Sí, a mí también me parece justa esa sanción de 5 partidos a Sergio Ramos, porque esas son las normativas vigentes, aunque no me parecen justas, pero son las que se han aplicado a otros jugadores sin que se organizara tanto escándalo. Lo que me resulta más injusto es que las normas sean tan duras con los futbolistas y tan permisivas con los árbitros. No se castiga lo mismo un insulto a un árbitro que a otro futbolista, como tampoco se cierra un campo si se alcanza con un objeto contundente a un futbolista y sí se cierra si se alcanza a un árbitro.

Es una justicia muy moldeable la que usan los comités del fútbol, pero no de ahora, sino de hace años, por tanto también es injusto crear estos coros de lamentaciones cuando hay un futbolista o un club importante de por medio. Por cierto, el arrepentimiento inmediato suele servir para rebajar la sanción. El  Real Madrid tiene a sueldo un ex árbitro, Mejía Dávila, que se ocupa de estar pendiente de estos detalles y que tendría que haber ido inmediatamente al vestuario a advertir a Sergio Ramos. No lo hizo, y el jugador volvió a equivocarse en la zona de prensa después del partido. Estas cosas, antes, en el Madrid se cuidaban mucho. Ahora, ya veis que no.

Pero en descargo de Mejía Dávila he de decir que tampoco le quiere Mourinho, con lo cual entiendo que huya del vestuario y sus alrededores.
Oír