Excepcionalmente buenos días para los equipos españoles en la Champions que anoche completaron el pleno de cuatro victorias en estos dos días. Más encomiable aún la victoria del Málaga en Bruselas frente al Anderlecht en su primera salida en Liga de Campeones. Sé lo que significa esa ilusión y cómo lo necesita Málaga y cómo se ha solidificado ese equipo con las dudas de este verano, cuando se dieron cuenta que no podían depender de los negocios interesados del Jeque, sino de sus fuerzas y su trabajo, que son las que les han colocado en ese pedestal de respeto y admiración desde el que ahora les mira el fútbol en Europa.

Lo del Madrid era más esperado, porque el Ajax es un equipo muy joven, que está desarrollándose ahora y que puede finalizar en un gran equipo, pero aún no lo es. Al igual que creo que el Madrid ahora es un equipo intermitente al que le falta fondo. Esa victoria anoche en Amsterdam le debería servir al Madrid para normalizar el estrés del vestuario, que por más que lo nieguen e intenten ocultarlo, vive una guerra fría entre españoles y portugueses que arbitra Mourinho, con lo cual es difícil creer en su imparcialidad. Creo más en las llamadas del Presidente en las últimas horas a Sergio Ramos y al propio Mourinho, que vinieron a demostrar en la reunión de Sergio Ramos con sus compañeros para explicarles el lío de la camiseta, que alguien había volado sobre el nido del cuco, porque el verdadero examen parcial será el domingo en Barcelona.