El evento deportivo del año en Estados Unidos es, sin duda, la final de la Super Bowl, que cuenta con más de cien millines de personas sentadas delante de sus televisores y en el estadio de turno. Por eso, las productoras aprovechan para exhibir los adelantos de las películas que aspiran a convertirse en las más taquilleras del año. Disney ocupó nada menos que tres espacios publicitarios, Paramount dos. Estos fueron los trailers:
1.-’Guerra mundial Z’
La esperada cinta protagonizada por Brad Pitt que en España veremos en agosto. Una supeproducción de ciencia ficción apocalíptica que dirige Marc Forster. Junto a Pitt, veremos rostros conocidos de la pequeña pantalla como Matthew Fox, de la serie ‘Lost’ o Bryan Cranston, el protagonista de ‘Breaking Bad’.
2.-’Oz. Un mundo de fantasía’
Tan sólo falta un mes escaso para que llegue a nuestro país la precuela de la mítica película ‘El mago de Oz’. La firma Sam Raimi y la protagoniza el actor James Franco, junto a Mila Kunis, Rachel Weisz, Michelle Williams, que se convierten en tres bellas brujas. La historia se centra en los orígenes del personaje literario creado por Frank Baum.
3.- ‘Iron Man 3′
Uno de los adelantos más esperados que llega a las pantallas a finales de abril. En su tercera aventura en solitario Iron Man (Robert Downey Jr.) tendrá que hacer frente a El Mandarin, un despiadado villano al que da vida Sir Ben Kingsley.
4.- ‘Fast & Furious 6′
Esta longeva franquicia parece no tener fin. Vin Diesel y Paul Walker encabezan esta sexta entrega que cuenta con otras caras conocidas como Gina Carano, Michelle Rodriguez, Luke Evans, Jordana Brewster y la española Elsa Pataky.
5.-’Star Trek, en la oscuridad’
Mucha espectación en esta saga, después de que se confirmara el fichaje de su director, J.J. Abrams, para dirigir la nueva entrega de Star Wars. Abrams vuelve a contar con Chris Pine y Zachary Quinto como los nuevos Kirk y Spock y con Benedict Cumberbatch como un inquietante villano.
6.-’El llanero solitario’
Johnny Depp vuelve a ponerse a las órdenes de Gore Verbinski en estas aventuras de un justiciero enmascarado. Será uno de los estrenos del verano en el que Depp da vida a un peculiar indio.
A Roma con Amor. Postales repetidas / María Guerra
Woody Allen continúa practicando el turismo cinematográfico anual. Este año toca Roma, y el viaje tiene un cierto aroma de fatiga. El maestro de la comedia, el americano especialista en reírse de sí mismo y sus compatriotas ha tocado la misma tecla de sus viejas historias europeas. Y se nota.
A Roma con amor arranca con la narración de un guardia de la circulación que presenta las mil historias que se cruzan cada día ante el atasco del Coliseo. Allen opta por varias y las desaprovecha miserablemente. Alec Baldwin es un arquitecto maduro que se convierte en la voz de la conciencia de Jesse Eisenberg, que identificándose con sus errores juveniles intenta evitar que los repita. Penélope Cruz es una prostituta exuberante y vulgar que se cruza por error en la vida de una modosa pareja. El propio Woody Allen es un especialista en ópera que descubre las dotes de tenor de su consuegro italiano, propietario de unas pompas fúnebres. Y por último, Roberto Benigni es un oficinista que de la noche a la mañana, sin entender por qué se convierte en una celebridad, al que persigue la prensa sin piedad.
Chispazos cómicos y gags brillantes. Actores solventes con personajes poco desarrollados. A Roma con amor es un nuevo reencuentro con el universo Allen, pero que en esta ocasión está muy poco trabajado. El maestro se repite y no se ha esforzado.
Mátalos suavemente. Matones pretenciosos / María Guerra
Balazos y verborrea política: “América no es un país, es un negocio”. Este es uno de los diálogos de Mátalos suavemente, una historia de asesinos y timbas de póker, ambientada en las elecciones del 2008, en plena crisis de la hipotecas basura y con Obama recién llegado a la Casa Blanca. La estética de la película es ultraviolenta y Pitt interpreta a un sicario impasible que acribilla sus victimas hasta dejarlas como un colador, pero con suavidad, sin aspavientos.
Mátalos suavemente está libremente basada en la novela Cogan´s Trade que publicó hace 40 años el escritor George V. Higgins, pero el director australiano Andrew Dominik – que ya dirigió a Brad Pitt en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007)- ha querido ambientarla en el final de una campaña electoral americana, y de paso reflexionar sobre la sociedad: “Siempre he pensado que las películas de crímenes en realidad hablan del capitalismo. Es un género que se basa en que la motivación de todos los personajes es ganar dinero”, afirmaba Dominik cuando la presentó en el pasado festival de Cannes.
