La criptografía nos rodea. ¿No hemos disfrutado de niños codificando mensajes? Recuerdo que en el colegio, cuando nos aburríamos, utilizábamos un método muy simple para enviarnos mensajes: una clave de sustitución, en la que cambiábamos letras por el lugar que ocupaban en el alfabeto. Así, para decir “hola” escribíamos la secuencia numérica “8 15 12 1”
| A= 1 | B=2 | C=3 | D=4 | E=5 | F=6 | G=7 | H=8 | I=9 | J=10 | K=11 | L=12 | M=13 |
| N=14 | O=15 | P=16 | Q=17 | R=18 | S=19 | T=20 | U=21 | V=22 | W=23 | X=24 | Y=25 | Z=26 |
Afortunadamente nuestra seguridad informática no depende de este método, sino de otros mucho más complejos. A lo largo de la historia se han utilizado muchos sistemas diferentes para encriptar mensajes y, a día de hoy, podemos estar tranquilos con la seguridad de nuestras transacciones, siempre y cuando sigamos unas normas mínimas de seguridad al elegir nuestras claves: se recomienda mezclar mayúsculas y minúsculas y utilizar números junto a otros otros caracteres para que “adivinar” nuestro código sea más complicado. Llegaremos, en una entrada posterior, a comentar cómo funcionan esos métodos, pero antes haremos un poco de historia.
Uno de los métodos de cifrado más antiguo se remonta al Imperio Romano. De hecho, este método se continúa denominando Cifrado César, dado que hay evidencias de que Julio César lo utilizaba para mantener secretos sus mensajes. Pero en Italia se ha seguido utilizando este sistema: buscando en el archivo de cadenaser.com encontramos que fueron arrestadas en Italia 52 personas pertenecientes a la mafia siciliana. En efecto, según esta otra fuente, Bernardo Provenzano empleaba una modificación del cifrado de César para codificar sus “pizzini”.
Lo que utilizaba César era un desplazamiento del alfabeto, sustituyendo cada letra por la que se encontraba 3 lugares más a la derecha. Así, cada letra de la fila superior de la imagen debía sustituirse por la correspondiente en la fila inferior (desplazada) al codificar.
Por tanto, la frase “Tres tristes tigres comían trigo en un trigal” quedaría codificada como WUHVWULVWHVWLJUHVFRPLDQWULJRHQXQWULJDO (obviamente, no incluir espacios ni signos de puntuación contribuye a dificultar la ruptura de la clave).
Para romper un código de este tipo hay dos métodos fundamentales: uno es la “fuerza bruta” y el otro el análisis de frecuencias. Los comentaremos en detalle en una próxima entrada pero, mientras tanto, ¿te atreves a descifrar este mensaje?
Tal vez, si Provenzano hubiera sabido matemáticas y hubiera utilizado un sistema más sofisticado no estaría ahora entre rejas…
Esperamos tus comentarios (cifrados, si quieres).







EL MUNDO ESTA LLENO DE MATEMATICA Y LO HA ESTADO SIEMPRE
El cifrado de Cesar fue un codigo que inventaron los romanos para que no descifraran los mensajes que escribia el Cesar. Este codigo fue muy bueno para el tiempo del imperio romano pero en los tiempos que vivimos es un codigo muy facil de descifrar y todo el mundo puede leer lo que esconde el mensaje. A dia de hy tenemos muchos codigos informaticos que nos permiten que no nos descifren nuestros mensajes pribados. Asi estamos mucho mas tranquilos y podemos escribir lo que queramos sin miedo a que nadie los pueda ver ni descifrar.