José Ramón de la Morena

Os adelanto que habrá fútbol este fin de semana, como ya advertí anoche, aunque quiero primero hacer referencia a la Selección Española de fútbol que ganó anoche 1-3 en Lituania. Me gustó la Selección anoche en campo de tierra. Me gustó el esfuerzo y la capacidad de sacrificio y la humildad suficiente para no creerse superiores de salida, ni siquiera técnicamente, porque en esas circustancias y en ese campo de tierra, la técnica es otra. Se trata de correr con el balón a trompicones y lograr tirar a puerta. Y la selección española se fajó con los lituanos, y logró tener el balón y controlarlo con pases cortos hasta llegar  a Fernando Llorente, que era como un pararrayos en el área lituana, y él fue el principal culpable de abrir el boquete por el que nos metimos para ganar 1-3  y dejar la clasificación para la Eurocopa prácticamente asegurada.

Ahora, la mañana va a transcurrir tranquila hasta las 10, cuando en ese juzgado de Madrid, la jueza Purificación Puyol, haga pública su decisión sobre el problema que le dejaron ayer sobre la mesa la gente del fútbol. ¿Da la razón al abogado del  Villarreal que defiende a esos 6 clubes contrarios al paro?, ¿o se inhibe y dice que allá se las entiendan ellos y paren el fútbol y lo que se les pueda ocurrir después?.

Una mayoría de observadores del asunto, intuimos que dado que ese paro altera el calendario y eso va contra los reglamentos que sólo autorizan a hacerlo a la Asamblea del fútbol, creemos que la jueza facilitará que este domingo haya fútbol, pero ¡vaya usted a saber!. Aunque, los clubes, temerosos del ridículo que se les avecina, han convocado una Asamblea extraordinaria para arreglar el lío, a instancias anoche del Secretario de Estado para el Deporte, si es que la jueza pasa del asunto. Entonces se reunirían ellos después –esta tarde-, y tratarían de salir del charco con alguna justificación y una nueva amenaza de paro para más adelante, quizá en el comienzo de temporada. Pero habrá fútbol el domingo

Eso sí,  empieza a estar más cerca el día en que los seguidores del fútbol se cansen y el paro lo hagan ellos. La paciencia sólo dura hasta que se necesita para gastarla.