Diego Costa

 

Los seguidores del Atlético de Madrid están muy orgullosos de sus colores. Son esa raza especial acostumbrados a ver anuncios como el del niño que le pregunta a su padre el famoso “¿Por qué somos del Atleti?”. O el soldado que escapa de su captor por que ambos han compartido pasiones en el viejo Metropolitano. Además los “colchoneros” no tienen reparos a la hora de reconocer y sentirse orgulloso de sus colores inculcados, normalmente, a través de valores familiares.

Bueno pues algo así sucedió en el vuelo que llevaba al equipo rojiblanco para jugar en el Reyno de Navarra donde Diego Costa hizo feliz a los aficionados del Vicente Calderón. En el vuelo de ida el comandante de vuelo en su speech habitual a través de la megafonía donde nos habló de la altura de vuelo y el tiempo atmosférico que nos esperaba en Pamplona, se arrancó haciendo gala de su “sentimiento colchonero” y diseccionó una arenga propia de los vídeos con los que Pep Guardiola mentalizó al Barça de los seis títulos.

Frases como: “Desciendo de una familia de cuatro generaciones rojiblancas, mi abuelo iba al Metropolitano a veros jugar, si viviera os explicaría lo que significa llevar ese escudo en el pecho”, o “debéis conocer lo que es llegar a la excelencia” se pudieron escuchar entre la atónita tripulación. Sin olvidarnos del deseo de “conseguir el título que falta en las vitrinas del Calderón: la Copa de Europa” o el “tarde o temprano acabaremos por volver a ganar al Real Madrid“…

Un discurso que acabó de arrancar los aplausos en el avión a los gritos de “presidente, presidente”. Pues el discurso tuvo su efecto ya que el Atlético de Madrid rompió el gafe del viejo Sadar donde sólo había ganado uno de sus últimos ocho partidos. No fue el discurso del Rey, pero esta simple anécdota es un mero ejemplo de lo orgullosa que se muestra la afición del atlético de su equipo esté en la situación que esté, juegue la competición que juegue y es un nuevo ejemplo de que esta afición es una de las más especiales del fútbol mundial.