Ganar en Dinamarca (o hacer contra el Odense lo mismo que hagan los suizos contra un Stuttgart que no se juega nada) y, luego, golear al menos por 3-0 al Young Boys en el Coliseo. Esas son las opciones del Getafe para pasar a los dieciseisavos de final de la Europa League. Está difícil, pero no imposible. Y dicen que lo difícil se hace y lo imposible se intenta. Y eso es lo que va a hacer el Getafe, al menos intentarlo.

Buscando lo positivo, solo se me ocurre que el Getafe ya no lo puede hacer peor en Europa que lo hecho hasta ahora. En la primera jornada ganó sufriendo al Odense, luego vinieron las derrotas fuera ante Young Boys y Stuttgart y después un nuevo tropiezo ante los alemanes en casa. Y lo mejor es, que habiendo sido un equipo desastroso, el Getafe está vivo y depende de sí mismo. Es increíble.

Ahora es una cuestión de fe y de espíritu. Algo de lo que el Getafe sabe mucho. Y si no que se lo pregunten al Barça de las semifinales de Copa hace 3 años. O a un Bayern de Munich que “in extremis” dejó a los azulones fuera de las semifinales europeas hace 2 temporadas.

Aunque este Getafe es otro y nada tiene que ver con aquellos equipos que dirigieron Schuster y Laudrup. Este Getafe no juega tan bien y no tiene aquellas plantillas. Aunque aún quedan algunos que vivieron aquellas dos gestas como Albín y Casquero. Schuster y Laudrup llevaron al Getafe a lo más alto, en la Copa y en la UEFA y se fueron por la puerta grande, mientras que Michel ha estado a punto de irse, por culpa de la UEFA y de la Copa, por la puerta de atrás.

Si el Getafe se queda fuera de Europa, ¿se acordará Michel de los onces que sacó en Suiza y en Alemania? ¿Se arrepentirá? Porque en aquellos partidos hubo problemas de actitud, que no de aptitud. Y es que el Getafe entró en Europa, pero sus jugadores no han entrado en Europa aún. Lo mismo aparecen algún día y esperemos que sea el miércoles en Dinamarca, porque no hacer lo mismo que el Young Boys en esta jornada significaría que este sueño es una pesadilla. Y que alguno puede tener un mal despertar.

La victoria ante el Sevilla debe servir para tener la confianza que hace falta. Si se ha ganado en el Sánchez Pizjuan, el Getafe puede ganar en cualquier campo y más en el del colista del Grupo H de la Europa League. Viajan todos, menos los lesionados Arizmendi y Casquero. Y Víctor Sánchez ha entrenado con el grupo y está recuperado. Buenas noticias para Michel que va a necesitar de todo para que el Getafe logre la proeza. El miércoles en Dinamarca hay que ganar (o hacer lo mismo que hagan los suizos contra los alemanes) y luego ya pensaremos en la última hazaña para pasar de ronda: golear al Young Boys por 3-0 en el Coliseo, pero eso será a mediados de diciembre. Ahora solo hay que pensar en danés. Luego, ya soñaremos.