Año 1958. El Athletic, una vez más, se clasifica para la final de Copa. El rival, el Real Madrid, que unos meses antes se había proclamado Campeón de Europa. La Federación Española de Fútbol, presionada por el gobierno de entonces, elige el Santiago Bernabeu como sede del partido. En Bilbao se monta una monumental polémica por el escenario del partido. ¿Cómo se va a jugar la final en casa del rival? El escándalo se zanja desde el propio Athletic: Vamos a ir a Madrid, vamos a jugar en el Bernabeu y nos vamos a traer la Copa a Bilbao.

Dicho y hecho. El Athletic ganó fácil, 2-0, con goles de Arieta I y Mauri. Cuando el capitán, Piru Gaínza, subió al palco a recoger el trofeo le dijo al dictador: “Y si tenemos que volver el año que viene, volvemos”. Y volvieron. Aquel equipo, conocido como el de los once aldeanos, no se amedrentó ni ante el escenario ni ante el Real Madrid de Di Stefano, Rial, Santisteban, Santamaría y Pereda. Si no tuvo miedo en el 58 en Madrid y ante el campeón de Europa, tampoco lo va a tener medio siglo después en San Mamés al Barcelona, por mucho que delante esté Xavi, Villa, Messi o Iniesta. Además, ¿quién dijo miedo? ¿qué palabra es esa? Si somos de Bilbao.