Es innegable que Messi es el mejor futbolista del mundo, porque casi la mitad de los votos de los profesionales que han participado en la votación, le han elegido a él. Pero a mí, mi subjetividad, confesada y reconocida, por Iniesta, me hubiese gustado que se lo hubieran dado a él, porque se habría reconocido la hegemonía actual del fútbol español, en donde juegan los 11 mejores futbolistas del mundo, también según la votación que eligió a Messi.

Me conformaré con el reconocimiento a Vicente Del Bosque como mejor entrenador del mundo este año y me quedo con sus palabras sinceras, pensadas y profundas, dichas de manera improvisada, pero seguro que muy reflexionadas, agradeciendo el premio a los futbolistas españoles e insistiendo en la importancia de ser buena persona. Decir eso, desde una tribuna así, en un momento así, dice mucho de nuestro seleccionador. El discurso de Messi no fue tan profundo, pero sus habilidades son otras.