Esta mañana de hielo de lunes abre la puerta a las semifinales de la Copa del Rey de fútbol y que va a marcar el devenir de la semana, según los resultados de esos dos partidos, porque uno supondrá el fracaso en la Copa del Madrid o del Barça y el otro el del Sevilla o el Atlético, posiblemente las cuatro aficiones más enconadas entre sí, con lo cual se hará más profundo el navajazo de la decepción en los dos equipos que caigan eliminados.

Anoche, me contaba Laudrup en “El Larguero” que el fútbol en Inglaterra está mejor equilibrado económicamente, me lo decía anoche después de ganar la Copa inglesa con un equipo humilde, los galeses del  Swansea, que han conjuntado un equipo que está haciendo un fútbol elegante y más elaborado que el que suelen ver en la Premier. Ese equipo se ha hecho vendiendo jugadores consagrados y comprando otros por consagrar a una cuarta parte. El mejor ejemplo es Michu, el asturiano que se llevaron este año del Rayo por 2 millones de euros y que ahora traspasarán por más de veinte. Esa política, y sobre todo esa paciencia con los entrenadores, es lo que le tiene a Laudrup  feliz  allí, aunque cuando le pregunté por el Madrid, noté que si le dicen ven, lo deja todo.