Por Pepa Blanes
‘Los miserables’ es una de esas apuestas seguras para deleitar a los fans -y el género de musicales arrastra unos cuantos- y para recoger premios. Su director, Tom Hooper, ya ganó un Oscar por ‘El discurso del rey‘ (2010). Aquí en ‘Los Miserables’ vuelve a utilizar algunos de los trucos que le ayudaron para conquistar Hollywood. Por ejemplo, la emotividad, la música, los actores.
‘Los Miserables’ posee un decorado majestuoso, un vestuario clavado que firma el español Paco Delgado -que ha trabajado para Almodóvar o Iñárritu-, con unos actores capaces de cantar en directo y trasmitir distintas emociones -brillantes Hugh Jackman y Anne Hathaway, algo más flojo Rusell Crowe y Amanda Seyfried – y sobre todo, con esa maravillosa lista de canciones, que pertenecen a la partitura original, de Alain Boublil y Claude-Michel Schönberg, de esas que te quedas canturreando al final.
Y es que esta película, basada en el musical más longevo de la historia (ha logrado 60 millones de espectadores en 42 países desde hace 30 años) y, a su vez, en la novela del francés Victor Hugo, logra emocionar por su historia de amor, por la lucha del oprimido contra el opresor y por la búsqueda de Justicia en un mundo cruel y corrupto. La novela de Víctor Hugo tiene tanta vigencia hoy en día que es capaz de conmover en cualquiera de las formas en las que sea representada. Esto es quizá lo que más llegue al público, ese llamamiento a las barricadas de jóvenes indignados. Lástima que el tamiz de Hollywood haga light las revoluciones.
Los puntos débiles de esta cinta se pueden resumir en dos: saber qué mérito tiene en todo esto el propio director. Hooper ha heredado una pedazo de historia, unas canciones -la base de la película-. Además no arriesga demasiado. Es verdad que incluye canciones nuevas y es más narrativo que el montaje treatral, pero lejos de algunos movimientos de cámara rápidos, no hay innovación. Otro problema es la duración: casi tres horas de película sin una sola tregua, es decir, sin un sólo diálogo que no sea cantado.
Igual que a Zhang Yimou le debemos el habernos ofrecido el retrato de la China más oculta, a Cristinan Mungiu hemos de agradecer que retrate con realismo aplastante la Rumanía opresora de Ceaucescu. Con ‘4 meses, 3 semanas y 2 días‘, que ganó la Palma de Oro en Cannes, Mungiu hacía un durísimo retrato de una joven quien, ayudada por su amiga, se dispone a abortar. Ahora con ‘Más allá de las colines‘ -que también se llevó premio en Cannes, concretamente dos: al guion y ex aequo para sus dos actrices-, refleja la ignorancia del fanatismo religioso y la ceguera de quienes han caído en sus garras.
Pero no se queda ahí, con brillante sutileza denuncia el peligro que tiene la indiferencia (ese mirar para otro lado) en cualquier sociedad e insiste en eso de que la miseria es un caldo de cultivo para el integrismo (en este caso cristiano ortodoxo). Pero además de la crítica, la cinta habla del amor, de la amistad con esa relación insinuada -más que contada- entre las dos protagonistas. Esta vez Mungiu incluye elementos de género, aunque sin abandonarse a ellos.
Una película inquietante y larga a la vez, bella y triste. El rumano vuelve con sus planos lentos, se apoya en las interpretaciones -las dos protagonistas (Cristina Flutur y Cosmina Stratan) están extraordinarias- y vuelve a hablarnos de individuos que sufren por estar condenados a vivir bajo el opresor. Si en la anterior cinta era el régimen dictatorial, aquí el opresor es el cura y la secta religiosa en la que se han metido. Lo más duro de todo, al igual que ocurría con la cinta de Fesser, ‘Camino‘ (2008), es saber que está basada en hechos reales. En este caso ocurridos en Rumanía en 2005 y retratados por la escritora y periodista rumana Tatiana Niculescu Bran.
‘¡Rompe Ralph! nos cuenta la historia del malo de un vídeojuego que está cansado de su papel y decide convertirse en un héroe. No lo tendrá fácil y le tocará rodar de un juego en otro. Película familiar con mucha creatividad, es la última cinta de animación que se estrena en este 2012.
