Mario Casas ha desatado el fenómeno fan en esta penúltima jornada de festival, que ya va a acercándose a la recta final. El actor ha venido a presentar una de las cintas más esperadas, ‘La Mula’. Esperadas porque lleva muchos años en el cajón, después del que director Miachel Radford, abandonara el proyecto al final del rodaje (allá por 2009). Ahora se presenta en este certamen una de las copias que han quedado.
Se trata de una adaptación de la novela de Juan Eslava Galán sobre la guerra Civil, en tono de comedia agridulce. Su protagonista es Mario Casas que interpreta a un cabo, paletillo e inocentón, al que solo le importa salvar a una mula. El actor calca el acento de Jaen y borda un papel muy goloso de cara a posibles premios. “Le toca vivir donde le ha tocado durante la guerra, como a muchos otros, pero no se plantea en qué bando está”
La cinta tiene un tono berlanguiano y recrea con detalle la guerra civil en plena sierra y en pleno campo. Junto a Mario Casas, están en el reparto María Valverde -que no ha podido asistir al festival- y Secun de la Rosa. “Creo que es una cinta que el público adulto va a disfrutar mucho más que los jóvenes”, aseguraba Mario Casas.
También este jueves se ha presentado ‘Sola contigo‘, un thriller angustioso protagonizado por Leonardo Sbaraglia y Ariadna Gil. La historia desconcertante de una mujer alcohólica que ha perdido la custodia de sus hijas. La apariencia de ‘thriller’ me ayudaba a contar el drama de esta mujer. Como director, me planteo siempre el desafío de contar una historia lo mejor que puedo”, ha afirmado en rueda de prensa el director Alberto Lecchi.
Pocas sorpresas ha habido en los premios Forqué, los que cada año inauguran la temporada de premios aquí en España y que otorga EGEDA (La Entidad de Gestión de los Derechos de los Productores Audiovisuales). ‘Blancanieves’ ha triunfado logrando dos premios, el de Mejor Película y el de Mejor Actriz, que ha ido a manos de Maribel Verdú. El galardón a Mejor Actor se lo ha llevado José Sacristán por ‘Madrid 1987′.
A estos galardones se les considera antesala de los premios de la Academia, de hecho, competían las mismas cintas que compiten en los Goya: ’Blancanieves’, de Pablo Berger, ‘El artista y la modelo’, de Fernando Trueba, ‘Grupo 7′ de Alberto Rodríguez y ‘Lo Imposible’ de Juan Antonio Bayona.
Alex O’Doherty ha conducido una ceremonia excesivamente musical y ha contado con la ayuda de algunos integrantes del musical The Hole que iban cantando cada categoría. Nada más empezar ya ha tenido su mensajito a Wert. Después entonando el himno del PP ha hecho alusión a esa subida del 21 por ciento del IVA. Después han ido llegando los premios.
El primero, la medalla de Oro al productor Gerardo Herrero, por toda su trayectoria. Herrero ha producido más de un centenar de largometrajes, como ‘Tierra y libertad’, de Ken Loach, o ‘Guantanamera’, de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, y ha dirigido una quincena de filmes. “Debemos convencer a la sociedad española que necesita su cine”, ha asegurado Herrero en su discurso, “el cine es industria y es cultura”, y aquí ha llegado el segundo aviso al ministro Wert.
‘Las aventuras de Tadeo Jones’ ha sido elegido Mejor Largometraje Documental o de Animación, dotado con 6.000 euros. Sus productores han destacado la importancia de la difusión de la película durante la promoción. Este largometraje que dirige Enrique Gato ha logrado situarse en los primeros puestos de taquilla.
El premio a la Mejor Actriz ha sido para Maribel Verdú, por su papel de madrastra de ‘Blancanieves’. La actriz se lo ha dedicado a todo el equipo que ha trabajado en la cinta. Verdú competía con su compañera de reparto Macarena García y con Carmina Barrios, protagonista de ‘Carmina o Revienta’. Y aquí ha llegado otro de esos menajes político. Juan Diego Botto, que ha entregado el premio a Maribel Verdú, ha bromeado con los sobres diciendo ”este premio no se reparte en sobres”, en alusión al caso Bárcenas.
