¿Qué pueden tener en común las estrellas fugaces, el índice de masa corporal y los delitos? ¿Alguna idea?
Aunque la pregunta fuera un poco rebuscada, estos son tres de los temas que estudió el versátil matemático belga Lambert Adolphe Jacques Quételet quien, en sus investigaciones, trató temas tan diversos como la astronomía, la antropometría o las matemáticas que aparecen en el estudio de la criminalidad. En cierta manera fue un precursor de las ideas que aparecen en series como Star Trek, Bones o Numb3rs.
Quételet mostró que podemos ver las Perseidas todos los años por estas fechas, en torno al 11 de agosto. Son los meteoros conocidos como “lágrimas de San Lorenzo”. Siempre gusta ver una estrella fugaz y pedir un deseo, aun sabiendo que el hecho de que se cumpla éste es independiente de que veamos una estrella o no, pero no vamos a cargarnos aquí la parte poética de la observación del cielo, que también es importante. Cada vez nos quedan menos lugares oscuros para poder observar (los peligros de la contaminación lumínica) pero si hoy va a ser el día más caluroso del año, en vez de dormir mal podemos salir a buscar las estrellas. La Asociación de Astrónomos Aficionados mantiene una página con consejos para poder disfrutar de la observación de estas estrellas.
Seguro que muchas personas, hace unos meses y ante lo inminente de lucir cuerpo en la playa, comenzaron a preocuparse por su Índice de Masa Corporal (IMC): un número que relaciona altura y peso. El IMC aparece ya calculado en las básculas modernas y no solo tiene una intención estética, sino médica. La Organización Mundial de la Salud utiliza este índice para detectar la obesidad. Este índice también fue diseñado por Quételet. En internet se pueden encontrar varios enlaces que permiten calcular el valor de tu IMC y en algunos incluso ver algunas estadísticas al respecto.
La criminalidad y las matemáticas, ¿tienen que ver? Pues sí. Las matemáticas aparecen en todos los aspectos de la vida y más en el tecnológico siglo XXI. Las ideas que se muestran en Numb3rs esencialmente se corresponden con algoritmos reales. Lo que no es tan real es el tiempo en el que esos métodos dan lugar a resultados. Quételet intentó descubrir a través de la estadística las causas de los actos antisociales y vio que determinados grupos de edad eran más propensos a cometer delitos. Esa línea de trabajo se ha seguido desarrollando, hasta tal punto que se acaba de publicar en la revista Physical Review Letters un algoritmo que sirve tanto para determinar el origen de un rumor en la red como para identificar al cerebro que hay tras un ataque terrorista. Aunque este último análisis se ha hecho a posteriori (con conversaciones telefónicas mantenidas el 11 de septiembre de 2001), el investigador Pedro Pinto piensa que pueden utilizarse de modo preventivo.
Es curioso, lluvia de estrellas y estudio matemático de la criminalidad coinciden en el tiempo con la “operación bikini”. Quételet estaría contento.
Os recordamos que hasta el 31 de agosto podéis enviar vuestra solución al Enigma Vacacional.



interesantísimo!!!!!
gracias Fernando