Esta noche tenéis fútbol también. Se juegan 8 partidos de copa que faltan para completar la ida de los  dieciseisavos de final  que han colmado la semana y que nos han entretenido estas noches frías y lluviosas y han ilusionado a las ciudades con equipos en categorías inferiores que han visto a los grandes de la 1ª división pasar por allí con sus figuras. Ha sido bonito, pero esta eliminatoria sólo se entiende si se juega a un solo partido en el campo del más débil. Volver a jugar estos mismos partidos dentro de un mes en el campo de los más poderosos, que alinearán a todos sus suplentes con el estadio medio vacío, en noches desangeladas de frío, quizá lluvia, arriesgándose a lesiones, cansancio, viajes, no tiene ningún sentido. Se le quita cualquier posible emoción, se impide la sorpresa y el fútbol se convierte en un espectáculo aburrido y previsible, porque es como una película que ya te han contado y has visto el final.
Con un calendario tan encorsetado, tan agobiado y saturado, no entiendo por qué no se evitan los partidos de vuelta en la Copa, al menos hasta los cuartos de final. Tendrían mayor interés, sería más emocionante, los equipos se lo tomarían más en serio y no saturaríamos a la gente con tanto fútbol durante tantos días y tantas noches, y el fútbol lo agradecería.