‘Abierto hasta el amanecer’, ‘La matanza de Texas’, ‘Posesión Infernal’ y Robert Aldrich. En ‘Las brujas de Zugarramurdi’ no faltan referentes, es una y muchas películas a la vez. Es lo próximo de Álex de la Iglesia, una comedia llena de acción que “va sobre los problemas que tenemos los hombres para comportarnos de una manera decente delante de las mujeres”. Sin mostrar ni un ápice de duda, el director ha dicho que está rodando “la mejor película” que ha hecho. Mario Casas, Hugo Silva, Secun de la Rosa, Carmen Maura o Terele Pávez son algunos de los actores que protagonizan esta comedia coral: “De lo que más nos podemos sentir orgullosos en este país es de los actores que tenemos”.
Pero Álex de la Iglesia no ha estado hoy en Málaga solamente para hablar de la película, que no se estará lista hasta dentro de unos meses. El director ha venido al Festival a recoger el Premio Retrospectiva Málaga Hoy a toda su carrera cinematográfica: “Dadme unos años más para que me lo merezca. Os juro que voy a hacer más películas. Ya lo celebraremos con un par de obras maestras. Estoy en ello”.
Con 10 películas a sus espaldas (la undécima en proceso), un Goya, un León de Plata y dos años como presidente de la Academia de Cine, Álex de la Iglesia ya no se las puede dar de novato inexperto: “Me encantaría poder decir que estoy empezando, pero como joven promesa ya no se me recibe bien”.
El director debutó en 1993 con ‘Acción mutante’, pero se consagró dos años más tarde con‘El día de la bestia’, la película a la que “le debe todo”. Con un lenguaje único e inimitable, Álex de la Iglesia es el reinventor de géneros por excelencia de este país: “Somos lo que hacemos, no lo que soñamos, ni lo que intentamos, ni lo que prometemos, ni lo que los demás piensan de nosotros”. Descubrió a Santiago Segura, a Carlos Areces y trajo de vuelta a Terele Pávez y María Asquerino: “Yo no recupero a nadie, eso suena un poco prepotente. Ellas son actrices de una talla y una envergadura brutal. A mí me gusta contar con los mejores. Hubiera dado un brazo por trabajar con Lola Gaos”.
Álex de la Iglesia ha recordado hoy que Fernando Fernán Gómez decía siempre algo así como que, cuando uno deja ser un crío, la vida ya no es eso que se tiene por delante sino lo que se tiene alrededor. No sirve de nada lamentarse y fustigarse. Álex de la Iglesia lo tiene claro: “Estoy orgulloso de mis errores, de ser una persona irregular, pero sobre todo estoy contento de tener amigos que aprecian mis fallos”.
En la presentación del libro-entrevista La Pasión de Rodar dentro de la retrospectiva que le dedica el Festival de Cine Español de Nantes, Alex de la Iglesia ha hecho balance de su vida y su carrera: “El absurdo ese punto en que las cosas no son como deberían de ser. ¿Y cuál es la salida? Defendernos con una carcajada. No es noble, pero es así”.
El director bilbaíno ha repasado sus referentes cinematográficos con su habitual retranca: “Los Electroduendes, miles de horas de anuncios y una masa inconexa de películas que no recuerdo. El futbol, los conciertos de los domingos, y por supuesto, Paco Martínez Soria, Forqué, Olea y Mario Camus. No queda igual de bien que decir que Dreyer, pero es así” reconocía De la Iglesia entre risas esta mañana, en el cine Doré de Madrid.
La Pasión de Rodar incluye una gran entrevista (realizada por Jesús Angulo y Antonio Santamarina) en la que Alex De la Iglesia habla de su infancia, y sus primeros pasos en el cine como director artístico. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Deusto, De la Iglesia ha hecho un gran despliegue de su ironía filosófica aplicada al cine: “La realidad es un caos informe con personajes que aparecen y desaparecen sin desarrollo. Yo me he instalado en el caos. Tengo la sensación vital de estar en caída libre. La vida es ese coyote que cae intentando pillar al Correcaminos, y que no sabe donde está el fondo y que en cualquier momento va a chocar. Pues yo me he instalado en esa caída”.
El anterior presidente de la Academia de cine cree que “el cine español es muy valorado en el extranjero y que desde los festivales se ve con mejor salud que desde dentro”. De la Iglesia no ha querido decir lo que espera del gobierno de PP en materia de cine, y sobre el nuevo ministro de Cultura José Ignacio Wert se ha limitado a comentar: “Estoy convencido de que es una persona que quiere hacer su trabajo lo mejor posible”.