Parece que Disney se acerca a los pasos de otra gran factoría Píxar, la que ha abanderado el género en estos últimos años. Y es que la cinta dirigida por Rich Moore ha logrado ya unos cuantas nominaciones a distintos premios, entre los que destacan 10 a los Annie y una a los Globos de Oro. Gustará a toda esa generación amante de los vídeojuegos.
Este documental, que dirige Robert B. Weide, hace un recorrido a toda la carrera del genial director desde la mirada de alguien que admira a Allen. Para ello recurre a hacer un repaso de todas sus cintas, fotograma a fotograma y, gracias también a numerosas entrevistas con actores que han trabajado con él, escritores, fotógrafos, directores, productores… y al mismo Woody Allen. Entre los rostros más conocidos, Antonio Banderas, Penélope Cruz, Scarlett Johansson, Diane Keaton, John Cusack…
Aunque no descubre nada nuevo, siempre es emotivo, interesante y divertido seguir de cerca a este neoyorkino. Lo más sorprendente de todo es cuando Woody Allen nos muestra el lugar donde trabaja y la máquina de escribir con la que ha firmado obras como ‘Annie Hall’, ‘Manhattan’, ‘Hannah y sus hermanas‘ o la más reciente ‘Midnight in Paris‘.
3 Comentarios
Adrián Peña
En cuanto a LOS MISERABLES, estoy de acuerdo en lo último que Pepa comenta. Tom Hooper ha tomado la decisión de trasladar toda la tragedia del musical a los rostros de los actores dejando a la historia que subyace, huérfana de interés y emoción. Hooper ha dado más prioridad al efectismo que a la narración y eso se nota a medida que avanza el filme. El director británico ha apoyado toda la película en la —magnífica— interpretación de los actores y ha aprovechado el sobrecogedor sentimiento que poseen los temas musicales como catalizador de emociones del relato, pero ello no es suficiente para suplir la falta de atracción que adolece la historia de fondo.
No era nada fácil llevar Los miserables a la gran pantalla siendo fiel al musical y, a la vez, amoldando la estructura teatral al lenguaje cinematográfico actual. Que Tom Hooper, en su anhelo por recrear lo dramático de la historia, se haya lanzado de lleno a la épica emocional en lugar de potenciar la grandeza de la historia, es una apuesta arriesgada que conmoverá a muchos y chasqueará a otros, por eso, de Los miserables de Hooper no queda la heroicidad de unos desgraciados que luchan por sus sueños y se sublevan ante una realidad que les oprime, sino que queda la tremenda conmoción que provoca la imagen de Anne Hathaway sollozando el famoso “I dreamed a dream” rota de dolor y tristeza. Que ya es mucho.
25 dic 2012 01:12 pm (@@thebigkahuna3)
Luis Fernández Turbica
Hopper no tenia mas opción que apoyarse en su excelente reparto como ya lo hizo en "El Discurso del Rey", de todas maneras la musica sigue siendo impresionante como cuando la vi en su estreno en Londres, y como adaptacion de Victor Hugo esta muy bien mejor que de la misma historia a hecho el cine frances en su distintas versiones, no olvidemos que Hugo era un gran admirador de Dickens, y que hay una fuerte influencia en esta novela del escritor ingles como la hay en Galdos que le admiraba tanto que aprendió ingles para traducirlo al castellano y su influencia se ve en su obra y en "La Busca" de Baroja esta versión conserva ese espiritu y eso es ya suficiente, por otra parte la fotografia y los encuadres son bellisimos.
Una gran pelicula
05 Jan 2013 07:01 pm (@Twitter)
Luis Fernández Turbica
Por que se insiste tanto en la hispanidad de “Lo Imposible” el dinero lo ha puesto telecinco(Berlusconi) los interpretes son ingleses esta rodada
en Ingles pensando en el mercado anglosajon y si esta es la pelicula española mas taquillera de la historia, apaga y vamonos ya sabemos cual es el destino del cine español
13 ene 2013 07:01 pm (@Twitter)
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