Pretenciosa en su planteamiento, la película no pasa de ser una correcta historia de matones en la selva del crimen, que no aporta novedades ni en lo estético ni en lo narrativo. El discurso político no se desarrolla, sino que queda desdibujado y diluido en la ensalada de tiros. El reparto es impecable: Brad Pitt, James Gandolfini y Ray Liotta descerrajan tiros e ironías a bocajarro. El resultado tiene un brillo fugaz, sin profundidad.
Somos la Noche. Vampiras al borde de un ataque de nervios / Pepa Blanes
Denis Gensel tuvo un sorprendente debut con ‘La ola’, una película que tocaba un tema tabú en la Alemania contemporánea: el nazismo. Una película cargada de realismo y dureza que le encumbró, pero muy distinto es su nuevo trabajo, Somos la noche, una cinta sobre un trío de mujeres vampiresas que se dedican a vivir la vida y a morder a diestro y siniestro.
Los personajes son poco creíbles y los tópicos del género están por todas partes: vampiresas buenorras -salidas de Sexo en Nueva York-, besando a otras vampireses buenorras, sangre, colmillos falsos e incluso una escena a lo Bladede un montón de vampiros bailando y drogándose en una discoteca. La historia ya está vista, ahí está Crepúsculo. Y es que el propio Gensel reconoce que sufrió un duro golpe cuando se estrenó la famosa saga. En su favor diremos que se estrena con tres años de retraso y que en ganó el premio especial del jurado en el Festival de Sitges.
Después de ver ‘La ola’, es lógico esperar alguna lectura política, pero no lo hay, es una película de género con la originalidad de que las sexis vampiresas hablan alemán.
Verdades verdadera, la vida de Estela. Memoria histórica en Argentina / Pepa Blanes
Las abuelas de la Plaza de Mayo son todo un símbolo en la lucha de los Derechos Humanos. Conocemos su sufrimiento, desapariciones forzosas de sus hijos, nietos y maridos, y han enseñado al mundo que su lucha ha tenido sentido, en la actualidad se siguen celebrando juicios por esos asesinatos y muchas familias recuperaron a sus hijos robados.
En Verdades verdaderas, Nicolás Gil Lavedra ha retratado la vida de Estela Carlotto, desde que era una simple ama de casa hasta convertirse en la presidenta de dicha asociación. Más que una crónica de la cruel dictadura de Videla, esta ópera prima se centra en la búsqueda de esos bebés robados. La historia es trágica per se, pero su director se aleja de escenas crueles para realzar la figura de su protagonista. Se echa en falta más política y produce envidia que en Argentina sí sea posible resolver casos de ese tipo.
Sin Frenos. Forrest Gump sobre ruedas/ María Mur
El protagonista de ‘Sin Frenos’ es Joseph Gordon-Levitt, un actor que este mes va a estar hasta en la sopa porque, además de ser el héroe de este thriller bicicletero, en dos semanas estrena ‘Looper’, con Bruce Willis y Emily Blunt. Gordon-Levitt es un mensajero que se tira pedaleando y pedaleando toda la película encima de una vieja bici que no tiene ni marchas ni frenos. Pero es también un estudiante de Derecho que ha dejado la facultad porque se le “suben los huevos a la garganta” viendo a gente de su edad en traje y corbata y se dedica a entregar paquetes y a esquivar a los miles de coches que circulan por las abarrotadas calles de Nueva York. Una mezcla entre Peter Pan y Forrest Gump, pero sobre ruedas. Su vida es muy tranquila hasta que le llega un paquete sospechoso. Aquí es cuando entra en acción Michael Shann, un poli corrupto, que resulta bastante cómico pero poco creíble, aficionado a las timbas ilegales.
Aunque el argumento de la persecución está bastante trillado y el final es bastante predecible, ‘Sin Frenos’ tiene algunos puntos cómicos que la pueden llegar a hacer apetecible. Quizá sea porque quien firma el guión y dirige la cinta es David Koepp, guionista de taquilleras cintas como ‘Parque Jurásico’, ‘Misión Imposible’ y ‘Spider-man’. Lo que convence menos es el trasfondo sobre la inmigración ilegal y el conflicto entre China y el Tíbet que salpica la historia.
Viendo la película resulta imposible quitarse de la cabeza ‘Pacific Blue’, esa mítica serie de los 90 en las que los polis de Santa Mónica restablecían el orden en el paseo marítimo subidos en una bici.