‘Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres’. Remake innecesario
A la defensiva. Así se comportó el director David Fincher en las entrevistas de promoción de la semana pasada en Madrid: “No me importa que piensen que a este trabajo le falta imaginación”. En una conversación con seis periodistas, Fincher soltó una retahíla de justificaciones, con tono agresivo, que dejaban clara su postura ante esta película que firma él… y que no aporta gran cosa a la que hizo en 2009 el realizador danés Niels Arden Oplev.
La factura visual es impecable y Fincher es un director con talento indiscutible, que sin embargo no ha encontrado un ángulo personal para este thriller que está destinado al gran público americano que no ha visto la película sueca. Daniel Craig también solventa con oficio (pero sin pasión) su interpretación del periodista Mikael Blomkvist y la desconocida Rooney Mara, que aparecía fugazmente en La Red Social de novia de Mark Zuckerberg, lleva con dignidad los piercing y la cresta de Lisbeth Salander. Sorprende la falta de riesgo en un director de la talla de Fincher, y le sobran minutos de metraje a este thriller que salta al cine por segunda vez con la única intención de hacer dinero.
‘La Chispa de la vida’. Amargo refresco
Después de su agitado paso por la presidencia de la Academia de Cine, Álex de la Iglesia aceptó el encargo de dirigir la historia de un parado que decide sacar provecho de su propia desgracia y convierte en espectáculo mediático su accidentada crucifixión. La elección de José Mota, en su debut para el cine y además en un papel trágico, es uno de los aciertos de esta película seca y concisa.
‘La chispa de la vida’ no sólo se limita dar patadas a la televisión basura, no se queda en una crítica al sistema, sino que apunta al ciudadano y espectador, a una víctima humillada del paro y la explotación que se brinda a consumir inmundicia en la tele y además vende su sufrimiento para sacar su ración de la tajada. Nadie es inocente.
Se echa de menos la orfebrería cinematográfica y el barroquismo habitual de De la Iglesia, pero funciona el entramado dramático. La improbable pareja de Mota y Salma Hayek sostiene y da humanidad a una situación alambicada que sale triunfante del disparate y recobra la, ya olvidada, dignidad.
‘Juan de los Muertos’. Irreverencia sobrenatural
Detrás de la careta del zombi siempre asoma una crítica política. George A. Romero dejó así clara su postura contra la guerra de Vietnam en La Noche de los Muertos Vivientes, y los muertos de The Walking Dead nos recuerdan que la crisis actual nos está dejando sin horizonte. Que los disidentes cubanos sean zombies es lo último que se podría esperar el Comandante Castro. Pues aquí están.
En ‘Juan de los muertos‘, un grupo de buscavidas habaneros se disponen a sacar unos pesos gracias a una invasión de cadáveres de desarrapados. Lo que podría ser una de zombis del montón, se convierte en un auténtico festín de humor caribeño. Los diálogos son dardos bien afilados que dan en la diana sin hacer más aspavientos: “Me quiero ir al carajo de aquí a dar la vuelta al mundo. Si me preguntan de dónde soy, diré que de Cuba. Si me preguntan qué es Cuba, diré que diré que una isla socialista del Caribe. Si me preguntan qué es socialismo, les diré que un sistema instaurado por Fidel Castro hace 50 años. Si me preguntan quién es Fidel Castro, me quedo a vivir allí para siempre”.
Risas aseguradas e ironía fina que el joven director Alejandro Brugués trae consigo y pareciera que abre una maleta antigua, llena del viejo espíritu de la picaresca. Un placer.
‘La hora más oscura’. Ver Moscú… y poco más (DAVID MARTOS)
Si algo podemos decir de ‘La hora más oscura’ -la cuota más adolescente y rebosante de adrenalina del fin de semana- es que tiene una factura visual irreprochable. Unas semanas después de ver estallar el Kremlin tras las correrías de Tom Cruise en ‘Misión Imposible 4′, Hollywood regresa a la Plaza Roja para retratar un Moscú fantasmagórico, derruido, oscuro y en 3D, que sufre la invasión de unas extrañas criaturas del espacio. Pero antes de revisar otros aspectos… reiteramos que la película es visualmente muy agradable -no obstante el director es Chris Gorak, el director de arte de ‘El club de la lucha’ o ‘Minority Report’. Otra cosa son las interpretaciones o el guión.
