Luego dirán que las matemáticas no aparecen en el fútbol. En cada grupo de la Eurocopa, 4 equipos deben enfrentarse 2 a 2, lo que en matemáticas se conoce como las “combinaciones de 4 elementos, tomadas de 2 en 2″. Eso, como todos los aficionados saben, da lugar a 6 partidos posibles: España-Irlanda, España-Italia, España Croacia, Croacia-Irlanda, Croacia-Italia, Irlanda-Italia.
Hasta ahora se han jugado 4 partidos del grupo C de la Eurocopa: España-Irlanda (4-0), España-Italia (1-1), Croacia-Irlanda (3-1), Croacia-Italia (1-1). Y aquí empiezan los problemas.
El análisis de qué puede ocurrir ha sido debatido perfectamente en El Sanedrín pero, en resumen, la situación es la conocida por casi todos: si España empatase a 2 o a 3, pasaría como primera de grupo; Croacia, como segunda, e Italia quedaría eliminada. Los aficionados al fútbol pueden hacer sus cuentas para analizar los posibles resultados.
Matemáticas más complicadas se dieron en la clasificatoria para el mundial de 1994, enfrentándose Granada y Barbados. La diferencia de goles indicaba que Granada pasaría a la siguiente ronda si ganaba o perdía por un gol de diferencia, mientras que Barbados sería la clasificada si ganaba el partido por dos goles de diferencia. Si el partido finalizaba con empate, habría que ir a la prórroga y, en su caso, a los penaltis.
En el minuto 85, Barbados iba ganando por 2-1, por lo que no se iba a clasificar. Por ello desarrollaron una estrategia matemática, que consistía en meterse un gol en propia puerta (esto no les perjudicaba en la clasificación porque necesitaban ganar por dos goles) y les permitiría jugar la prórroga. Granada se dio cuenta de la jugada de Barbados, con lo que intentaron meter un gol, ya que independientemente de la portería que lo encajara ellos pasarían a la siguiente ronda.
Lógicamente, Barbados empezó a defender las dos porterías, para que Granada no metiese (en ningún sitio) el gol de la victoria. Con esta estrategia Barbados no solo consiguió que Granada no metiera más goles sino que ellos metieron su tercer gol a Granada. ¿Te atreves a afirmar, en esas condiciones, quién ganó el encuentro?
El clasificado fue Barbados, gracias a la regla del gol de oro que funcionaba como una especie de muerte súbita: al empatar un partido y forzar la prórroga, el primero en marcar un gol (al contrario, se entiende) se proclamaba automáticamente vencedor del encuentro, por un resultado de 2-0, que era el margen de diferencia que necesitaba Barbados para pasar a la siguiente ronda. Podemos ver el final del partido en este video.
Las matemáticas y su aplicación aparecen en los lugares más insospechados: para que esto no volviera a ocurrir, la FIFA abolió en 2004 la aplicación del “gol de oro”.



No conocía esta anécdota sobre el Granada-Barbados. En mi blog he intentado encontrar cosas que relacionan el fútbol y las matemáticas: quinielas, emparejamientos y calendario, puntuación de la FIFA, clasificación de la liga según el teorema de Perron-Frobenius,..