Contrarreloj. Nicolas Cage se repite/ María Mur
La historia del padre que libera a su hija secuestrada ya está contada. En el año 2008, Liam Neeson, en el papel de un supergante retirado, consiguió librar a su hija de las garras de una banda de albanokosovares dedicados a la trata de blancas. Neeson no sacó ni mucho menos sobresaliente pero entretuvo. Por eso, en pocas semanas veremos la segunda entrega de ‘Venganza’.Ahora le toca el turno a Nicolas Cage y a su escueto catálogo de caras. La diferencia entre estas dos historias es que Cage no es un superagente respetado sino un superladrón que ha pasado unos cuantos años en la cárcel y que el secuestro tiene lugar en Nueva Orleans en medio de la celebración de su famoso carnaval y no en París, como ocurre en la cinta del francés Pierre Morel .
El director de ‘Contrarreloj’ es Simon West, el mismo que ha dirigido a Stallone y compañía en ‘Los Mercenarios 2′ y a Angelina Jolie en ‘Tom Raider’. Dice Nicolas Cage que es uno de los mejores directores con los que ha trabajado y que le “diría que sí prácticamente a todo”. Trabajaron juntos en el año 1997 en el thriller ‘Con Air’, en el que unos peligrosos convictos la montan en pleno vuelo.
El principal problema de ‘Contrarreloj’, aparte de que el argumento está muy manido, son los personajes tan estereotipados: el malo, que en realidad es un santo (Nicolas Cage), el secundario, con una cara de loco que no puede ni él (Josh Lucas) y la niña, rebelada con el padre ausente (Sami Gayle). Las interpretaciones están tan sumamanete forzadas que no transmiten. Si los actores dejasen de fruncir tanto el ceño y no se lo tomasen tan a pecho, quizá la historia convenciese algo más.
Con melena y perilla, Brad Pitt ha presentado en Cannes Killing them Softly, una película sobre un ajuste de cuentas entre mafiosos del director Andrew Dominik, en la que Pitt interpreta a un asesino a sueldo al que le gusta hablar de política y tiene diálogos como éste: “América no es un país, es un negocio”.
Kiling them Softly es una historia de asesinos y timbas de póker ambientada en las elecciones del 2008, en plena crisis de la hipotecas basura y con Obama recién llegado a la Casa Blanca. La estética de la película es ultraviolenta. Pitt interpreta a un sicario que acribilla a sus victimas hasta dejarlas como un colador. Ante la pregunta de que si le incomoda hacer películas tan violentas siendo padre de familia, Pitt ha dicho: “Prefiero interpretar a un asesino que a un racista. Vivimos en un mundo de violencia y la violencia hay que filmarla. No me escandaliza filmarla en una película de género como ésta”.
Killing them softly está libremente basada en la novela Cogan´s Trade que publicó hace 40 años el escritor George V. Higgins, pero el director ha querido ambientarla en el final de la campaña final de las elecciones americanas, y de paso reflexionar sobre el capitalismo: “Siempre he pensado que las películas de crímenes en realidad hablan del capitalismo. Es un género que se basa en que la motivación de todos los personajes es ganar dinero”, afirma Andrew Dominik, que ya dirigió a Brad Pitt en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007).
Ante la insistencia de las preguntas políticas relacionadas con Obama, Brad Pitt ha dejado claro que él apoya al presidente y que la película no va dirigida contra Obama: “La elección del discurso de Obama que hemos elegido al final de la película no tiene ninguna connotación cínica. Al contrario, creo que es una expresión de esperanza”.
Killing them softly ha sido recibida con una cierta frialdad por la prensa que la ha considerado pretenciosa por su estilo visual ultraviolento y las larguísimas parrafadas de los personajes. El actor Ray Liotta y James Gandolfini forman parte del reparto.
Como siempre, Brad Pitt no ha se ha librado de las preguntas sobre su compañera Angelina Jolie, que no está en Cannes ya “que está a punto de iniciar un nuevo proyecto”. Entre risas, pero con un cierto cansancio, Pitt ha evitado dar detalles de su próxima boda con Jolie: “Todo son rumores, no tenemos fecha”. El actor sonriente y distendido se ha quejado de que la rueda de prensa fuese por la mañana: “No debería ser antes de las 4 de la tarde”
El festival de cine más importante del mundo peina canas, pero ni se retira ni pierde energía. Hoy abre el escaparate con todo su poderío: estrellas y autores sesudos se ponen el smoking y suben juntos la alfombra roja del Gran Teatro Lumière, donde a partir de esta noche se proyectan las películas que serán noticia la próxima temporada. (Recordemos que The Artist fue la sorpresa del pasado festival, donde ganó el premio a mejor actor para Jean Dujardin y en febrero consiguió los 5 Oscar más importantes, incluyendo película y director).
Bruce Willis, Edward Norton y Frances Mc Dormand serán los protagonistas de la jornada inaugural con Moonrise Kingdom, una fábula sobre dos niños perdidos que dirige el americano Wes Anderson. Es la primera de las seis películas americanas que se presentan a una sección oficial cargada de grandes nombres del cine de autor: Ken Loach, Bernardo Bertolucci, Michael Haneke, David Cronemberg, Walter Salles o Matteo Garrone.