Luis Merlo ha entregado el premio a José Sacristán por ‘Madrid 1987′, que se ha impuesto en la categoría de Mejor Actor a Antonio de la Torre por ‘Grupo 7′ y a Jean Rochefort por ‘El artista y la modelo’. Sacristán ha agradecido su premio a los compañeros fallecidos (Juan Luis Galiardo, Sancho Gracia, Carlos Larrañaga y Tony Leblanc) y ha recordado al director José María Forqué, a quien deben su nombre estos premios.
El discurso del presidente de EGEDA, Enrique Cerezo, ha tenido referencias a la crisis y al ministro Wert, pero en un tono muy conciliador. “El año pasado el ministro nos ofreció el apoyo del ministerio”, ha comenzado para después sacar pecho y defender el récord en taquilla conseguido en el año 2012 por las películas españolas. ”El cine español ha hecho Marca España antes de que surgiera este concepto”, ha sentenciado para acabar diciendo al ministro -al que ha tuteado- “les vamos a apoyar y les deseamos lo mejor”.
Tras el discurso, que ha dejado al auditorio tan frío como el tiempo en Madrid, ha llegado el premio a la Mejor Película, ‘Blancanieves‘, la cinta muda que revisa el tradicional cuento y que dirige Pablo Berger, que ha dedicado el premio a los productores y ha asegurado que le encanta “recibir premios”. Competían por el premio, como ha dicho O´Dogherty “una muda, una inglesa, una francesa y una sevillana”.
La gala ha finalizado con el discurso del ministro Wert, a quien también han presentado cantando. Wert ha dicho que “tenemos motivos para manifestar esperanza”, haciendo alusión a la cuota obtenida en la taquilla por el cine español en 2012. También ha hecho referencia a la película ‘Todos tenemos un plan’, dando a entender que el Gobierno también tiene un plan para asegurar la financiación de la industria cultural.
Wert ha puesto el broche final a una gala que ha trascurrido sin sobresaltos y que ha encumbrado a ‘Blancanieves’, que no para de obtener reconocimientos. Ahora el siguiente round son los Goya.
El cine perdería mucho sin la música. El mar daría menos miedo sin la música de Tiburón, las duchas no serían lo mismo sin la canción de Psicosis. La música aporta matices, sentimientos, sensaciones. Esta semana vamos a hablar de músicos que han grabado bandas sonoras íntegras.
En 2007 Sean Penn decidió ponerse tras las cámaras para contar la historia deHacia rutas salvajes, la historia real de un joven que decidió abandonar la sociedad para adentrarse en la naturaleza. Para esta aventura el actor y director decidió contar con Eddie Vedder, cantante de Pearl Jam. Vedder ya había grabado canciones para Dead Man Walking y Yo soy Sam, ambas interpretadas por Sean Penn. El músico de Seattle compuso una banda sonora maravillosa que encaja a la perfección con la historia de la película, un disco y una película muy recomendable. Into the wild fue además la primera incursión en solitario de Eddie Vedder
La semana pasada estuvimos escuchando una canción de Nick Cave en El cielo sobre Berlín de Win Wenders y esta semana volvemos al director alemán para escuchar la banda sonora de Paris, Texas, película con la que Wenders ganó la Palma de Oro en Cannes y cuya banda sonora está íntegramente compuesta por Ry Cooder. Para este trabajo, Cooder compuso una obra instrumental llena de matices sonoros que sin distraer la atención del espectador sobre la trama conseguía fusionarse con ella para ofrecer un conjunto redondo que casaba a la perfección con el árido paisaje texano. Ry Cooder ha editado más de una quince de álbumes de estudio y ha trabajado en numerosas bandas sonoras, de hecho volvió a trabajar con Wenders con la música del documental Buena Vista Social Club.
