Atlético

“Volveremos volveremos, volveremos otra vez, volveremos a ser campeones, como en el 96”. Si usted ha visitado el Vicente Calderón en la última década habrá escuchado esta canción en la grada en más de una ocasión. Pues bien el año 2010 ha sido ese año, al que se refería la pegadiza coplilla. Es el resumen de un año para el Atlético de Madrid que comenzaba en una situación precaria: cerca del descenso en liga, apaleado en copa ante el Recreativo de Huelva y eliminado de la Champions League.

El 14 de enero fue la primera fecha clave. Ese día el conjunto rojiblanco remonto de manera épica la eliminatoria copera endosando un 5-1 al equipo onubense. A partir de ahí un equipo muy irregular en liga (acabó a 40 puntos de la cabeza en mitad de tabla) fue superando rondas del torneo copero hasta colarse en la final al igual que en la Europa League.

Si uno cierra los ojos y recuerda las imagenes del año le vienen a la mente una serie de panorámicas dificiles de olvidar: el gol de Forlan en la prorroga de Anfield dando el pase a la final de la Europa League, los dos goles del u-ru-gua -yo en la final de Hamburgo que volvían a hacer al equipo grande de Europa, la afición del Atlético en la final de copa del Nou Camp y, a pesar de la derrota, el comportamiento de esta apoyando a su equipo, los goles de la final de la Supercopa de Europa en Monaco, aunque casi recuerdo aun más la parada de David De Gea con el tiempo cumplido desde el punto de penalti a disparo de Diego Milito (sin duda la imagen de la superioridad rojiblanca).

Por supuesto, no ha sido todo positivo en este año. Recordando lo más reciente, se antoja desilusionante la eliminación del equipo en la Europa League hace recientes fechas y que deja al equipo huerfano de alegrías en el viejo continente. Además la situación en la liga sin ser mala ha dejado el poso de irregularidad que tantas ganas tiene de desterrar el aficionado colchonero. Además los rumores sobre posibles fracturas dentro del vestuario hacen que a cada mal resultado se hable sobre la continuidad de técnicos y jugadores.

Veremos que nos depara el 2011 en clave rojiblanca lo que si es seguro es que el hincha del Calderón nunca olvidará el año en que fueron campeones, como en el 96.