El certamen francés siempre ha sabido combinar cine y glamour. Las 22 películas que optan a la palma de oro tienen repartos cargados de estrellas como Nicole Kidman y Brad Pitt, que ahora comparten protagonismo con las promesas del cine americano – Robert Pattinson, Kirsten Stewart y Zac Efron- que se hicieron famosas con éxitos para adolescentes, Crepúsculo y High School Musical, y ahora trabajan con grandes directores como Cronemberg.
Cine español, fuera de concurso
El cine español se ha quedado fuera de la competición, algo habitual en los años en los que Pedro Almodóvar no tiene película. El catalán Jaime Rosales participa en la Quincena de Realizadores con su drama Sueño y silencio, la historia de una familia destrozada por la muerte de una hija. Julio Medem participa con el corto Miércoles del largometraje colectivo Siete días en la Habana, y el director madrileño, formado en Nueva York, Antonio Méndez Esparza debuta con Aquí y Allá, rodada en México y sobre un emigrante que se reencuentra con su familia después de años trabajando en Estados Unidos.
A pesar de la crisis, el festival francés sigue mostrando músculo. Tiene un presupuesto de 20 millones de euros, se proyectan 1.000 películas, que se distribuyen entre las secciones oficiales y fundamentalmente, en el mercado, un auténtico bazar internacional- con 10.000 agentes acreditados- donde se compran las novedades de la siguiente temporada.
El ídolo de ‘High School Musical’ ha pasado hoy por Madrid para promocionar la película de animación ‘Lorax, en busca de la trúfula pérdida’, una historia infantil de mensaje ecologista. A sus 24 años, Efron asegura que no es muy consumista, y que solo se deja seducir por su iPhone blanco, -que no ha soltado durante durante los 30 minutos de entrevista-, y con una carcajada añade: “Reconozco que cada vez que sale un modelo nuevo, allí estoy yo. Me encanta que sea cada vez más pequeño y más potente. Veo películas y videos. Cuando tengo 10 minutos me echo una partida de los ‘Angry Birds’”.
En ‘Lorax, en busca de la trúfula pérdida’, Efron; pone la voz de un chaval que busca un árbol fuera de la ciudad plastificada en la que vive. Se considera demasiado joven para ser el típico actor que defiende causas políticas o medioambientales como Brad Pitt y Angelina Jolie: “Asumo mi responsabilidad con la ecología como individuo. No bebo agua en botellas de plástico y ahorro agua cuando me ducho”.
En esta película, Efron comparte cartel con el veterano Danny DeVitoque ha puesto su voz al personaje del Lorax -un defensor ancestral de los árboles- en cinco idiomas: inglés, italiano, ruso, alemán… y dos variantes del español, una latinoamericana y la de España.
Directores de doblaje de los diferentes países han ayudado al actor a pronunciar en los diferentes idiomas, aunque, entre risas, DeVito ha reconocido que no habla ninguno que no sea inglés: “Pero sé que en España gracias se dice con zeta”, ha asegurado sacando la lengua para enfatizar la pronunciación.
DeVito se ha mofado de las acusaciones que la derecha americana que tilda a Lorax de ser una película típica de los izquierdistas de Hollywood que defienden la ecología y critican el capitalismo: “Posiblemente tengan razón. La contaminación no viene de la izquierda progresista, sino de aquellas personas que se forran cortando árboles, contaminando el agua y el aire. Yo también soy capitalista, pero creo que hay que dar algo a cambio de lo que recibes en la Tierra. Esta historia está basada en el libro que Dr. Seuss escribió hace 40 años y pretende fomentar la reflexión, nada más”.
Los dos actores han pasado por Madrid fugazmente dentro de un tour de promoción que les ha dejado exhaustos, DeVito llevaba un solo calcetín y Efron bostezaba continuamente: “Estoy mareado y muerto de sueño”, decía el actor, que esta misma mañana ha aprovechado para cortarse el pelo en el hotel de Madrid. Con respecto a su profesión, Efron asegura que no lamenta haber dedicado su adolescencia al cine y asegura: “No me preocupa que pase el tiempo y no tener fans. Lo que queda es el trabajo”. Entre sus próximos proyectos destaca ‘The Paperboy’, un drama del director Lee Daniels (‘Precious’) junto a Nicole Kidman.
Lorax, en busca de la trúfula pérdida se estrena el 30 de marzo.
Dice María Guerra que, en el rodaje de una película, 'la script' es la persona que apunta y detalla la continuidad de las tomas, siempre armada con lápiz y papel. Ese mismo espíritu tiene este blog: el de contar los entresijos de los festivales, estrenos y rodajes de cine