Por María Guerra
Werner Herzog le da igual hacer ficción o documental. Para él no hay diferencia entre una película como Fiztcarraldo (1982) o documentales como La Cueva de los Sueños Olvidados que ha presentado hoy en Madrid y que se estrenará en España el 15 de junio: “La curiosidad es mi motor, solo me interesa profundizar en los temas”.
Saltando del alemán al inglés (y entiende español perfectamente), Herzog ha explicado los detalles del rodaje de La Cueva de los Sueños Olvidados, un documental rodado en 3D en el interior de la cueva francesa de Chauvet, donde se encuentran las pinturas rupestres más antiguas del mundo, de más de 30.000 años.
Herzog consiguió los permisos necesarios del gobierno francés para meter las cámaras de 3D en este santuario del tamaño de un campo de futbol, donde se encuentran en perfecto estado centenares de pinturas de animales y 4.000 huesos petrificados de grandes mamíferos de la Edad de Hielo: “Mi intención es transmitir el milagro de Chauvet. Las pinturas rupestres y el cine comparten el objetivo que es maravillar”.
El paleontólogo español Juan Luis Arsuaga ha acompañado a Herzog en la presentación ante la prensa, y juntos han reflexionado sobre la condición humana: “Esta película nos plantea la pregunta de qué nos hace humanos. Y el comienzo del arte nos habla del alma humana. El arte nos abre al mundo mágico y espiritual”.
Entre risas, cineasta y científico han charlado sobre los pecados de la humanidad. Herzog lo tiene claro:”El primer pecado mortal fue criar un cerdo y dejar de cazar. El segundo es el turismo. A mis alumnos de cine siempre les aconsejo andar, de Madrid a Kiev, por ejemplo. Y uno de ellos lo hizo”.
Deja un comentario