Hay músicos cuya obra marina a la perfección con la fuerza evocadora de determinados paisajes cinematográficos. Este es el caso de Jonsi, cantante islandés de Sigur Ros. El músico entró a formar parte del proyecto de Un lugar donde empezar antes de que él mismo lo supiese. Cameron Crowe se enamoró de su música y se la solía poner a los actores durante el rodaje de la película. Finalmente el director consiguió convencer al músico de que colaborase en la película y lo hizo con una magnifica colección de canciones evocadoras y sentimentales que encajan a la perfección con la historia de la película.
Cerramos este post con una de las mejores bandas sonoras de todos los tiempos, se trata de la música de Pat Garrett & Billy the Kid de Sam Peckinpah (1973). Peckinpah consiguió que Bob Dylan grabase toda la música de su western, a cambio le ofreció un pequeño papel en su película, papel que valió para demostrar que el músico no tiene grandes aptitudes para la interpretación. La genial película cuenta además con la primera versión de Knockin on heavens door. Una versión simple y corta que con los años fue ganando verso tras verso, mutando, evolucionando, como lo ha hecho siempre la música del compositor de Duluth.
Nos despedimos esta semana. Para participar y darnos tus ejemplos puedes utilizar el blog y también las redes sociales del programa con la etiqueta #juegoscript
Corren malos tiempos para la reputación de los banqueros y altos financieros. Son los villanos oficiales de la película, y el reto que asume (y del que sale victorioso) el director debutante Nicholas Jarecki es hacer un retrato con matices de un tiburón de Wall Street.
El Fraude es una película convencional sobre un hombre acorralado por sus chanchullos y mentiras. Un Richard Gere maduro, pero derrochando encanto a sus 63 años, acierta en la interpretación de un tipo sinuoso y coherente en su patológica ambición. Susan Sarandon apoya perfectamente su coartada de esposa fiel y consentidora de los excesos de su marido.
El argumento de thriller avanza con ritmo tenso, arropado de buenos secundarios como Tim Roth, algunos flojean como Laeticia Casta y se encalla en los giros previsibles de la historia. Con todo, El Fraude es un digno retrato de la raza de prepotentes financieros que roban dinero y vidas ajenas a su antojo.
Resident Evil: Venganza. Solo para muy fans/ María Guerra
12 años después de la primera adaptación del videojuego llegamos ahítos a la quinta entrega de Resident Evil: la segunda fue Apocalipsis, la tercera: Extinción, la cuarta. Ultratumba y ahora vamos con Venganza. Más de lo mismo y específicamente para los admiradores entregados de la saga que serán los que se rían con los zombies pulpo, el delirante guion y acartonada interpretación de Milla Jovovich, que ya se toma a risa su personaje de heroína pistolera.
Atronadora banda sonora que ilustra la sucesión de pantallas de videojuego, que trascurren sin pies ni cabeza. Es un tremendo lío argumental que solo sirve a para arropar a Jovovich en su camino hacia ninguna parte, enfundada en su impecable traje de cuero negro sado-masoy con sus eternos pistolones.
La diva aporta una nueva faceta maternal, que no le pega nada. Divertida para seguidores y fans, pero un auténtico dolor de cabeza para los desprevenidos que caigan en la sala por error.
Soderberghha acertado con el reparto: Matthew McConaughey está brillante haciendo del director del club nocturno, bailando y cantando. El resto, Alex Pettifer, Joe Manganello, Matt Bomer y el propio Channing Tatum, además de tener unos cuerpos esculturales, bailan y actúan bastante bien. Las escenas de baile se convierten en números muy bien realizados.
El guion tiene puntos divertidos y la música es correcta. El problema es que la película, que empieza con mucha energía, pierde fuelle en el final. También falla cierto tono moral sobre las segundas oportunidades. Nada que ver con Full Monty, más bien se acerca a un Bar Coyotemás gamberra y con mejor factura.
Bel Ami. Las amistades peligrosas se vuelven/ Pepa Blanes
El pobre Pattinson se convierte en un seductor que no seduce y las actrices, estupendas todas ellas, se comen -interpretativamente hablando- al joven actor. Pero ni siquiera ese reparto femenino logra equilibrar la película de los debutantes Nick Ormerody Declan Donnellan.
