El Atlético de Madrid se proclamó brillante campeón de la Europa League la temporada pasada. Después de muchos problemas y una plantilla muy corta, Quique Sánchez Flores tomo los mandos sustituyendo a Abel Resino y consiguió que el equipo jugara dos finales y volviera a disfrutar del éxito europeo.

La planificación en pretemporada era muy clara: pelear la Supercopa de Europa ante el “todopoderoso” Inter de Milán, dar alegrías a los aficionados rojiblancos haciendo una buena campaña tanto en Copa del Rey como en la Europa League de la que se defiende el título, pero sobre todo en la ribera del Manzanares no se contempla otra cosa que no sea jugar la próxima temporada la Champions League. Para ello el club se reforzó con la intención de no repetir errores con la plantilla. Así llegaron Filipe, Godín, Mario Suárez, Tiago, Fran Mérida o Diego Costa.

El calendario no ha ayudado a los de Quique que en 11 jornadas han tenido que pelear con todos los “gallitos” de la liga española, con la doble dificultad de que, salvo al Barcelona, han tenido que visitar a todos. Así el Atlético ha visitado Mestalla, el Sanchez Pizjuán, el Madrigal o el Bernabéu además de San Mamés. Todo ello agravado por las numerosas lesiones que ha sufrido el equipo colchonero con especial mención al mes fuera de competición del Kun Agüero o a la sensible baja de Godin casi un mes por diferentes contratiempos.

Y con todo este panorama el Atlético es séptimo en la tabla a dos puntos de Europa, pero sobre todo a tres del objetivo de la temporada. Pues bien, ha llegado la hora de la verdad.

El calendario de los rojiblancos marca el futuro del equipo. Ahora llegan los equipos más asequibles para sumar puntos y escalar puestos en la tabla, pero sobre todo para que Quique logre la revalida que se marcó desde que llego al banquillo del Calderón: conseguir la regularidad de un equipo históricamente impredecible.

Primero San Sebastian y luego el Espanyol en casa (equipos que han empezado arriba la temporada) para después jugar frente al Levante, Deportivo, Málaga, Racing, Hércules y acabar la primera vuelta en casa con el Mallorca. Y para más análisis, en la segunda vuelta los teóricos rivales directos han de pasar por el Calderón. Lo dicho: ha llegado “la hora del Atleti”.