El otro día, gracias al Diario As y a Alfredo Relaño, tuve el privilegio de estar presente en una comida de históricos de nuestro fútbol, entre los que estaba un mito rojiblanco: Enrique Collar. Uno sólo puede babear y escuchar con atención al que sido mejor extremo de la Historia del Atlético de Madrid. Es íntimo amigo de Alfredo Di Stefano y a día de hoy quedan de vez en cuando para comer y seguir cultivando aprecio y admiración mutuas. Si yo fuera Quique Flores en la charla táctica previa al partido del Bernabéu, en vez de un vídeo, invitaba a Don Enrique a comer con la plantilla en el hotel de concentración. Así el Kun y compañía se quedaran alucinados con sus historias.

Historias que cuentan, por ejemplo, que fueron capaces de quitarle dos Copas del Rey al Madrid allá por los años 60 en el mismísimo Bernabéu. Seguramente a Agüero eso le puede sonar a ciencia ficción, sobre todo porque él nunca ha podido ganarle a los blancos desde que defiende al Atleti. Y lo malo es que últimamente no han sido capaces ni de competir, son partidos en los que la superioridad madridista resta emoción en el campo e incluso en la grada. Hay pocos atléticos que piensen de verdad que su equipo está capacitado para eliminar a los de Mourinho en estos cuartos de final de la Copa del Rey, pero también es cierto que si hay un equipo capacitado para romper quinielas y pronósticos es el Atlético.

Este año muchos equipos han demostrado que se le puede hacer sufrir al Madrid en su estadio. La duda es saber si los colchoneros van a ser capaces de ovidarse de los fantasmas en forma de goleadas del pasado reciente. Ojalá se pongan bravos y nos ofrezcan una eliminatoria competida y disputada hasta el final, aunque realmente yo tengo mis dudas. Lo normal es que Cristiano y compañía dejen la eliminatoria prácticamente sentenciada en el partido de ida y eso sería una pena para todos, porque un resultado apretado nos iba a dejar un partido de vuelta espectacular. Quiero equivocarme y espero que sea más apretado de lo que pienso, pero me temo que muchos de los futbolistas de la actual plantilla rojiblanca ni siquiera saben quién es Collar… Aunque Quique se siente con ellos en la mesa presidencial.