Como decíamos, la Tierra -la película se centra en Moscú- sufre la invasión de unos seres alienígenas invisibles que se alimentan de energía, y que desintegran a todo ser vivo que osa cruzarse en su camino. Esta base argumental no es nada novedosa, ya hemos visto muchas invasiones… y muchos grupos de adolescentes que se conocen fortuitamente y mueren uno a uno a manos de los seres galácticos. A la cabeza del grupo se encuentra Emile Hirsch, uno de los jóvenes actores de Hollywood que está consiguiendo hacerse un hueco en más y más carteles [próximamente estrenará la última película de William Friedkin, el director de 'El exorcista']; a su lado, un discretísimo Max Minghella [el fiel compañero de Jesse Eisenberg en 'La red social'].
‘La hora más oscura’ será uno de los taquillazos de la semana, pero no aporta mucho a la larga ristra de catástrofes que vemos desfilar por la pantalla grande.
Arranca hoy una edición muy prometedora tanto en la presencia de estrellas como de películas. El festival llega a su 59 edición con una jugosa lista de grandes nombres como Glenn Close – que recibirá el premio Donostia este domingo- Catherine Deneuve, Antonio Banderas y Frances Mc Dormand que será la presidenta del jurado que conceda la Concha de Oro.
El nuevo director del certamen, José Luis Rebordinos, ha elegido cuatro largometrajes españoles que optan a la Concha de Oro y algunos de ellos serán los grandes estrenos del invierno: La voz dormida, adaptación de la novela de Dulce Chacón, de Benito Zambrano o No habrá paz para los malvados con José Coronado que repite con Enrique Urbizu en un thriller negrísimo.
La película que inaugura hoy el festival es Intruders, una de terror psicológico del canario Juan Carlos Fresnadillo rodada en inglés y con Clive Owen y Pilar López de Ayala como protagonistas.
Las películas extranjeras de la sección oficial son -sobre el papel- muy apetecibles como The Deep Blue Sea del británico Terence Davies con Rachel Weisz. La actriz francesa Julie Delpy dirige y actúa en Le Skylab, y la canadiense Sarah Polley presenta Take This Waltz, una reflexión sobre las relaciones de pareja.
Frances Mc Dormand al frente del jurado
La protagonista de Fargo preside un jurado que incluye a los cineastas Álex de la Iglesia, Bent Hamer y Guillermo Arriaga (es decir, que esperamos un palmarés con adrenalina suficiente para estos paladares) . Las actrices Bai Ling y Sophie Okonedo y la directora de fotografía Sophie Maintineux completan la lista de jueces que el próximo sábado entregarán la Concha de Oro.
Los responsables del Ministerio de Cultura se han dado cuenta cuando ya había empezado la reunión, en la que había 9 hombres y 3 mujeres. Ni siquiera habían empezado a deliberar cuando Carlos Cuadros, director general del ICAA, ha reconocido el error del Ministerio al admitir un jurado que no cumple la ley de la Igualdad de 2007 que establece una presencia del 60-40 % de uno los dos sexos.
Inés París, miembro del jurado y presidenta de CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales) ha declarado a la CADENA SER que no ha habido ninguna tensión en la reunión: “Todo lo contrario. Todos los asistentes se han dado cuenta de que era justo tomar una decisión en esta situación y las diferentes asociaciones que proponen jurados, darán nombres de mujeres para el nuevo jurado que se reunirá al final de esta semana. Lo valoro positivamente. Empezamos a corregir un deficit histórico.”
El Premio Nacional de Cinematografía se entrega desde 1980. Ha habido 39 galardonados, de ellos sólo 6 han sido mujeres (Carmen Maura, Rafaela Aparicio, María Luisa Ponte, Marisa Paredes, Mercedes Sampietro y Maribel Verdú). Está dotado con 30.000 euros y está destinado a recompensar la aportación más sobresaliente del cine español durante el año anterior a su concesión. En casos excepcionales, también se otorga como reconocimiento a la trayectoria profesional.
Cineastas como Carlos Saura, Luis García Berlanga y Pedro Alvodóvar han recibido este premio. El año pasado le fue concedido a Alex de la Iglesia.
Dice María Guerra que, en el rodaje de una película, 'la script' es la persona que apunta y detalla la continuidad de las tomas, siempre armada con lápiz y papel. Ese mismo espíritu tiene este blog: el de contar los entresijos de los festivales, estrenos y rodajes de cine