumento al que Spielberg aspiraba, pero en el que se ha quedado a medias. Un espectador neutro, sin antecedentes o especial interés por la época, queda sepultado por la multitud de datos y personajes, subtramas políticas que hacen desconectar y llegar agotados a la verdadera historia que conmueve: la humanidad de Lincoln y su nada perfecta vida familiar.
Entre las 12 candidaturas a los Oscar, sin duda Sally Field y Day Lewis se merecen el que sería su respectivo tercer Oscar. La rabia de la esposa del prohombre está delicadamente retratada por Spielberg, que fiel a sí mismo, se pone inútilmente lacrimógeno. Muy larga y demasiado didáctica, Lincoln transmite su mensaje político – machacado y largo-. Se trata de un error de enfoque, le sobra política y el Lincoln humano sabe a poco.
‘Django desencadenado’. Memoria histórica de Tarantino / Pepa Blanes
Es curioso que llegue el mismo día la cartelera dos películas que hablan sobre un mismo tema: la esclavitud en la América de finales del siglo XIX, y que a la vez sean completamente diferentes. Tarantino tenía dos pretensiones antes de rodar ‘Django desencadenado‘. Primero, hacer un spaghetti western. Y firma uno redondo a pesar de su duración. Es cierto que no innova en el género y en cuanto a la historia, traslada la esencia de ‘Malditos bastardos‘ a las plantaciones de algodón de los estados sureños. Y aquí aparece otra de sus pretensiones: hacer memoria histórica de la esclavitud en la incipiente democracia de Estados Unidos. Como no podía ser de otra manera, su forma de hacer justicia es la venganza vestida de estética pop.
En cuanto a lo formal, no hay narraciones paralelas, hay menos diálogos tarantinanos y, en su lugar, más monólogos que en otras cintas, pero si en algo es experto el director de ‘Pulp fiction‘ es en dejarnos momentos memorables en sus películas y en ésta no se queda corto. Y hasta aquí podemos leer para mantener el efecto sorpresa. Capítulo aparte merece el tema de la violencia. Tarantinomuestra el pasado violento y sanguinario del pueblo americano con su estilo hiperbólico. Como novedad, que esa violencia, marca de la casa, genere por primera vez repulsión, al menos la que se ejerce hacía los negros.
De los actores, Jamie Foxx muestra su alma de vaquero y se convierte en el primer héroe con podería de un western negro. Christoph Waltz -flamante ganador del Globo de Oro- está magnífico de cazarecompensas alemán. Dicaprioes otro actor que brilla en ‘Django desencadenado‘ con su interpretación de amo y señor de la plantación ‘Candyland’. Atentos también a los secundarios: Samuel L. Jackson y Don Johnson -en una de las escenas más divertidas parodiando al Ku Kux Klan (¿parodia también a Griffith?)-. En definitiva, cine lleno de excesos, de adrenalina y de diversión, esta vez con mensaje, que solo Tarantino puede hacer. La guinda es la banda sonora, como siempre en su cine, perfecta
‘Nameless Gangster’. Mafias coreanas
Convertida en una de las películas más taquilleras del año en Corea del Sur, con más de 4 millones y medio de espectadores y 32 millones de dólares recaudados en taquilla, ‘Nameless Gangster‘ representa la segunda colaboración entre el actor Ha Jung-woo y el director Yun Jong-bin tras ‘The Unforgiven’ y ‘Beastie Boys’. La cinta, que fue presentada en el Festival de Sitges, está ambientada en las luchas de poder y contrapoder entre gánsters y gobierno en los ochenta y noventa.
‘El corazón del roble’. Animación española
Una serie de extraños acontecimientos están cambiando el clima de la colina del Dragón. Las temperaturas han bajado escandalosamente y sus habitantes viven inmersoso en el frío y la oscuridad. Por eso, el guardián del bosque suplica ayuda a los dioses. Estos atenderán la plegaria, pero de una forma muy sorprendente. Ricardo Ramón y Ángel Izquierdo dirigen esta cinta, ‘El corazón del guerrero‘ que ha logrado una nominación al Goya como Mejor Película de Animación.
‘Tabú’. Murnau resucita en portugués
Desde Portugal nos llega esta historia, la de una vieja y temperamental señora, su criada de Cabo Verde y una vecina entregada a las causas sociales. Tras la muerte de la primera, las otras dos se enteran de un episodio de su pasado: una historia de amor, crimen y aventuras ambientada en África. Miguel Gomes -uno de los cienastas lusos con mayor producción- firma esta triste historia de amor que supone el remake de la cinta que Murnaudirigió en 1931.
