Comenzaba la temporada Osasuna con la ilusión de lograr el objetivo marcado, la permanencia, sin demasiados apuros. Con uno de los presupuestos más bajos de la Primera División y con un técnico, José Antonio Camacho, que afrontaba su tercera temporada en el equipo. Sin embargo, las cosas no comenzaron bien para los navarros, quienes tuvieron que esperar a la cuarta jornada de Liga para lograr la primera victoria de la temporada.

A partir de ahí los rojillos se mostraban fuertes en casa, pero a domicilio les costaba horrores puntuar y dos escuetos empates fueron todo el botín logrado en la primera vuelta. Las cosas no marchaban bien y Camacho cada vez estaba más cuestionado por la afición, pese a que el presidente del club, Patxi Izco, seguía haciendo pública su plena confianza en él. La venta de Juanfran, uno de los pilares del equipo, al Atlético de Madrid, provocó que los ánimos que la hinchada se crisparan todavía más.

La victoria ante el Real Madrid volvió a ilusionar a los aficionados del conjunto pamplonés, pero quince días después, en Anoeta y frente a los hermanos guipuzcoanos, los rojillos tocaban fondo al perder y dar una imagen que se alejaba mucho de la deseada. Aquella derrota tuvo como consecuencia la destitución de Camacho. Le relevaba en el cargo José Luis Mendilibar y su llegada agradó al entorno rojillo. Consiguió buenos resultados en los primeros partidos, pero una mala racha de cuatro derrotas consecutivas complico, y mucho las cosas.

Una vez más, a Osasuna le va a tocar luchar hasta el último minuto de la última jornada por la permanencia. En principio, parece que los navarros, acostumbrados a vivir este tipo de situaciones, lo tienen todo a favor. Les sirve la victoria y el empate. En caso de derrota dependerían de los resultados de otros equipos. Juegan en casa y el viejo Reyno estará lleno. Su rival, el Villarreal, no se juega nada, si acaso el orgullo. Por si esto fuera poco, a buen seguro, San Fermín y su capote seguro que hacen acto de presencia en el estadio pamplonés y ayudan que su equipo se quede un año más en Primera.