Por María Guerra
El director Pablo Berger se ha pasado 8 años preparando esta nueva versión de Blancanieves, muda y en blanco y negro. Una semana antes de rodar, le llaman desde Cannes en mayo de 2011, y le dicen que acaba de triunfar una película francesa muda, The Artist: “Mierdaaaaaaaaaaaaaaa”, ese bramido le salió del alma porque su dorado proyecto perdía su efecto sorpresa.
Sí, Blancanieves ha perdido la batalla del marketing, sin embargo, este cuento cruel y sin concesiones no ha perdido nada de encanto. Si The Artist era un homenaje al cine americano, Blancanieves es una carta de amor al cine europeo de los años 20 con todas las aristas que eso implica.
Berger ambienta a su princesita- Macarena García de jovencita y Sofía Oria de niña, en un mundo taurino de estética expresionista y sombría. La crueldad de la madrastra de Maribel Verdú no tiene grietas ni compasión.
Meter este cuento infantil en el territorio de la tragedia pura es el mayor acierto de Berger, que no ha facilitado ni el montaje ni el tono para que sea fácil de digerir a un público generalista. Berger tiene la valentía suicida del torero, y a veces, se deleita en exceso en sus verónicas esteticistas. La película ha sido la elegida para representar a España en los Óscars. Suerte, maestro!
Fernando Trueba siempre ha defendido su condición de artista/artesano, y en esta película, sobre el día a día de un viejo pintor y su modelo, va más allá. Así lo sentenció en la presentación en San Sebastián: “Solo es artista el que es artesano. El alma del pintor está en sus manos”.
El artista es el octogenario actor Jean Rochefort que revive al encontrar en mitad de la Francia ocupada de la Segunda Guerra Mundial a una joven refugiada española que huye de la guerra. Ese encuentro inesperado resucita al artista que disfruta de unos momentos de felicidad inesperada.
El artista y la modelo es una película pausada, sin apenas música, que cae a cuentagotas sobre el espectador acostumbrado al frenesí cinematográfico. Ternura, humor, y amargo sabor a fracaso son ingredientes de este trabajo de madurez de Fernando Trueba.
Salvajes era una cinta muy esperada por varios motivos: la dirigía Oliver Stone, había un elenco de grandes estrellas, y estaba basada en una genial novela de Don Winslow. Sin embargo, el resultado no ha sido tan brillante. Es un trhiller violento, con un mensaje sobre la corrupción de la DEA, la violencia que genera la ilegalización de las drogas y algunas imágenes bellas de las playas californianas.
El problema es que es prejuicioso: los buenos son los norteamericanos rubios, guapos y que viven en paz con su negocio y los malos son los mexicanos metidos en cárteles violentos y que matan y roban por avaricia. Salma Hayek -con el pelo al estilo Uma Thurman en Pulp Fiction- y Benicio del Toro son las mejores actuaciones junto con Travolta.
Lejos de resultar un film provocativo -por lo de legalizar las drogas y por el trío permanente que montan sus protagonistas-, Salvajes se convierte en predecible y delirante, y es que Oliver Stone ha provocado sin ningún tipo de sutilidad, recurriendo a los tópicos. Sorprendentemente el guión patina y eso que el encargado de hacerlo fue el autor del libro en que está basado.
Hay temas que son tabúes y que interesan poco y menos en Hollywood. En el paraíso de los cuerpos esculturales y de la juventud, aparece Si de verdad quieres, una historia sobre la decadencia -tanto sexual como espiritual- de una pareja mayor.
Lo que podía haber sido una historia que profundizara en la pérdida de pasión, que explorara las relaciones y que hablara de la vejez, se queda en una comedia sin demasiados momentos de carcajada. Una comedia además que esconde un gran drama detrás, el de una mujer volcada en su matrimonio hasta la extenuación.
No le ha valido a su director, David Frank, rodearse de una buena terna de actores de los que sólo se lava Tommy Lee Jones. Y es que la gran Meryl Streep hasta flojea. Mientras, Steve Carrell hace de terapeuta de la pareja con menos vis cómica que en otros papeles.
2 Comentarios
Javier
Todavía estos obnubilado después de escuchar en La escript, que una mujer de 50 años “es supermayor”, a mi me encantan de 50 para arriba.
Firmado: Javier Junior
29 sep 2012 04:09 pm (@Twitter)
Dolors
En Valladolid se han presentado, como es costumbre, los cortos de la última promoción de la ECAM. No he visto nada en prensa. Algunas de esas, y esos, jóvenes son el futuro del cine español. ¡Les hemos de ayudar!
03 nov 2012 05:11 pm (@@dolorsjimeno)
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