Es posible  que tenga razón Mourinho  y que el esfuerzo y el gasto que hizo el Madrid el pasado miércoles contra el Barça fuese el culpable de que el Madrid perdiera en Granada. Es posible, porque anoche el Barça en Valencia tampoco tuvo la elegancia y el pase fácil que ha lucido hasta ahora. Pero el Barça no perdió. No jugó bien tampoco, pero se llevó un empate frente al Valencia que lucha por la Champions, no por eludir el descenso como el Granada. En cualquier caso, lo peor sería que el Madrid y el Barça comiencen a acusar a estas alturas del Campeonato el cansancio y el exceso de partidos, producto de esas malas pretemporadas que se realizan desde hace unos años, condicionadas por las giras mundiales, porque a partir  de ahora es cuando se deciden los mejores de Europa en la Champions y el Madrid tendrá que vérselas con el Manchester la próxima semana, el Valencia con los franceses del PSG, que cada vez parecen más fuertes y mejor equipo, y el Barça frente al Milán, con el que ayer debutó Balotelli y ganaron al Udinese.

Los alemanes pararon  su liga y la acaban de reiniciar, los  franceses la llevan más desahogada y los italianos cualquiera sabe por dónde pueden salir. A mí me preocupa el bajón que vi ayer en el Madrid y el Barça  si  pienso en lo que les viene ahora en la Champions