En los últimos años se veía venir, pero en esta edición se ha confirmado que los Globos de Oro ya no son la antesala de los Oscar. El propio ganador de anoche, mejor película dramática y dirección para Ben Affleck por Argo, se quedó atónito cuando escuchó su nombre. Argo es una entretenida y muy correcta cinta de acción, pero de está muy lejos de películas de mucha más envergadura como The Master o La Noche más Oscura. Tarantinoalucinó cuando recogió el galardón a mejor guion por su grotesca visión de la esclavitud, Django desencadenado, y el austriaco Cristoph Waltz casi se echa a llorar de la sorpresa al recibir un premio por un papel casi idéntico al de Malditos Bastardos. El musical Los Miserables sí cumplió su parte del guion al conseguir los tres premios – mejor comedia o musical, Hugh Jackman y Ann Hathaway, mejor actor protagonista y actriz de reparto respectivamente.
Los Globos se anticiparon a los Oscar en lo obvio: los premios a Daniel Day Lewis como extraordinario protagonista de Lincoln y Jessica Chastain, excelente y gélida espía de La Noche más Oscura. Los Globos de Oro se han quedado en una divertida fiesta donde corre el champán y manda el petardeo. Las películas candidatas se eligen anteponiendo la presencia de estrellonas a la calidad de las películas. ¿Y qué valoramos aquí? ¿Merece El exótico hotel Marigold o La Pesca del Salmón en Yemén una candidatura que las distinga entre las 10 mejores películas del año? Evidentemente no. Por eso, resulta especialmente justo que en esta edición la Academia de Hollywood haya anticipado sus candidaturas tres días a la ceremonia de los Globos y haya dejado claro el mensaje. En la Academia se atreven a reservar 5 candidaturas para la minoritaria (y estremecedora) Amour de Haneke, mientras que en los Globos de Oro han utilizado al forzudo para entregarle el premio de mejor película de habla no inglesa a su paisano, un cineasta puro que se rió de la zafiedad de la broma . Un chiste fácil y televisivo que sitúa estos premios en su nivel: el de un programa de televisión con profusión de estrellas luciendo modelitos. No hay nada de malo en ello, pero ya no hablamos de calidad cinematográfica sino de negocio televisivo.
El director de Magnolia (1999) y Pozos de Ambición (2007), en su tour de promoción de The Master por Europa reconoce que, a pesar de las expectativas creadas, su película basada libremente en líder de la secta de la Cienciología no ha convencido en EEUU: “No gustó a la crítica. Ya me ha pasado antes y supongo que no será la última vez”.
En una entrevista que concedió a La Script en París en diciembre, Paul Thomas Andersonreconoce que el tema de la Cienciología funcionó como un reclamo que luego no se ha cumplido:”Creo que si no gustó, no fue por motivos religiosos. Probablemente los espectadores ven al personaje de Joaquin Phoenix y piensan:¿Quién coño es este loco? No les interesa. Es así de simple. A los espectadores no les inspira compasión este hombre”. The Master se estrena en España este viernes 4 de enero.
La expectación en torno a The Master por su relación con la Cienciología surgió sobretodo en las primeras fases del rodaje, y en el estreno mundial en el pasado Festival de Venecia, Anderson – íntimo amigo de Tom Cruise con quien trabajó en Magnolia- tuvo que aclarar que Cruise ya había visto la cinta: “Sí, Tom la ha visto y seguimos siendo amigos. El resto queda entre nosotros”.
The Master narra los primeros años de la formación de una secta muy parecida a la Cienciología fundada por L. Ron Hubbard, y se centra sobretodo en la malsana relación de dominación y sometimiento entre dos hombres: Philip Seymour Hoffman interpreta al gurú y y Joaquin Phoenix a un seguidor borracho y agresivo que entra en la secta en 1950. A sus 42 años, delgado, con rostro aniñado y vestido con un jersey con las mangas rotas, Anderson defiende con pasión a sus actores y especialmente a Joaquin Phoenix que se mete en la piel de un personaje perturbado y que se comporta con una inquietante animalidad: “Joaquin se tomó muy en serio la idea que estaba en el guión de que su personaje tuviera un cierto aire de un hombre que se comporta como un animal. Con esa idea se enfrentó su trabajo, se pasó horas y horas observando animales en You Tube, en particular animales enjaulados“.
