Me gusta el ambiente que se ha cultivado esta semana en Madrid para el derbi de mañana en el Bernabéu. Me gusta porque nadie ha provocado ni ha sido irrespetuoso y las dos aficiones esperan con diferente ansiedad e interés este partido. Como yo espero que algún día se pueda ir al fútbol sin temor a que te agredan por ser de otro equipo. El Bernabéu es un estadio en el que el público hace cocer el fútbol, pero la discusión ideológica entre los madridistas sobre la figura de Mourinho hará que cueste más calentar el ambiente, salvo que el Atleti se deje sorprender en los primeros minutos. Si no es así, el tiempo irá jugando a favor del Atleti porque el madridismo tiene muchas dudas sobre su entrenador. Simeone ha convocado mañana a mediodía una sesión de estiramientos en el Estadio Calderón a puerta abierta, para que los seguidores atléticos llenen las gradas y los jugadores estimulen sus ganas contagiados por el apoyo de su público, que luego no tendrán en el Bernabéu.

La idea de Simeone es buena. Hace unos días Michel hizo algo parecido con el Sevilla, cuando se enfrentaron al Betis y los jugadores del Sevilla quedaron impactados. Mourinho supongo que también hará esa sesión de estiramientos, pero a puerta cerrada. Eso sí, después pedirá el apoyo incondicional del Bernabéu y aplaudirá a los aficionados de otro estadio, como hizo con los del Betis, para decir a los del Bernabéu, éstos sí que apoyan y no vosotros. Mourinho no acaba de entender que para que te den lo que pides, antes tienes que haberlo dado tú.