Un matemático es una máquina que transforma café en teoremas.
La cita con la que hemos comenzado se atribuye al matemático Paul Erdös, pero parece que, en realidad, fue Alfréd Rényi quien la pronunció (probablemente en alemán), refiriéndose a Paul Erdös. Aunque esa metáfora es bastante acertada, hoy vamos un paso más allá, mostrando cómo los estudiantes del Col-legi Internacional del Pirineu han transformado las cápsulas de café en figuras geométricas.
En efecto, con unas pocas cápsulas se puede hacer un tetraedro pequeño, pero con 19973 cápsulas han podido construir una figura maravillosa, una versión tridimensional del Triángulo de Sierpinski:
Si queréis ver las cápsulas y la estructura más de cerca (aunque no se llegue a notar el maravilloso aroma del café), en este vídeo, grabado en CosmoCaixa durante el pasado Ciencia en Acción, se describe con más detalle el tetraedro.
Todos los profesores pretendemos que los alumnos, además de conocimientos, adquieran competencias. Desde luego que estos estudiantes son competentes para construir una estructura tridimensional estable. Además han comprendido, al mismo tiempo que estudiaban matemáticas, el valor y la importancia del reciclaje: en el concurso presentaban, además de estas estructuras, una cabaña construida con botellas de agua: reciclaje útil.