Especialista en sacar oro de las interpretaciones de sus actores, en los Globos de Oro que se celebran el próximo 13 de enero, los tres actores protagonistas – Joaquin Phoenix, Philip Seymour Hoffman y Amy Adams- han conseguido nominaciones por sus trabajos. Phoenix vuelve al cine de ficción tras su anuncio de retirada en 2008, y después del escandaloso documental I´m still here (2010) en el que exhibía como un excéntrico personaje harto del cine y dispuesto a iniciar una carrera como rapero: “¿Se ha estrenado I´m still here en España?”, pregunta Anderson,” ¿Le interesó a alguien? A mí sí, y de hecho, le ofrecí trabajar conmigo cuando terminó esa película. Es un tipo duro. Yo sabía que era el tipo de actor que puede hacer una gran transformación física. En su carrera siempre ha demostrado su fisicalidad. Ha sido muy excitante trabajar con él. Se le podría comparar con Daniel Day Lewis, con el que me gustó trabajar en Pozos de Ambición”.
Philip Seymour Hofman es un viejo conocido de Anderson, con quien ha trabajado en Boogie Nights (1997) y en Magnolia, y al que corresponde el papel más contenido, de un líder déspota con sus fieles y sumiso con su esposa que interpreta una feroz Amy Adams: “Es como una especie de personaje a lo Lady Macbeth. No es tan dura, pero le anda cerca. Es una mujer que puede ser monstruosa en su busca de la perfección”. Anderson ha dedicado cuatro años a The Master, y tras su tibia acogida en EEUU se muestra “algo confuso. Me entristece levemente el hecho de sentirme incomprendido, pero sé que es un sentimiento temporal que se desvanece con el tiempo. Entiendo que la gente siente mucha curiosidad por la Cienciología porque es un movimiento que siguen las estrellas de cine. Yo tenía que hacer esta película y no porque fuera polémica. No soy un director polémico, si algo me tengo que preguntar a mí mismo es que si merece la pena hacerlo. Con respecto a la polémica, posiblemente infravaloré la controversia que podía acarrear”.
Los estrenos de Nowhere Boy - sobre la dramática adolescencia de John Lennon, que fue criado por su tía y conoció a su madre con 16 años - y el documental Senna -sobre el piloto Aytorn Senna- confirman que el biopic, la película biografica, es el género de moda. Eastwood, Spielberg y Scorsese preparan largometrajes sobre personajes históricos, y en Francia se acaba de estrenar La Conquista, un despiadado retrato de Sarkozy cuando ganó la presidencia de Francia y fue abandonado por su esposa Cecilia. ¡Morbo y acción!
A falta de buenas historias originales siempre quedan las secuelas y las historias reales. Rebuscar y contar los detalles íntimos de los grandes personajes es un filón que los directores exprimen cada día más. Los resultados están a la vista: El Discurso del Rey ha ganado el Oscar de este año, y otras tres historias basadas en personajes reales – 127 Horas, The Fighter y La Red Social-, consiguieron ser finalistas en la categoría de mejor película.
Clint Eastwood estrenará estas navidades J. Edgar, una incursión en la vida privada de J. E. Hoover, fundador y director del FBI durante 48 años. Leonardo Di Caprio se mete en la piel del hombre que dirigió esa institución durante el mandato de 7 presidentes que no se atrevieron a destituirlo miedo por los secretos que conoció. Hoover, que investigó a fondo la vida sexual de los políticos americanos durante 5 décadas, era homosexual aficionado al travestismo. Eastwood desnuda esa parte.
Martin Scorsese tiene entre sus proyectyos dirigir un biopic sobre Frank Sinatra y también ha anunciado la puesta en marcha, como productor, un largometraje sobre la llegada al poder de Theodore Roosevelt. Por su parte, Steven Spielberg cuenta con Daniel Day Lewis para interpretar a Abraham Lincoln en una película que se estrenará en 2013.
En Francia corren más riesgos y se atreven a retratar a los políticos de la actualidad. Se acaba de presentar en Cannes La Conquista de Xavier Durringer, un descarnado retrato de las luchas de poder que mantuvieron Chirac, Villepin y Sarkozy. No faltan los insultos, puñaladas traperas y el relato de miserias humanas y matrimoniales. Durringer asegura que se limitó a plasmar la dura realidad: “Los políticos son como gánsters, pero en lugar de pistolas, utilizan palabras”.
Dice María Guerra que, en el rodaje de una película, 'la script' es la persona que apunta y detalla la continuidad de las tomas, siempre armada con lápiz y papel. Ese mismo espíritu tiene este blog: el de contar los entresijos de los festivales, estrenos y rodajes de cine