La suerte le debe un guiño de complicidad a Fernando Alonso, y yo espero que se lo haga pasado mañana en Brasil, justo cuando miles de catalanes estén decidiendo qué camino y con qué compañía quieren andar su futuro.

Es curioso, este Mundial de Fórmula 1 seguro que en Cataluña tendrá cuotas de máxima audiencia, porque Fernando Alonso, un español con la bandera en el casco, puede proclamarse Campeón del Mundo si la suerte le hace ese guiño. También en Cataluña desean su éxito, estoy seguro, y los datos de audiencia lo confirmarán. Entonces, ¿cuál es el problema que nos separa y distancia?. No lo sé, pero debe haberlo.

El deporte, con Nadal en la Copa Davis, la Selección en la última Eurocopa, Contador en el Tour, Gasol en la NBA, Fernando Alonso en la Fórmula 1, siempre han sido un enganche en el que todos coincidíamos en las alegrías y en el orgullo de una nación  por diferentes que fueran nuestras raíces, lenguas o pareceres. Quizá porque tenemos mejores deportistas que políticos, parece evidente.