Por María Guerra
Se avecina bronca en la sala de prensa de Cannes. En los pasillos del Palais hay discusiones a todas horas y dos bandos irreconciliables: los que apuestan por la desnudez perturbadora de ‘Amour’, de Michael Haneke, frente a la mayoría de la prensa francesa, que está dejando correr el rumor de que la barroca ‘Holy Motors’, de Leos Carax, va a llevarse la Palma de Oro. Una sobria mirada a la decrepitud y la muerte frente al amaneramiento brillante y rococó de nuestro tiempo. La calavera, con o sin máscara. Las dos películas hablan de la condición humana, pero desde ángulos tan opuestos que han puesto en pie de guerra a la crítica internacional.
En el grupo de películas de consenso están ‘Herrumbre y Hueso’, de Jacques Audiard, estremecedora (pero inferior a ‘Un Profeta’) historia de amor entre Marion Cotillard, en un premiable personaje de entrenadora de orcas que acaba de sufrir la amputación de las dos piernas, y un boxeador. También podría llevarse premio sin causar polémica ‘Más allá de las Colinas’ del rumano Cristian Mungiu. Jean Louis Trintignant, Emmanuelle Riva, Nicole Kidman o los niños de ‘Mud’ de Jeff Nichols están en la lista de los posibles candidatos a llevarse premio sin ser abucheados.
La sexagésima quinta edición de Cannes ha reunido grandes nombres del cine mundial, pero este año las vacas sagradas no han dado su mejor cosecha: ni Kiarostami, Ken Loach, Cronemberg, Walter Salles o Alain Resnais van pasar a la Historia del cine por las películas que han presentado este año. Por eso, todas las miradas se dirigen al jurado presidido por Nani Moretti, otra vaca sagrada él mismo, que ganó la Palma de Oro en 2001 por ‘La Habitación del Hijo’. Le acompañan directores como Alexander Payne y Andrea Arnold, que también hacen un cine más humanista y sobrio, más cercano a Haneke o la historia de Mud del recién llegado Jeff Nichols… que al barroco y alambicado viaje en limusina blanca que propone Leos Carax. Pero no olvidemos que el modisto Jean-Paul Gaultier forma parte de este tribunal de miembros tan dispares, y que nunca falta una generosa cuota francesa en este certamen. En definitiva, gane quien gane, esta noche habrá palmarés con bronca.
Deja un comentario