La Selección española de fútbol viaja esta tarde a Bielorrusia, donde jugará el viernes a las ocho de la tarde un partido de clasificación para el Mundial de Brasil, cuyos derechos de Televisión ha comprado a la Federación Bielorrusa una empresa alemana, que comenzó pidiendo a las televisiones españolas 3 millones de euros por televisar el partido para España. Como ninguna Televisión en España estaba dispuesta a dejarse timar de esa manera, bajaron el precio a la mitad y tampoco 1´5 millones de euros les pareció una cifra asumible. A estas horas de la mañana no sabemos quién va a televisar el partido en España, aunque ayer Telecinco escuchó esa oferta del millón y medio sin que la dieran conformidad, porque sigue siendo una cifra disparatada para un partido de fútbol, en día festivo y puente en España.

Una salida a la negociación era ofrecerles el intercambio: ustedes me dan las imágenes de allí y yo les doy las de aquí. Pero en Bielorrusia, esa empresa alemana, dice que le trae sin cuidado que se queden sin ver el de aquí. Y estaba pensando que quizá sea el momento en que también nosotros comencemos a evitar que abusen de nuestras pasiones. Nos gusta el fútbol y ver a nuestra  Selección, pero nos es más necesario el pan, los zapatos y las medicinas. Con ese millón y medio a lo mejor se ahorrarían despidos en el ERE que trama TVE. Digo yo.