Ambientada en una Francia algo britanizada, la cinta tiene una fotografía y una escenografía impecables y es que sus directores provienen del mundo del teatro. El guión carece de ritmo y la sensualidad escasea en una cinta con mucho que envidiar a Las amistades peligrosas, de Stephen Frears.
Siete días en La Habana. Mirada de turista/ María Guerra
Los cortometrajes corresponden a un día de la semana, cuatro de ellos escritos por el cubano Leonardo Padura.Suleiman, Noé y Cantet prefirieron buscar sus propias historias. Ninguna de ellas brilla especialmente, más bien se nota una cierta premura y desapego. Se trata de una mirada fácil de turista, a una ciudad compleja, con un alma mucho más profunda que su espejo de pobreza.
Casi todas desprenden un tufillo de artista perdidamente enamorado. La mirada más sobria es la de Elia Suleiman, que sencillamente se filma a sí mismo vagando por una ciudad que no entiende. Resulta especialmente cursi la dirigida por Julio Medem y protagonizada por Daniel Bhrül.
Se acerca la gala de clausura de esta 60 edición del Festival de Cine de San Sebastiány ya comienzan las quinielas sobre qué película se va a llevar la Concha de Oro. Tres son las favoritas y todo parece indicar, salvo sorpresa de última hora, que el premio estará entre la muda Blancanieves, de Pablo Berger, que ha recibido elogios de la crítica y el público, El Capital de Costa-Gavras, un demoledor retrato de los tiburones financieros muy ad hoc, o Dans la maisonde François Ozon, una ingeniosa cinta con buenos diálogos basada en el relato de Juan Mayorga.
Y entre uno de esos tres nombres podría estar el mejor director, aunque no hay que menospreciar al sueco Lasse Hallström. Su último trabajo, El hipnotista,ha sorprendido. Se trata de un thriller oscuro y violento que trascurre en Estocolmo y que enlaza con la novela negra escandinava que puso de moda Stieg Larsson. Según el realizador, el cambio de registro se debe a que siempre se le acusa de “blando” en sus películas, y es que Hallström ha firmado títulos como Chocolato Las normas de la casa de la sidra.
En cuanto a los actores, parece que la competición está entre dos veteranos. Por un lado, el francés Jean Rochefort, el escultor deprimido y sin inspiración de El artista y la modelo, y, por otro, el español José Sacristán que interpreta en Un muerto y ser feliz a un asesino borde y malhumorado que ya no mata porque está a punto de morir.
Para ellas está más reñido todavía, al no haber una clara favorita. Podría ser Penélope Cruzpor su papel en Volver a Nacer de Sergio Castellito -ella es, sin lugar a dudas, lo mejor de la película- o la bella Mónica Bellucci por interpretar a una sufridora mujer iraní en Rhino Season, de Bahaman Ghobadi, película que, por cierto, ha recibido elogios por su buena fotografía y la poesía que desprende. Tampoco hay que descartar a la madrastra más cañí de todos los cuentos, Maribel Verdú.
Tommy Lee Jones, el penúltimo Donostia
Con todo este viernes ha sido el día grande para el actor y director Tommy Lee Jones. Ha venido por dos motivos: a recoger su premio Donostia a toda su carrera y a presentar nueva película, Si de verdad quieres, donde comparte cartel con Meryl Streep, de quien ha dicho que con ella “todo son sonrisas”.
El actor, que chapurrea el español, ha explicado que le resulta difícil encontrar trabajo como director, pero que en marzo dirigirá otra nueva película. “Me encanta ser actor”, ha asegurado un áspero Tommy Lee Jones que ha evitado firmar autógrafos. Sobre el Festival ha dicho que todo el mundo lo conoce y de la ciudad que es “hermosísima”.
Dice María Guerra que, en el rodaje de una película, 'la script' es la persona que apunta y detalla la continuidad de las tomas, siempre armada con lápiz y papel. Ese mismo espíritu tiene este blog: el de contar los entresijos de los festivales, estrenos y rodajes de cine